Política
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05.06.2011
Trabajaron en Aeronáutica de la UNLP. Despega el jueves próximo
Por:
INFOnews
El próximo jueves de junio la comunidad científica local mirará al cielo con más expectativa que nunca. En 55 minutos, lo que les llevó cinco años crear entrará en funcionamiento y a una distancia de 657 kilómetros de altura: entrará en órbita el satélite SAC-D Aquarius, eyectado desde la Base Vanderberg, California (EEUU) hacia el espacio. ¿Y qué conexión tiene con la ciudad? Parte de los instrumentos que lo componen fueron fabricados por especialistas de la Universidad Nacional de La Plata.
“Desde el Departamento de Aeronáutica, del Grupo de Ensayos Mecánicos (GEMA), y a pedido de la Comisión Nacional de Acciones Espaciales diseñamos dos de sus instrumentos: un radiómetro de microondas y una cámara que trabaja en el infrarrojo”, señaló a Diagonales Pablo Ringegni, coordinador de GEMA.
Medir la salinidad de mares y océanos será la misión que perseguirá una vez que esté en órbita este satélite, variables que hasta ahora se medían en forma parcial, a través de boyas y barcos. Y los movimientos de las grandes masas de agua del planeta son claves para entender los patrones del clima. La información será importante para prevenir inundaciones o programar cosechas en el campo: al lograr determinar los niveles de sal en el mar se conoce la densidad de las aguas y con ello cómo se mueven las corrientes marinas. Será un elemento fundamental para conocer, por ejemplo, los patrones de lluvias.
MISIÓN. “Desde el primer bloque de aluminio que nos llegó hasta el modelo de vuelo, nos llevó cinco años más o menos, comentó Ringegni. En el proyecto participaron alrededor de quince personas del Departamento de Aeronáutica, entre ingenieros graduados y alumnos como becarios. “Mucha gente pudo tener la oportunidad de trabajar en ingeniería aeroespacial a través de pasantías o becas, antes de recibirse”, reparó el coordinador de GEMA.
El SAC-D se compone de ocho instrumentos que, complementados, significarán un verdadero observatorio dedicado al estudio del océano y de la atmósfera terrestre. Mediante la obtención de datos de salinidad del mar, su temperatura superficial, vientos, presencia de hielo y contenido de humedad en la atmósfera, se podrá mejorar el conocimiento de la circulación oceánica y su influencia en el clima del planeta. Recopilará también información sobre el desprendimiento de los hielos en las zonas polares, la humedad de los suelos, los focos de incendio y la temperatura de las aguas del mar, un dato de particular interés para la actividad pesquera. El satélite también estudiará la superficie terrestre para tomar datos sobre humedad del suelo y detectar focos de alta temperatura, entre otros, para utilizarlo como alerta temprana de incendios e inundaciones.
INSTRUMENTOS LOCALES. De los instrumentos que conforman el satélite, el Aquarius es el principal, de origen estadounidense, y el segundo en importancia es un radiómetro de microondas (MWR), que fue diseñado y construido por la universidad local y sirve para determinar el grado de salinidad del mar, la velocidad de viento y otros parámetros. Los mismos permitirán luego generar conclusiones acerca del cambio climático y el nivel de alimentación del agua marina, entre otras cosas.
El otro de los instrumentos desarrollados localmente fue una Cámara de Detección de Infrarrojos (NIRST), que servirá para la localizar focos de una determinada temperatura: no para evitar incendios sino para detectar, y verificar la magnitud y las temperaturas que se están dando en los focos ya existentes. “Este no es para predecir, sino que una vez que se genera, se actúa en consecuencia”, explicó Ringegni. El NIRST proveerá a los científicos de información sobre incendios, volcanes y cenizas volcánicas que ayudarán a prevenir las secuelas o consecuencias de estos incidentes.
Los dos instrumentos tienen una vida operativa de cinco años, que es el tiempo de duración de la misión del satélite en el espacio. “No hay antecedentes de haber construido instrumentos similares en el país”, aclaró el ingeniero.
Características del SAC-D
Esta es la cuarta sonda que se hace en Argentina. La primera, el SAC-B, se lanzó en 1996. El satélite transportará ocho instrumentos, siendo el principal el Aquarius, aportado por la NASA, que medirá la salinidad superficial del mar y humedad de suelo, que también se encargará del lanzamiento del satélite.
La CONAE desarrolló otros cinco instrumentos y los restantes fueron aportados por Italia y Francia. Además de la CONAE participan en el desarrollo la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata, la Universidad Tecnológica Nacional, el Instituto Argentino de Radioastronomía y el Centro de Investigaciones Opticas, ambos del Conicet. También hicieron aportes las empresas DTA y Consulfem.
Otro diseño
El Departamento de Aeronáutica se encuentra desarrollando el diseño térmico de la antena SAR, para que se mantenga en funcionamiento a determinadas temperaturas: “Una antena radar de apertura sintética, que va a ser montada en el satélite Saucom, un satélite de misión científica”, explicó Ringeri.
“Esta antena es la única del satélite, tiene 3 metros y medio de alto por más de 10 metros de largo, y va plegado desde el lanzamiento hasta llegar a una determinada posición de una órbita, adonde comienza el despliegue de la antena. La parte que nos tocó y para el que fuimos convocados es el diseño de esa antena”, aclaró.
Tal como adelantó el ingeniero del GEMA, este satélite va a tener su funcionalidad apuntada a lo que es el agro. El radar puede medir a través de las nubes, detectar humedad del suelo, etc.
El satélite se construye en Bariloche, en el IMBAP.