Vencieron a la burocracia y encontraron al asesino de su hija
Marisa Noelia Araujo, de 16 años, fue violada y apuñalada en 1999. Su cuerpo apareció en la Ruta 200, en Merlo. Por el hecho, acusaron a dos inocentes. El homicida sería un remisero que escapó a Córdoba y ahora será juzgado.
Por:
INFOnews
Marcelina Barbosa –60 años, ama de casa, esposa de Oscar Araujo y madre de los seis hijos que le quedan vivos– jura que todavía la desgarra el recuerdo de esa mirada lastimera, capaz de toda la compasión que merece un extraño, que le echaron encima aquella mañana del 29 de agosto de 1999 en la comisaría tercera de Merlo.
"Era una pareja de ancianos –cuenta 13 años después– que me vio llorando y que se me acercó porque querían saber si yo era la mamá de la chica que estaba tirada en la Ruta 200. Lo único que me salió fue preguntarles cómo estaba vestida."
El inventario fue preciso: botas largas, una pollera, una remera del tipo strapless. Un saco que no abrigaba. Todo en color negro. La víctima se había preocupado en combinar. Era probable que fuera o viniera de una fiesta.
Así se enteró Marcelina. Así empezó su peregrinación en busca de justicia.
La noche anterior, cerca de las 11, Marisa Noelia Araujo salió de su casa, en Bebederos al 1500, en el barrio Parque San Martín de Merlo. Tenía 16 años y una belleza de las que generan comentarios a su paso. El plan era pasar por la casa de su amiga Valeria Gauna para saludarla por su cumpleaños y después continuar la celebración en el pub La Morena, donde dos de sus hermanas mayores la estarían esperando.































