Espectáculos
02.06.2011
Mil Botellas y eso que han de llamar “nueva poesía”
Los jóvenes escritores Santiago Featherston, Dulce María Pallero y María Eugenia López dirimirán sobre el género en el Malvinas.
Por:
INFOnews
“En la poesía hay más verdad que en la historia”, aseguraba Aristóteles. Por eso asociar la poética con un lugar del tiempo y el espacio -con la historicidad- puede ser arriesgado o presuntuoso. La Nueva Poesía es la consigna de la charla que la editorial Mil Botellas organiza para esta tarde-noche, a las 19.30, en el C.C.Islas Malvinas (19 y 51), pero más que como una categoría taxativa, se percibe como una buena excusa para hablar en un lenguaje que nos apasiona y que está en constante transformación. Santiago Featherston, Dulce María Pallero y María Eugenia López expondrán sus opiniones y experiencias. Todos tienen en común el oficio de la escritura y nuestra ciudad como lugar de nacimiento o residencia.
“Yo sé que la poesía es imprescindible, pero no se para qué”, supo decir Jean Cocteau. Ninguno de los escritores tiene una explicación rigurosa y por el contrario, la poesía aparece como una elección natural ante el porqué. “Empecé cuando tenía cerca de 15 años, terminé de leer un libro y me di cuenta que yo quería ser parte de ese mundo literario. Nunca me planteé qué estilo: sencillamente quise escribir”, narra Featherston, joven responsable del blog lesenfants-terribles.blogspot.com y a punto de editar Francesca.
“Creo que escribo desde siempre -evoca María Eugenia López, quien participó en diversas antologías de Buenos Aires, Lima, Caracas, México, Toronto, Madrid y La Plata, y en revistas y sitios web-. No sabría decir porqué elegí la poesía. Quizá porque no podría escribir nada que fuera extenso (risa). Lo que tiene es un efecto particular, por la extensión, por el lenguaje, no es sólo contenido. Es un ataque a los sentidos por varios lados. Trabaja con el ritmo y con la palabra en sí, más allá del significado”. Y remata nuevamente con humor: “Supongo que también es más barato que hacer cine”.
Pallero también sostiene haber estado desde siempre “fascinada con la palabra. Mi familia me alentó a escribir y leer. Para mí siempre fue algo muy espontáneo, algo deliberado... y lo que salía era algo parecido a la poesía”. Y amplía: “Me parece que es una forma muy compleja en el sentido de que hay que poder trabajar con la palabra de una manera casi ahorrativa y sin embargo, decir muchas cosas. Es una forma muy interesante y no deja de fascinarme”.
“Yo creo que la poesía genera cierta intimidad, que se convierte en un medio para decir las cosas de una manera más directa para el lector y el que escribe -ensaya Featherston-. Es una manera de interpelarse constantemente a partir de un lenguaje”. López opina, sin embargo, que “toda escritura es desnudez y es íntima”.
Las innovaciones tecnológicas -Internet, básicamente- ha modificado muchas cuestiones ligadas quizá no tanto a la producción pero si a la divulgación de las distintas disciplinas y estos poetas bien lo saben. Pallero, por ejemplo, ha publicado dos libros de modo virtual: Septiembre (2005) y Felicidades (2008). “Es bastante complejo -considera-. Se facilita la publicación con muchas comillas, pero a veces hay mucha información y puede volverse banal. Es una herramienta, aún en proceso. Quizá dentro de dos o tres generaciones, podamos analizarlo mejor”. López extiende: “Todo el mundo tiene derecho a escribir y editar. No es el fascismo de decir que algo es poesía o no. Pero por algo existe la figura de un editor y demás cuestiones que implican un criterio. De todos modos es bueno. Aunque yo no tengo página, soy un poco antigua y fetichista: me gusta el libro”.
Respecto a la existencia de una “movida”, “escena” -o cualquier otra catalogación tan afecta a los periodistas- platense, ninguno está muy seguro de que exista. Pero coinciden en que notan mayor actividad, ciclos y gente que se reúne. “La Plata se caracteriza por tener un movimiento de gente de muchos lugares e históricamente es una ciudad cultural-sosotiene Pallares-. Hay un espacio y hay que construirlo, generarlo y poblarlo”.
Sin mayores pretensiones que las de escribir -como si ello fuera poco- estos poetas escriben su propia historia. Y con más inquietudes que máximas tajantes también. Y que al fin, la poesía va más allá del mero entendimiento. O como decía Baldomero Fernández Moreno “ante la poesía tanto da temblar como comprender”.
Textuales
"La poesía es un ataque a los sentidos. Trabaja con la palabra más allá del significado.” María Eugenia López - poeta
"Tenía cerca de 15 años, cuando terminé de leer un libro y me di cuenta que yo quería ser parte de ese mundo.” Santiago Featherston - poeta
"Con la web se facilita la publicación, hay mucha información y a veces puede volverse banal.” Dulce Pallares - poeta
“Yo sé que la poesía es imprescindible, pero no se para qué”, supo decir Jean Cocteau. Ninguno de los escritores tiene una explicación rigurosa y por el contrario, la poesía aparece como una elección natural ante el porqué. “Empecé cuando tenía cerca de 15 años, terminé de leer un libro y me di cuenta que yo quería ser parte de ese mundo literario. Nunca me planteé qué estilo: sencillamente quise escribir”, narra Featherston, joven responsable del blog lesenfants-terribles.blogspot.com y a punto de editar Francesca.
“Creo que escribo desde siempre -evoca María Eugenia López, quien participó en diversas antologías de Buenos Aires, Lima, Caracas, México, Toronto, Madrid y La Plata, y en revistas y sitios web-. No sabría decir porqué elegí la poesía. Quizá porque no podría escribir nada que fuera extenso (risa). Lo que tiene es un efecto particular, por la extensión, por el lenguaje, no es sólo contenido. Es un ataque a los sentidos por varios lados. Trabaja con el ritmo y con la palabra en sí, más allá del significado”. Y remata nuevamente con humor: “Supongo que también es más barato que hacer cine”.
Pallero también sostiene haber estado desde siempre “fascinada con la palabra. Mi familia me alentó a escribir y leer. Para mí siempre fue algo muy espontáneo, algo deliberado... y lo que salía era algo parecido a la poesía”. Y amplía: “Me parece que es una forma muy compleja en el sentido de que hay que poder trabajar con la palabra de una manera casi ahorrativa y sin embargo, decir muchas cosas. Es una forma muy interesante y no deja de fascinarme”.
“Yo creo que la poesía genera cierta intimidad, que se convierte en un medio para decir las cosas de una manera más directa para el lector y el que escribe -ensaya Featherston-. Es una manera de interpelarse constantemente a partir de un lenguaje”. López opina, sin embargo, que “toda escritura es desnudez y es íntima”.
Las innovaciones tecnológicas -Internet, básicamente- ha modificado muchas cuestiones ligadas quizá no tanto a la producción pero si a la divulgación de las distintas disciplinas y estos poetas bien lo saben. Pallero, por ejemplo, ha publicado dos libros de modo virtual: Septiembre (2005) y Felicidades (2008). “Es bastante complejo -considera-. Se facilita la publicación con muchas comillas, pero a veces hay mucha información y puede volverse banal. Es una herramienta, aún en proceso. Quizá dentro de dos o tres generaciones, podamos analizarlo mejor”. López extiende: “Todo el mundo tiene derecho a escribir y editar. No es el fascismo de decir que algo es poesía o no. Pero por algo existe la figura de un editor y demás cuestiones que implican un criterio. De todos modos es bueno. Aunque yo no tengo página, soy un poco antigua y fetichista: me gusta el libro”.
Respecto a la existencia de una “movida”, “escena” -o cualquier otra catalogación tan afecta a los periodistas- platense, ninguno está muy seguro de que exista. Pero coinciden en que notan mayor actividad, ciclos y gente que se reúne. “La Plata se caracteriza por tener un movimiento de gente de muchos lugares e históricamente es una ciudad cultural-sosotiene Pallares-. Hay un espacio y hay que construirlo, generarlo y poblarlo”.
Sin mayores pretensiones que las de escribir -como si ello fuera poco- estos poetas escriben su propia historia. Y con más inquietudes que máximas tajantes también. Y que al fin, la poesía va más allá del mero entendimiento. O como decía Baldomero Fernández Moreno “ante la poesía tanto da temblar como comprender”.
Textuales
"La poesía es un ataque a los sentidos. Trabaja con la palabra más allá del significado.” María Eugenia López - poeta
"Tenía cerca de 15 años, cuando terminé de leer un libro y me di cuenta que yo quería ser parte de ese mundo.” Santiago Featherston - poeta
"Con la web se facilita la publicación, hay mucha información y a veces puede volverse banal.” Dulce Pallares - poeta
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