Tanto ruido en lugar de despertar, adormece
Entrevista a Eliseo Subiela. Rehén de ilusiones es una nueva historia de amor en su cine. Pero mucho más oscura, por momentos angustiante. Lejos de las que le valieron el mote de naif por algunos críticos, con los que ya no entra en roces, tal vez porque el negocio del cine cambió tanto que desconcertó a propios y extraños.
Por:
INFOnews
Por Jorge Belaunzarán
-Sigue haciendo la misma película?
-Creo que sí, más allá de lo que me proponga. Inevitablemente un director de mis características hace una sola película, larga. De cualquier manera de todas las escenas de esa larga película me parece que esta es más distinta a otras, más distintas que las anteriores.
-¿En qué sentido?
-Más oscura la siento; más amarga, más cerrada, es más negra.
-Menos ilusa, más resignada.
-A pesar de que se llama Rehén de ilusiones, precisamente. Puede ser.
-Sobre todo por el final.
-Sí, el final tiene que ver con esta negrura de la que hablo. El final no era ése. Tenía otro y coincidió con la visita de Robert McKee, que es un pope del guión de Hollywood y tuve la suerte de que me pidieran de hacerle un reportaje público en la UBA. Lo consulté. Y cuando le conté el final lo que iba a filmar, el tipo me lo cambió. Tú qué quieres hacer, me dijo, ¿una historia de amor o un thriller? Una historia de amor; bueno, entonces el final es otro, porque como la estás terminando es un thriller, no una historia de amor. Ahí lo cambié.








