Espectáculos
15.11.2010
Unasur busca herramientas propias para hacer frente a la crisis mundial
Este nuevo cuerpo permitiría avanzar, por ejemplo, en la creación de un fondo de reservas regional, un mercado de capitales y la puesta en marcha del Banco del Sur.
Por:
INFOnews
Por Patricia Valli
Ante la falta de medidas concretas en el marco del Grupo de los Veinte (G-20), la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) buscará unificar sus propios criterios comerciales y financieros en la próxima cumbre del bloque en Guyana el 25 y 26 de este mes, donde también deberán definir las candidaturas para suceder a Néstor Kirchner al frente de la secretaría general.
Para esto, el grupo sudamericano deberá instaurar el Consejo de Integración Financiera, formado por ministros de Economía y Finanzas de los países que integran la Unasur, para poder tomar decisiones vinculantes sobre los temas que se analizan en ese ámbito: la creación de un fondo de reservas regional, la constitución de un mercado de capitales y la puesta en marcha del Banco del Sur, entre otros puntos.
La decisión política de poner en marcha un fondo regional integrado a partir de las reservas de los bancos centrales de la región vuelve a contradecir las recomendaciones, entre otros, del Fondo Monetario Internacional y de los países que la semana pasada en Seúl apoyaron la postura para que los países superavitarios empiecen a gastar las reservas. En ese sentido, se prevé que los países del bloque volverán sobre su reticencia a que se exporte la crisis a los países de América latina, con altos niveles de consumo en sus mercados internos.
Otro de los resabios tangibles que dejó la crisis financiera fue el de las limitaciones para hacer política monetaria en la eurozona, por lo que el bloque sudamericano dejó de hablar de una moneda única para la Unasur. Los países de la región analizan el impacto del valor de sus monedas en la relación comercial entre socios, además de buscar esquemas de intercambio en moneda común –como el sistema de pagos en moneda local (SML) que rige entre la Argentina y Brasil– para evitar la intermediación vía dólar.
La conformación del Banco del Sur está centrada en las discusiones de forma de trabajo, con un cronograma ya establecido, mientras que en el caso del mercado de capitales la propuesta de la Unasur se centra en generar instrumentos que permitan un mayor financiamiento de los proyectos productivos por sobre la especulación financiera.
Desde lo operativo, dentro de la Unasur los temas se discuten en grupos de trabajo que no tienen capacidad de tomar decisiones de política económica sino que realizan evaluaciones. A partir de la creación del Consejo de Ministros encontrarían ese espacio para pasar del dicho al hecho, según se interpretó desde el Palacio de Hacienda.
De esta forma, el bloque regional –hasta ahora con un papel más relevante dentro del ámbito político– tendría la posibilidad de establecer herramientas propias frente a la salida de la crisis y las distintas políticas que se toman en el mundo.
En tanto, se prevé que en la próxima reunión se defina el trabajo de los grupos de trabajo, que quedarán repartidos entre los países de la Unasur ante limitaciones operativas del gobierno guyano a cargo de Bharrat Jagdeo. Así, la Argentina mantendría la presidencia del grupo de trabajo de integración financiera, Brasil se haría cargo del de infraestructura, y Venezuela, del grupo de energía, entre otros.
Ante la falta de medidas concretas en el marco del Grupo de los Veinte (G-20), la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) buscará unificar sus propios criterios comerciales y financieros en la próxima cumbre del bloque en Guyana el 25 y 26 de este mes, donde también deberán definir las candidaturas para suceder a Néstor Kirchner al frente de la secretaría general.
Para esto, el grupo sudamericano deberá instaurar el Consejo de Integración Financiera, formado por ministros de Economía y Finanzas de los países que integran la Unasur, para poder tomar decisiones vinculantes sobre los temas que se analizan en ese ámbito: la creación de un fondo de reservas regional, la constitución de un mercado de capitales y la puesta en marcha del Banco del Sur, entre otros puntos.
La decisión política de poner en marcha un fondo regional integrado a partir de las reservas de los bancos centrales de la región vuelve a contradecir las recomendaciones, entre otros, del Fondo Monetario Internacional y de los países que la semana pasada en Seúl apoyaron la postura para que los países superavitarios empiecen a gastar las reservas. En ese sentido, se prevé que los países del bloque volverán sobre su reticencia a que se exporte la crisis a los países de América latina, con altos niveles de consumo en sus mercados internos.
Otro de los resabios tangibles que dejó la crisis financiera fue el de las limitaciones para hacer política monetaria en la eurozona, por lo que el bloque sudamericano dejó de hablar de una moneda única para la Unasur. Los países de la región analizan el impacto del valor de sus monedas en la relación comercial entre socios, además de buscar esquemas de intercambio en moneda común –como el sistema de pagos en moneda local (SML) que rige entre la Argentina y Brasil– para evitar la intermediación vía dólar.
La conformación del Banco del Sur está centrada en las discusiones de forma de trabajo, con un cronograma ya establecido, mientras que en el caso del mercado de capitales la propuesta de la Unasur se centra en generar instrumentos que permitan un mayor financiamiento de los proyectos productivos por sobre la especulación financiera.
Desde lo operativo, dentro de la Unasur los temas se discuten en grupos de trabajo que no tienen capacidad de tomar decisiones de política económica sino que realizan evaluaciones. A partir de la creación del Consejo de Ministros encontrarían ese espacio para pasar del dicho al hecho, según se interpretó desde el Palacio de Hacienda.
De esta forma, el bloque regional –hasta ahora con un papel más relevante dentro del ámbito político– tendría la posibilidad de establecer herramientas propias frente a la salida de la crisis y las distintas políticas que se toman en el mundo.
En tanto, se prevé que en la próxima reunión se defina el trabajo de los grupos de trabajo, que quedarán repartidos entre los países de la Unasur ante limitaciones operativas del gobierno guyano a cargo de Bharrat Jagdeo. Así, la Argentina mantendría la presidencia del grupo de trabajo de integración financiera, Brasil se haría cargo del de infraestructura, y Venezuela, del grupo de energía, entre otros.







