Para la OIT creció la pobreza en el primer mundo
El informe graficó que los índices nacionales de pobreza disminuyeron en tres cuartas partes de las naciones en desarrollo, en especial en las que aplicaron políticas sociales significativas y, las tasas de pobreza, aumentaron o permanecieron inalteradas en 25 de 36 economías desarrolladas.
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INFOnews
El Informe sobre el Trabajo en el Mundo 2012 sostuvo que los niveles de pobreza disminuyeron en la mayoría de los países en desarrollo en los últimos años, aunque no en los desarrollados.
El informe graficó que los índices nacionales de pobreza disminuyeron en tres cuartas partes de las naciones en desarrollo, en especial en las que aplicaron políticas sociales significativas y, las tasas de pobreza, aumentaron o permanecieron inalteradas en 25 de 36 economías desarrolladas por el deterioro de los mercados laborales y de los efectos negativos de las medidas de austeridad.
"Los países de América Latina y Asia se destacaron. Obtuvieron buenos resultados en la lucha contra la pobreza a partir de las políticas sociales con transferencias y medidas directas dirigidas a la erradicación de ese flagelo", puntualizó el Informe.
En Brasil, por ejemplo, la extensión del programa de transferencia monetaria condicionada, el aumento de los beneficios sociales no contributivos a aquellos de bajos ingresos y la mejora del salario mínimo contribuyeron a la reducción de la pobreza.
La situación en las economías desarrolladas es muy diferente, ya que "las tasas de pobreza disminuyeron solo en 11 de 36 países, aumentaron en 17 y permanecieron básicamente inalteradas en 8".
Uma Rani, una de las autoras del Informe, señaló que el rendimiento de los países desarrollados se vinculó a la evolución del mercado laboral, incluyendo el aumento del empleo temporal, el trabajo precario, los reducidos salarios y el incremento en el desempleo juvenil, que gravó aún más las finanzas familiares.
"La austeridad, que condujo a una reducción de las transferencias sociales, también tuvo graves repercusiones", afirmó Rani, del Instituto Internacional de Estudios Laborales de la OIT (IIEL), ejemplificando con Alemania, Austria, Canadá y Suecia.
La burbuja inmobiliaria que precedió a la crisis afectó aún más los niveles de pobreza en algunos países, ya que el aumento de los precios de la vivienda incrementó el endeudamiento familiar.
El Informe advirtió que el aumento de la pobreza podría conducir a su transmisión de padres a hijos, reforzando las posibilidades de que a largo plazo ese sector permanezca pobre, por lo que "una de las razones por las que ciertos grupos son atrapados en la pobreza se debe a los bajos salarios", señaló Pelin Sekerler Richiardi, otro de los economistas del IIEL que hizo el Informe.
"Históricamente, el fenómeno estaba asociado con el desempleo. Sin embargo, en la actualidad un número cada vez mayor de personas que trabajan también es pobre", puntualizó.
El desempleo juvenil que, por lo general, persiste mucho tiempo después de la reactivación del crecimiento, es otro factor que podría conducir a la pobreza intergeneracional.
La OIT reseñó un estudio de 2011 que demostró que en Bélgica la probabilidad de hallar trabajo juvenil graduado, luego de estar desempleado durante 21 meses, disminuía del 60 al 16 por ciento para los hombres y del 47 al 14 por ciento para las mujeres.
Las desigualdades no relacionadas con el ingreso y las asociadas con la salud también empeoraron en muchas regiones por la crisis.
"Ello afectó a los países en desarrollo, donde el acceso a la atención médica es muy restringido y la cobertura sanitaria limitada, pero también tiene repercusiones sobre las economías desarrolladas", puntualizó también Richiardi en el Informe.
El acceso a los alimentos continúa siendo la más alarmante de las desigualdades en los países en desarrollo, aunque existen importantes diferencias para alcanzar el crédito, en particular para las pequeñas y medianas empresas (PYMES), que tienen un pronunciado descenso en diversos países europeos.
"Ello de forma evidente tiene consecuencias sobre el mercado del trabajo y un impacto en las tasas de pobreza en muchas economías desarrolladas", concluyó Rani en el Informe.































