Este joven de 19 años se convirtió en una revolución en Hawaii. Llegó hasta las míticas olas de Pipeline para demostrar que sino que se maneja por la percepción del alma, porque nació no vidente. Un verdadero ejemplo de superación.
Para cualquier surfista profesional llegar a ver de cerca y poder surfar una ola del mítico Pipeline es el momento más alto en su vida. Hawaii tiene grandes encantos para quienes practican este deporte y toda la historia en base al surf así lo avala. Sin embargo, la isla de Oahu por estos días es el escenario de una historia que merece ser contada. Derek Rabelo se convirtió en una sensación en internet. Este joven brasileño no vidente que nació hace 19 años acaba de cumplir su sueño y el de tantos otros surfistas: poder darse el gusto de surfar una de las míticas olas de Pipeline.
Derek recibe una nueva tabla antes de meterse a Pipeline por primera vez en su vida.
Este tímido joven se crió entre tablas y olas, ya que sus tíos y hasta su padre practican este deporte. Sin embargo, recién hace poco más de dos años que se animó a probar las sensaciones de desafiar las olas. Fue en una escuela de surf en su Guarapari (Brasil) natal y su instructor pronto le convenció de que podía alcanzar objetivos cada vez más ambiciosos. Incluso deslizarse con su tabla en la meca del surf. Derek cuenta con la ayuda de otro colega que empuja su tabla cuando llega la hora de montarla. Poco después, ya solo, siente las corrientes y la altura de la ola para conseguir levantarse y deslizarse, para sentirse libre al fin de cualquier barrera.
"Sé que mi técnica en el surf viene de Dios; vine a Hawai en busca de un milagro y ahora estoy en el camino", comenta el surfista durante el viaje de su vida. El video ya recibió 250.000 visitas sólo en Youtube. La ferocidad de los corales hawaiianos no lo perdonaron: Derek no pudo montar una ola en las tres primeras que intentó pero si hay algo que le sobra es fuerza de voluntad. Pese a sufrir un corte en el pie al chocar con los arrecifes, en el cuarto intento, Rabelo al fin pudo sentirse un surfista en Hawai y demostrar que el surf sale de su alma.
Derek Rabelo cumplió su sueño de surfar la mítica ola en Pipeline.