Lila Downs hizo del Gran Rex otra fiesta latinoamericana
La cantante mexicana dio un show de casi dos horas frente a un teatro con lleno absoluto. La artista se presentó con una banda de destacados músicos y grandes invitados como Kevin Johansen, los Illya Kuryaki y el Chango Spasiuk.
Casi dos horas de show bastaron para convertir al Gran Rex en una fiesta latinoamericana, todos de pie, bailando y el símbolo de la noche: una bandera de los pueblos originarios flameando.
La mexicana dio un show impresionante
El reloj marcaba las 21.20, cuando al grito de "Gota, gota, gotita de mezcal", se encendió el teatro, donde no entraba ni un alfiler.
Con una escenografía discreta, primaveral pese al otoño argentino y una pantalla con imágenes paganas e ilustraciones desde las tierras originarias, salió ella: Lila Downs.
Lila destacó la lucha de Susana Trimarco, la madre de la desaparecida Marita Verón
"La cantante de las 10 voces", como la definió una fanática luego del show, mostró todos sus dotes con la voz y baile y carisma sobre el escenario que la caracterizan.
El show tuvo grandes sorpresas. A los nueve destacados músicos, se le sumó en un tramo Kevin Johansen (cumplía años, justamente), con un tema compuesto entre él y Downs que rezaba: "Baja a la tierra que no es tan terrible vivir aquí".
El fuego mexicano
Antes, Lila había destacado la lucha de Susana Trimarco, la madre de la desaparecida Marita Verón, en una frase que silenció a la sala: "Justicia", fue el pedido.
Las flores y Downs
Pero aun faltaban más invitados. Emmanuel Horvilleur y Dante Spinetta, los ya famosos Illya Kuryaki, hicieron su ingreso y llenaron de alegría y hip hop a la música latina/folclorica de Downs.
Para el final, llegó el turno de la censurada "Cucaracha" con el Chango Spasiuk a su lado.
Otra noche de fiesta. Al igual que el miércoles, el Rex volvió a teñirse con los colores de la bandera de los pueblos originarios. Otra noche latinoamericana. La noche de las raíces de un continente. Lila Downs lo hizo.