Espectáculos
01.08.2010
“La Argentina puede planificar sus ventas a India por los próximos 15 años”
El embajador de la India en el país explica por qué seguirá aumentando el intercambio comercial entre la Argentina y la India
Por:
INFOnews
Este no es un cuento chino. Es un cuento indiano" asegura, distendido en su oficina de un piso 19 y con vista al Río de la Plata el embajador de la India en la Argentina, Rengaraj Viswanathan. Viene de firmar un acuerdo con la Aduana para facilitar el comercio mientras el ministro de Agricultura, Julián Dominguez, arriba en Nueva Delhi para asegurar compras de aceite de soja del mercado que este año ya reemplazó a China como primer comprador. Según el Banco Interamericano de Desarrollo, India tiene el potencial de convertirse en un gran comprador de productos agrícolas y minerales, dos de las principales exportaciones de América Latina. Hoy la mayor democracia del mundo representa sólo el 0,8% del comercio global de la región mientras que el intercambio con China asciende al 7,7 por ciento.
¿Cómo definiría la relación entre la India y la Argentina?
Entre la Argentina y la India hay complementariedad, complementariedad alimentaria. La India alimenta a la Argentina espiritualmente: yoga, meditación, hare krishna, sai baba (risas). Y la Argentina provee alimentos para los 1.000 millones de habitantes de la India. Esto es complementariedad. En la India por el aumento de la producción y el consumo hay más demanda para alimentos, en especial aceites vegetales, lentejas y en el largo plazo también azúcar. Y ya se están exportando alimentos procesados como chocolates y pochoclo, por ejemplo.
Sus últimas estimaciones hablan de compras por parte del mercado indio de u$s1.500 millones de aceite de soja para este año. ¿Cuánto más puede crecer este segmento?
La importación de aceites de vegetales en 2006 fue de dos millones de toneladas, pero está aumentando. El año pasado importamos ocho millones de toneladas. En el 2021 la India va a importar 17 millones de tonadas. Y en el 2026, van a ser 27 millones de toneladas. Por eso la Argentina puede planificar sus ventas. Estamos hablando de negocios a 15 años.
Según expertos internacionales la India va a mantener el crecimiento entre el 9 y 10% en las próximas décadas, hasta el 2040 por lo menos. Y según un informe del Asian Development Bank, la India va a lograr una nueva sociedad en una generación. Para el 2039 se prevé que la India va a tener al 90% de su población dentro de la clase media, con un ingreso per cápita promedio de u$s8.000. India está creciendo rápido y va a ser un mercado grande, abierto y transparente.
La Argentina tiene que explorar las oportunidades y aprovecharlas. Lo que ya se está exportando son ejemplos, pero hay muchas oportunidades que los exportadores tienen que sondear. Una vez al mes llega una delegación de empresarios de la India. En agosto llegan diez empresas químicas y empresas farmacéuticas. En septiembre llega otra delegación de 25 empresarios y unos 60 más en noviembre.
¿Más allá de los alimentos, se puede dar una cooperación en otras industrias?
Esperamos que haya una mayor cooperación en químicos y farmacéuticos. Recién desembarcó una empresa de productos cosméticos con una inversión de u$s40 millones de dólares y buscan expandir la producción y exportar desde la Argentina, por ejemplo. En la India también hay oportunidades para segmentos más avanzados en la Argentina, como el de maquinaria agrícola. Hay muchas oportunidades para hacer joint-ventures en la India.
La semana que viene el ministro de Agricultura buscará colocar más alimentos en la India. ¿Cuáles son las perspectivas?
El ministro de Agricultura se va a reunir con nuestro ministro y va a buscar oportunidades para el aceite de soja y más colaboración entre los gobiernos. No hay un cupo para el aceite de soja en la India. Es un mercado abierto y la importación está en el sector privado. Además, ya tenemos un acuerdo entre el INTA y su contraparte de la India para trabajar en el desarrollo agrícola.
Hay una competencia entre la importación de aceite de soja y de palma y eso es lo que la Argentina debería intentar ganar. Tiene mucho que ver con el marketing. Se importa mucho aceite de palma porque Malasia e Indonesia hacen mucho marketing en la India y eso es lo que tienen que hacer los exportadores argentinos, darse a conocer.
Se está analizando la ampliación del acuerdo de preferencias comerciales entre la India y el Mercosur, que ya cubre 900 productos. ¿En cuánto estudian ampliarlo?
Se podría extender a 2.000 o 3.000 productos. En junio pasado se hizo el intercambio de listas y la próxima reunión va a ser en septiembre. Eventualmente se podría buscar un acuerdo de libre comercio, pero en este momento sólo pensamos en ampliarlo.
En la última visita del ministro de Comercio de India aseguró que se preveían inversiones por u$s2.000 millones en un plazo de dos o tres años. ¿Se mantiene esa proyección?
Muchas empresas de la India están trabajando para entrar en la Argentina. Por ejemplo, hay un grupo de la India que está viendo la posibilidad de producir fertilizantes en La Pampa. Ahora las empresas de la India están más activas y no tienen miedo de aprovechar la globalización. Esperamos llegar a unos u$s2.000 millones en los próximos años.
¿Cómo definiría la estrategia de las empresas de la India?
El modelo de negocios de la India es abierto y transparente. Tenemos u$s10.000 millones de inversión en América latina y en la mayoría de los casos los gerentes son latinoamericanos. Las empresas informáticas están empleando 12.000 latinoamericanos, mientras que los indios que participan en esas empresas son unos 50 pero son los latinoamericanos los que manejan las empresas. No usamos la inversión para traer a los 1.000 millones de indios a la región (risas). Creemos en los recursos humanos y la capacitación de la Argentina.
La India presentó una notepad con un costo de u$s35. ¿Hay posibilidades de expandir productos de este estilo, también como en Nano de Tata en América latina?
Hay tanta demanda a interés en la Argentina, Uruguay y América latina en el Nano, un auto de u$s2.000 por unidad. Hay que esperar, de aquí a tres o cinco años, tanto en el caso de la computadora como el del Nano. Hay tanta demanda que satisfacer primero en la India que habrá que tener un poco de paciencia para que llegue a este mercado.
¿Cuánto aporta a la relación bilateral el acuerdo aduanero que se firmó el viernes?
El acuerdo aduanero va a facilitar el comercio. Vamos a recibir una misión de la AFIP en la India que va a negociar un intercambio de información sobre impuestos. Y el año que viene vamos a empezar a negociar un tratado para evitar la doble tributación. Esas son todas acciones que van a facilitar el comercio.
¿Encuentran alguna dificultad puntual en el comercio con la Argentina?
Tenemos un problema con los medicamentos. En la Argentina hay listas de países de los que se pueden importar medicamentos. Se puede importar libremente de los Estados Unidos, Europa y Japón, por ejemplo. México, Chile, China, que exportan a los Estados Unidos, por ejemplo, también pueden exportar a la Argentina, pero la India está excluida de las listas para comprar medicamentos. Y es raro porque la industria India es una de las más fuertes del mundo, con un volumen de ventas de u$s5.000 millones y muy fuerte en genéricos. A América latina exportamos u$s700 millones, a todos menos Argentina.
¿Y qué respuesta le dieron?
Es un decreto viejo que hay que cambiar para incluir a la India. Estamos conversando con el gobierno argentino. Le fue mencionado a la presidenta Cristina Fernández durante su visita a la India pero no hay avances. Hay un gran potencial para que la Argentina exporte a India pero sería bueno solucionar este problema por medicamentos.
¿Cómo definiría la relación entre la India y la Argentina?
Entre la Argentina y la India hay complementariedad, complementariedad alimentaria. La India alimenta a la Argentina espiritualmente: yoga, meditación, hare krishna, sai baba (risas). Y la Argentina provee alimentos para los 1.000 millones de habitantes de la India. Esto es complementariedad. En la India por el aumento de la producción y el consumo hay más demanda para alimentos, en especial aceites vegetales, lentejas y en el largo plazo también azúcar. Y ya se están exportando alimentos procesados como chocolates y pochoclo, por ejemplo.
Sus últimas estimaciones hablan de compras por parte del mercado indio de u$s1.500 millones de aceite de soja para este año. ¿Cuánto más puede crecer este segmento?
La importación de aceites de vegetales en 2006 fue de dos millones de toneladas, pero está aumentando. El año pasado importamos ocho millones de toneladas. En el 2021 la India va a importar 17 millones de tonadas. Y en el 2026, van a ser 27 millones de toneladas. Por eso la Argentina puede planificar sus ventas. Estamos hablando de negocios a 15 años.
Según expertos internacionales la India va a mantener el crecimiento entre el 9 y 10% en las próximas décadas, hasta el 2040 por lo menos. Y según un informe del Asian Development Bank, la India va a lograr una nueva sociedad en una generación. Para el 2039 se prevé que la India va a tener al 90% de su población dentro de la clase media, con un ingreso per cápita promedio de u$s8.000. India está creciendo rápido y va a ser un mercado grande, abierto y transparente.
La Argentina tiene que explorar las oportunidades y aprovecharlas. Lo que ya se está exportando son ejemplos, pero hay muchas oportunidades que los exportadores tienen que sondear. Una vez al mes llega una delegación de empresarios de la India. En agosto llegan diez empresas químicas y empresas farmacéuticas. En septiembre llega otra delegación de 25 empresarios y unos 60 más en noviembre.
¿Más allá de los alimentos, se puede dar una cooperación en otras industrias?
Esperamos que haya una mayor cooperación en químicos y farmacéuticos. Recién desembarcó una empresa de productos cosméticos con una inversión de u$s40 millones de dólares y buscan expandir la producción y exportar desde la Argentina, por ejemplo. En la India también hay oportunidades para segmentos más avanzados en la Argentina, como el de maquinaria agrícola. Hay muchas oportunidades para hacer joint-ventures en la India.
La semana que viene el ministro de Agricultura buscará colocar más alimentos en la India. ¿Cuáles son las perspectivas?
El ministro de Agricultura se va a reunir con nuestro ministro y va a buscar oportunidades para el aceite de soja y más colaboración entre los gobiernos. No hay un cupo para el aceite de soja en la India. Es un mercado abierto y la importación está en el sector privado. Además, ya tenemos un acuerdo entre el INTA y su contraparte de la India para trabajar en el desarrollo agrícola.
Hay una competencia entre la importación de aceite de soja y de palma y eso es lo que la Argentina debería intentar ganar. Tiene mucho que ver con el marketing. Se importa mucho aceite de palma porque Malasia e Indonesia hacen mucho marketing en la India y eso es lo que tienen que hacer los exportadores argentinos, darse a conocer.
Se está analizando la ampliación del acuerdo de preferencias comerciales entre la India y el Mercosur, que ya cubre 900 productos. ¿En cuánto estudian ampliarlo?
Se podría extender a 2.000 o 3.000 productos. En junio pasado se hizo el intercambio de listas y la próxima reunión va a ser en septiembre. Eventualmente se podría buscar un acuerdo de libre comercio, pero en este momento sólo pensamos en ampliarlo.
En la última visita del ministro de Comercio de India aseguró que se preveían inversiones por u$s2.000 millones en un plazo de dos o tres años. ¿Se mantiene esa proyección?
Muchas empresas de la India están trabajando para entrar en la Argentina. Por ejemplo, hay un grupo de la India que está viendo la posibilidad de producir fertilizantes en La Pampa. Ahora las empresas de la India están más activas y no tienen miedo de aprovechar la globalización. Esperamos llegar a unos u$s2.000 millones en los próximos años.
¿Cómo definiría la estrategia de las empresas de la India?
El modelo de negocios de la India es abierto y transparente. Tenemos u$s10.000 millones de inversión en América latina y en la mayoría de los casos los gerentes son latinoamericanos. Las empresas informáticas están empleando 12.000 latinoamericanos, mientras que los indios que participan en esas empresas son unos 50 pero son los latinoamericanos los que manejan las empresas. No usamos la inversión para traer a los 1.000 millones de indios a la región (risas). Creemos en los recursos humanos y la capacitación de la Argentina.
La India presentó una notepad con un costo de u$s35. ¿Hay posibilidades de expandir productos de este estilo, también como en Nano de Tata en América latina?
Hay tanta demanda a interés en la Argentina, Uruguay y América latina en el Nano, un auto de u$s2.000 por unidad. Hay que esperar, de aquí a tres o cinco años, tanto en el caso de la computadora como el del Nano. Hay tanta demanda que satisfacer primero en la India que habrá que tener un poco de paciencia para que llegue a este mercado.
¿Cuánto aporta a la relación bilateral el acuerdo aduanero que se firmó el viernes?
El acuerdo aduanero va a facilitar el comercio. Vamos a recibir una misión de la AFIP en la India que va a negociar un intercambio de información sobre impuestos. Y el año que viene vamos a empezar a negociar un tratado para evitar la doble tributación. Esas son todas acciones que van a facilitar el comercio.
¿Encuentran alguna dificultad puntual en el comercio con la Argentina?
Tenemos un problema con los medicamentos. En la Argentina hay listas de países de los que se pueden importar medicamentos. Se puede importar libremente de los Estados Unidos, Europa y Japón, por ejemplo. México, Chile, China, que exportan a los Estados Unidos, por ejemplo, también pueden exportar a la Argentina, pero la India está excluida de las listas para comprar medicamentos. Y es raro porque la industria India es una de las más fuertes del mundo, con un volumen de ventas de u$s5.000 millones y muy fuerte en genéricos. A América latina exportamos u$s700 millones, a todos menos Argentina.
¿Y qué respuesta le dieron?
Es un decreto viejo que hay que cambiar para incluir a la India. Estamos conversando con el gobierno argentino. Le fue mencionado a la presidenta Cristina Fernández durante su visita a la India pero no hay avances. Hay un gran potencial para que la Argentina exporte a India pero sería bueno solucionar este problema por medicamentos.







