Declaró el policía preso por el asesinato del futbolista de Banfield
David Benítez, el efectivo de la Bonaerense detenido por el crimen de Lautaro Bugatto, sostuvo que disparó su arma para repeler el ataque de un delincuente. Tras reclamar justicia, la tía del futbolista aseguró que fue un "asesinato a sangre fría" y afirmó que el uniformado "miente descaradamente".
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INFOnews
Tras escuchar la declaración de David Benítez, el oficial de la policía Bonaerense detenido por el crimen del asesinado futbolista del club Banfield, Lautaro Bugatto, una tía del jugador aseguró que el uniformado "miente descaradamente" al declarar que disparó su arma para repeler el ataque de un delincuente.
"No hay balas (de delincuentes) en el lugar porque nunca las hubo, las únicas son las de él", dijo Mónica Giardía al referirse a los dichos del detenido oficial al ser indagado por la Justicia.
La tía del futbolista de 20 años dijo que el acusado es "un asesino" y que lo sucedido con su sobrino "nada tuvo que ver con la inseguridad". "Es el caso de un asesino que ha sido hasta el día de ayer funcionario público y que encima miente descaradamente", expresó.
"Acá el problema es un asesinato a sangre fría por parte de un funcionario publico que debería habernos cuidarnos y termina asesinado a una persona que no tenía nada que ver, encima, fuera del horario de servicio, disparando a mansalva. Esto es lo que nos importa en este momento", dijo.
Y agregó: "Queremos que este asesino suelto, y ahora por suerte preso, pague con la cárcel y con todo el peso de la ley este asesinato, es lo único que esto nos mantiene en pie, no hay ningún otro motivo".
Bugatto fue asesinado cerca de las 3 del pasado domingo en el cruce de avenida Monteverde y Pedro Goyena, de Burzaco.
Por el crimen está detenido el oficial Benítez, acusado de dispararle por la espalda cuando quiso evitar que delincuentes le robaran la moto a sus hijas.
Según las fuentes, los familiares de Benítez denunciaron que dos delincuentes armados quisieron robar el ciclomotor, por lo que el policía se resistió con su arma reglamentaria y efectuó varios disparos hacia los asaltantes.
El futbolista recibió un tiro en la espalda, por lo que sus amigos lo cargaron en el auto y lo llevaron hasta la Clínica Burzaco, donde murió poco después.































