Tony Levin trajo a Buenos Aires su virtuosismo progresivo
El mago del stick y emblemático bajista de Peter Gabriel presentó un power trío arrasador. Una noche de música de alto vuelo en la que no faltó un homenaje a Luis Alberto Spinetta.
Por:
Daniel Castelo
Alcanzaron las primeras notas de "Rezo por vos" para que Tony Levin se metiera en el bolsillo al público que colmó anoche el teatro ND Ateneo. El himno que en la década del 80 escribieron en conjunto Luis Alberto Spinetta y Charly García fue el comienzo de un show que alternó virtuosismo animal con refinamiento progresivo. "Un homenaje al Flaco", dijo el propio héroe del stick entre sus primeras palabras de la noche, en un fluido y voluntarioso castellano.

El power trío en acción, anoche en el ND Ateneo
Luego vinieron clásicos indestructibles de King Crimson ("Red", pegado a "Rezo por vos", y más tarde "Matte Kudasai") o esa gran canción de Robert Fripp que es "Breathless", entremezcladas con creaciones del trío que protagonizó la noche de anoche: Stick Men.
Hablar de un show de música prodigiosa es limitar lo que fue un concierto compacto y de un poderío sonoro avasallante. El trío compuesto por Levin en stick, Markus Reuter en guitarra y Pat Mastelotto en batería y percusión electrónica, desgranó rock y fusión hasta engolosinar a un público atraído por la tradición progresiva del "pelado" Tony.
Fueron constantes los guiños a los presentes de parte del hombre del stick, entre sus hilarantes improvisaciones en español sobre música compuesta por el trío y las fotos que repetidamente sacó a la audiencia, además de un cierre al más puro estilo jam session en el que no faltó nada si de marcar la cancha y declarar principios se trataba, con un título que lo dice todo Indisscipline. Luego, el anuncio de lo que sería el gran bonus track de la noche: la firma de discos y autógrafos en el hall del teatro, una vez terminado el show.
El resto, lo que quedará en la memoria de quienes estuvieron allí, fue todo música, un baño de solos antológicos en los que se destacaron a la par sus compañeros de banda, principalmente el poderoso Mastelotto, batero que alternó sonidos secuenciados con salvajes intervenciones que le dieron al trío la visceralidad necesaria para arrasar a fuerza de sonido.
Histórico bajista de Peter Gabriel, Levin, que lleva muy bien sus 66 años, también supo ser parte de King Crimson y que incluso tocó en el disco Berlín, de Lou Reed, y el enorme Double Fantasy, de John Lennon y Yoko Ono. Con ese background y un presente luminoso, el músico presenta un 2012 con múltiples actividades, entre las que se destaca esta gira con Stick Men (que ya pasó por Tucumán, Córdoba y Rosario, y que llevará a Mendoza este próximo miércoles) y el denominado Crimson Project entre junio y julio.
Ahora, queda, luego de varias visitas a nuestro país en sus distintas agrupaciones, esperar por el próximo encuentro.
































