Colonos de otros tiempos
En el sudeste de La Pampa, los 1.500 habitantes menonitas de La Nueva Esperanza se rigen por estrictas normas religiosas y viven austeramente, casi ajenos a la electricidad y sin autos, computadoras y teléfonos.
Por:
INFOnews
Un viento seco sopla en la llanura. El polvo se levanta, forma remolinos y lastima los ojos. Como ciegos, tapándose el rostro con la mano, van caminando los dos hombres de mameluco azul, los dos rubios, los dos altos, los dos invariablemente reservados, invariablemente serios. Uno se llama Juan, el otro David, llevan una gorra marrón y parecen arrancados de una historia pretérita, como de otro tiempo, como de otro mundo. Ambos van camino a sus pequeñas chacras, ambos viven en casas austeras en las que la electricidad casi les es ajena, ambos tienen mujer y varios hijos tan rubios como ellos. Ambos, Juan y David, son menonitas.
En el sudeste de la provincia de La Pampa, en un paraje llamado Remecó muy cercano a la localidad de Guatraché, se asienta la colonia menonita de La Nueva Esperanza. Juan, David y varios de sus actuales 1.500 habitantes llegaron hasta allí hace un cuarto de siglo, provenientes mayoritariamente de México y Bolivia, buscando comenzar una nueva vida sobre un campo de 10.000 hectáreas que los líderes de la comunidad habían elegido y comprado previamente. Apegados al estricto cumplimiento de normas surgidas de la lectura de los textos bíblicos y regidos por una austeridad que prescinde de muchos de los elementos característicos de nuestra modernidad, los colonos recién llegados dividieron las tierras en una decena de lotes que quedaron a cargo de un jefe zonal y levantaron sus propias casas, sus propios almacenes, sus propias iglesias y escuelas. Un mundo aislado, de fronteras infranqueables.
COMENTARIOS 0

El violento ataque de los ruralistas
La ministra de Economía bonaerense, Silvina Batakis, habló sobre el nuevo cruce con el sector agrario por el proyecto de reforma impositiva.
ULTIMOS VIDEOS




























