Espectáculos
15.11.2010
Los empresarios no prevén modificar su estrategia inversora en la era pos-Kirchner
BAE consultó a accionistas y Ceos de diversos sectores sobre una eventual modificación de planes luego de la muerte de Néstor Kirchner, preocupaciones, vínculos con el sindicalismo y el rol de Brasil.
Por:
INFOnews
Por Francisco Zoroza y Alejandro Bercovich
A veinte días de la muerte de Néstor Kirchner, los ejecutivos no prevén cambios bruscos en la economía ni modificaciones en sus esquemas de inversión. Los desvelos empresarios, según confiensan, están centrados en la inflación, la evolución de salarios y la presunta falta de normas estables que permitan planificar a futuro.
La inmediatez de la llegada de un nuevo año, con su consiguiente reapertura de paritarias, preocupa tanto a empresarios con buena llegada al Gobierno como a los que abiertamente prefieren otra forma de conducción.
“El tema central es la inflación y uno subsiguiente es discutir la participación de los trabajadores en las ganancias empresarias.” La reflexión pertenece a Gerardo Ferreyra, vicepresidente de Electroingeniería, una de las empresas constructoras más importantes del país y cuyos dueños expresan abiertamente su simpatía por el Gobierno.
En la otra vereda, el megaproductor sojero Gustavo Grobocopatel comparte la preocupación, aunque reconoce el buen momento económico. Según el empresario agropecuario, a la vista no hay señales de que el ritmo inflacionario vaya a amainar y a la hora de hablar sobre la Casa Rosada no duda en marcar sus diferencias.
“El momento que vive el mundo es muy favorable para la Argentina. Lo que necesitamos es un shock de confianza, que puede venir de un cambio en este mismo Gobierno o de un cambio de gobierno. Yo con este modelo de gestión y este esquema económico no me siento representado para nada”, sostuvo Grobocopatel, titular de Los Grobo Agropecuaria.
Las conclusiones forman parte de un relevamiento que realizó BAE entre los ejecutivos de los principales sectores productivos con el objeto de conocer la mirada sobre la economía luego de la noticia política del año.
Pese al impacto que generó en el plano político, los ejecutivos no ven mucho margen para un contagio en el plano económico. “Creo que Kirchner llevó a la Argentina a un proceso muy positivo y la Presidenta va a seguir en el mismo camino. La veo muy sólida y con la absoluta determinación de seguir en este camino”, explicó Ezequiel Eskenazi, hombre fuerte del Grupo Petersen e YPF.
En tanto, para Germán Riccardo, director general de UPS Argentina, la muerte de Kirchner no afectará la economía argentina aunque advirtió sobre el efecto que puede tener en la economía el proceso eleccionario que tendrá lugar en octubre de 2011. “El panorama económico y los sectores industriales o grupos inversores estarán atentos debido a un año electoral que siempre genera cautela”, asegura Riccardo.
Fuera de los temores que podrían despertar la falta de claridad sobre quién comandará la Casa Rosada los próximos cuatro años, las perspectivas macroeconómicas del país son positivas.
Para algunos es resultado de las políticas que aplica el Gobierno, mientras que para otros se debe a la teoría del “viento de cola”. Para el gerente general de Milkaut, Federico Eberhardt, es necesaria una cuota de “consenso” para lograr el despegue.
“Todas las condiciones macroeconómicas se mantienen y sólo es necesario que todos los protagonistas, desde el oficialismo y desde la oposición, actúen responsablemente para mantener el diálogo imprescindible en la búsqueda de consensos mínimos”, sostuvo Eberhardt.
Esos consensos para los empresarios implican que haya reglas claras o la menor cantidad de cortocircuitos que puedan afectar sus intereses y atentar contra las perspectivas de los analistas.
Para el presidente de la minera YMAD, Manuel Benítez, esos acuerdos se traducen en que “exista un diálogo profundo y fecundo para poder encauzar de modos institucionales y con el menor grado de conflicto la solución a las discrepancias lógicas que existen cuando se pugna por intereses”.
Parte de esos puntos de partida son los que buscarán conseguir empresarios y sindicalistas si concretan el encuentro entre la cúpula de la Confederación General del Trabajo (CGT) y el Grupo de los Seis. Pero para eso habrá que esperar, ya que el encuentro recién comenzará a pergeñarse la semana próxima.
Uno de los temas que se llevará a la mesa es el proyecto para distribuir dividendos entre los trabajadores que impulsa la CGT. Ferreyra, el socio minoritario de Electroingeniería, está a favor de avanzar en esa iniciativa, aunque no es una posición muy escuchada entre los empresarios.
Por lo pronto, algunas voces plantean la necesidad de introducir cambios al proyecto como está redactado. Es el caso del presidente de Geolog, José Antonio Esteves, quien provee servicios petroleros en Mendoza, Neuquén, Santa Cruz y Tierra del Fuego. Consultado sobre los temas que debieran ser abordados en el encuentro entre los empresarios y sindicalistas, el directivo planteó: “Teniendo en cuenta el proyecto de Recalde de participación de los trabajadores en las ganancias, sería bueno también tener en cuenta las pérdidas, porque las empresas no ganan indefinidamente”.
Estables. Pese a las críticas que se escuchan en los encuentros empresariales sobre los desembolsos estratégicos para aumentar la capacidad productiva, las inversiones se mantendrán estables.
Ante la consulta sobre si en sus empresas tenían previsto modificar el esquema de inversiones, Eskenazi no tuvo dudas. “No, absolutamente nada. Somos muy optimistas con el país, con la industria”, respondió tajante el ejecutivo.
“Hubo una reunión de directorio donde participaron todos los directores españoles, donde se habló del aumento respecto del año pasado de las inversiones y las obras, y eso se mantiene inalterable”, agregó Eskenazi, quien participa de los encuentros de la cúpula de YPF.
En tanto, Ferreyra, de Electroingeniería, se puso la camiseta kirchnerista y aseguró que el fallecimiento del ex presidente “compromete a los empresarios con sentimientos e intereses nacionales a redoblar su esfuerzo para mejorar la eficiencia y la productividad”.
En UPS, la compañía dedicada a logística y transporte, aseguran que no tiene cambios en sus estrategias de ventas o de inversiones en el país. En esa línea, Riccardo, quien además tiene a cargo las operaciones en Paraguay y Uruguay, sostuvo que el próximo año será “desafiante”, y adelantó que tiene “muchos proyectos de crecimiento y un plan agresivo de aumento de cartera de clientes”.
Por su parte, desde YMAD, Benítez explicó que tampoco hubo modificaciones en su estrategia de inversiones debido a que el sector minero demanda planes de largo plazo. “Por ende, esta coyuntura no modifica nuestros planes de inversión y nuestras excelentes expectativas para el sector minero, que son objetivamente muy alentadoras”, sostuvo Benítez, quien además preside la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM).
Brasil. Una de las mayores coincidencias fue la mirada sobre la llegada de Dilma Rousseff a la presidencia de Brasil, el principal socio comercial de la Argentina. Sin matices, los empresarios consultados por este medio aseguraron que no habrá modificaciones a la hora de las negociaciones bilaterales y algunos aventuran que la relación con Brasil se potenciará tras el cambio de gobierno, que tendrá lugar el 1º de enero de 2011.
“Seguramente, la llegada de Dilma implicará continuar con la política de afianzamiento en las relaciones tan productivas entre ambos países. Deseamos que la presidenta electa de Brasil mantenga el liderazgo del país como una de las grandes potencias mundiales y profundice las políticas acertadas de Lula da Silva”, explicó Benítez.
En esa línea, el presidente de la empresa de software G&L Group, José María Louzao, consideró que Rousseff “va a profundizar la relación con Argentina porque es parte de su estrategia fortalecer el Mercosur para abordar en forma asociativa otros mercados”.
A veinte días de la muerte de Néstor Kirchner, los ejecutivos no prevén cambios bruscos en la economía ni modificaciones en sus esquemas de inversión. Los desvelos empresarios, según confiensan, están centrados en la inflación, la evolución de salarios y la presunta falta de normas estables que permitan planificar a futuro.
La inmediatez de la llegada de un nuevo año, con su consiguiente reapertura de paritarias, preocupa tanto a empresarios con buena llegada al Gobierno como a los que abiertamente prefieren otra forma de conducción.
“El tema central es la inflación y uno subsiguiente es discutir la participación de los trabajadores en las ganancias empresarias.” La reflexión pertenece a Gerardo Ferreyra, vicepresidente de Electroingeniería, una de las empresas constructoras más importantes del país y cuyos dueños expresan abiertamente su simpatía por el Gobierno.
En la otra vereda, el megaproductor sojero Gustavo Grobocopatel comparte la preocupación, aunque reconoce el buen momento económico. Según el empresario agropecuario, a la vista no hay señales de que el ritmo inflacionario vaya a amainar y a la hora de hablar sobre la Casa Rosada no duda en marcar sus diferencias.
“El momento que vive el mundo es muy favorable para la Argentina. Lo que necesitamos es un shock de confianza, que puede venir de un cambio en este mismo Gobierno o de un cambio de gobierno. Yo con este modelo de gestión y este esquema económico no me siento representado para nada”, sostuvo Grobocopatel, titular de Los Grobo Agropecuaria.
Las conclusiones forman parte de un relevamiento que realizó BAE entre los ejecutivos de los principales sectores productivos con el objeto de conocer la mirada sobre la economía luego de la noticia política del año.
Pese al impacto que generó en el plano político, los ejecutivos no ven mucho margen para un contagio en el plano económico. “Creo que Kirchner llevó a la Argentina a un proceso muy positivo y la Presidenta va a seguir en el mismo camino. La veo muy sólida y con la absoluta determinación de seguir en este camino”, explicó Ezequiel Eskenazi, hombre fuerte del Grupo Petersen e YPF.
En tanto, para Germán Riccardo, director general de UPS Argentina, la muerte de Kirchner no afectará la economía argentina aunque advirtió sobre el efecto que puede tener en la economía el proceso eleccionario que tendrá lugar en octubre de 2011. “El panorama económico y los sectores industriales o grupos inversores estarán atentos debido a un año electoral que siempre genera cautela”, asegura Riccardo.
Fuera de los temores que podrían despertar la falta de claridad sobre quién comandará la Casa Rosada los próximos cuatro años, las perspectivas macroeconómicas del país son positivas.
Para algunos es resultado de las políticas que aplica el Gobierno, mientras que para otros se debe a la teoría del “viento de cola”. Para el gerente general de Milkaut, Federico Eberhardt, es necesaria una cuota de “consenso” para lograr el despegue.
“Todas las condiciones macroeconómicas se mantienen y sólo es necesario que todos los protagonistas, desde el oficialismo y desde la oposición, actúen responsablemente para mantener el diálogo imprescindible en la búsqueda de consensos mínimos”, sostuvo Eberhardt.
Esos consensos para los empresarios implican que haya reglas claras o la menor cantidad de cortocircuitos que puedan afectar sus intereses y atentar contra las perspectivas de los analistas.
Para el presidente de la minera YMAD, Manuel Benítez, esos acuerdos se traducen en que “exista un diálogo profundo y fecundo para poder encauzar de modos institucionales y con el menor grado de conflicto la solución a las discrepancias lógicas que existen cuando se pugna por intereses”.
Parte de esos puntos de partida son los que buscarán conseguir empresarios y sindicalistas si concretan el encuentro entre la cúpula de la Confederación General del Trabajo (CGT) y el Grupo de los Seis. Pero para eso habrá que esperar, ya que el encuentro recién comenzará a pergeñarse la semana próxima.
Uno de los temas que se llevará a la mesa es el proyecto para distribuir dividendos entre los trabajadores que impulsa la CGT. Ferreyra, el socio minoritario de Electroingeniería, está a favor de avanzar en esa iniciativa, aunque no es una posición muy escuchada entre los empresarios.
Por lo pronto, algunas voces plantean la necesidad de introducir cambios al proyecto como está redactado. Es el caso del presidente de Geolog, José Antonio Esteves, quien provee servicios petroleros en Mendoza, Neuquén, Santa Cruz y Tierra del Fuego. Consultado sobre los temas que debieran ser abordados en el encuentro entre los empresarios y sindicalistas, el directivo planteó: “Teniendo en cuenta el proyecto de Recalde de participación de los trabajadores en las ganancias, sería bueno también tener en cuenta las pérdidas, porque las empresas no ganan indefinidamente”.
Estables. Pese a las críticas que se escuchan en los encuentros empresariales sobre los desembolsos estratégicos para aumentar la capacidad productiva, las inversiones se mantendrán estables.
Ante la consulta sobre si en sus empresas tenían previsto modificar el esquema de inversiones, Eskenazi no tuvo dudas. “No, absolutamente nada. Somos muy optimistas con el país, con la industria”, respondió tajante el ejecutivo.
“Hubo una reunión de directorio donde participaron todos los directores españoles, donde se habló del aumento respecto del año pasado de las inversiones y las obras, y eso se mantiene inalterable”, agregó Eskenazi, quien participa de los encuentros de la cúpula de YPF.
En tanto, Ferreyra, de Electroingeniería, se puso la camiseta kirchnerista y aseguró que el fallecimiento del ex presidente “compromete a los empresarios con sentimientos e intereses nacionales a redoblar su esfuerzo para mejorar la eficiencia y la productividad”.
En UPS, la compañía dedicada a logística y transporte, aseguran que no tiene cambios en sus estrategias de ventas o de inversiones en el país. En esa línea, Riccardo, quien además tiene a cargo las operaciones en Paraguay y Uruguay, sostuvo que el próximo año será “desafiante”, y adelantó que tiene “muchos proyectos de crecimiento y un plan agresivo de aumento de cartera de clientes”.
Por su parte, desde YMAD, Benítez explicó que tampoco hubo modificaciones en su estrategia de inversiones debido a que el sector minero demanda planes de largo plazo. “Por ende, esta coyuntura no modifica nuestros planes de inversión y nuestras excelentes expectativas para el sector minero, que son objetivamente muy alentadoras”, sostuvo Benítez, quien además preside la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM).
Brasil. Una de las mayores coincidencias fue la mirada sobre la llegada de Dilma Rousseff a la presidencia de Brasil, el principal socio comercial de la Argentina. Sin matices, los empresarios consultados por este medio aseguraron que no habrá modificaciones a la hora de las negociaciones bilaterales y algunos aventuran que la relación con Brasil se potenciará tras el cambio de gobierno, que tendrá lugar el 1º de enero de 2011.
“Seguramente, la llegada de Dilma implicará continuar con la política de afianzamiento en las relaciones tan productivas entre ambos países. Deseamos que la presidenta electa de Brasil mantenga el liderazgo del país como una de las grandes potencias mundiales y profundice las políticas acertadas de Lula da Silva”, explicó Benítez.
En esa línea, el presidente de la empresa de software G&L Group, José María Louzao, consideró que Rousseff “va a profundizar la relación con Argentina porque es parte de su estrategia fortalecer el Mercosur para abordar en forma asociativa otros mercados”.







