Espectáculos
17.12.2008
A la pesca de turistas
Las playas argentinas hacen nuevas apuestas para atraer veraneantes. Balnearios nudistas, hiperoferta teatral, talleres culturales en la arena y refuerzo de la seguridad son algunas de las propuestas de la temporada. Estrategias de la costa atlántica en época de crisis.
Por:
INFOnews
Por Bruno Lazzaro
Hoy más que nunca, los destinos turísticos de la costa atlántica afilan el ingenio para captar a los veraneantes indecisos. La crisis financiera planteó un escenario impensado y los encargados de diagramar la temporada buscan seducir con propuestas que los diferencien del resto. Sobreoferta teatral en Mar del Plata, playas culturales y deportivas en Pinamar y nudismo en Villa Gesell son algunas de las estrategias que se planea poner en marcha. Al mismo tiempo que incorporan novedades, las ciudades balnearias subrayan que, pese a la malaria económica, no van a descuidar los servicios ofrecidos años anteriores. En un verano difícil para sumar multitudes, todos quieren quedarse con la corona de la arena.
“Somos el destino ideal para la gente de clase media baja y clase media alta. Uno de los lugares más accesibles de América”, sostiene Valeria Méndez, la vicepresidenta del Ente Municipal de Turismo (Emtur) de Mar del Plata. Popular como ninguna otra, “La Feliz” reforzó como nunca su oferta teatral para enero y febrero. Promete mantener en cartel más de 300 obras para todos los públicos: La cena de los tontos, con Adrián Suar y Guillermo Francella, y las revistas de Carmen Barbieri –Vedettísima–, Nito Artaza –Danza con Cobos– y Miguel Ángel Cherutti –Deslumbrante–, serán algunas de las apuestas más fuertes. Otro de los atractivos turísticos con los que contará Mar del Plata es la reapertura del Hotel Provincial, un edificio histórico ubicado a metros de la playa Bristol que le demandó al municipio 100 millones de pesos en su reacondicionamiento.
Marcó un claro sello propio Villa Gesell, que estrenó su temporada por anticipado con la presentación de una playa nudista ubicada a veinte kilómetros del centro, y a cuatro de la ruta 11. Un lanzamiento ideal para atraer el turismo extranjero. Más novedades: la inauguración del primer hotel cinco estrellas de la ciudad. El Palazzo Ariete Hotel está ubicado en el centro y cuenta con un restaurante de alta cocina y discoteca propia.
“Desde que asumimos hace un año comenzamos una campaña con el fin de atraer a la familia. Por eso ya no se realiza más el Gesell Rock, ya que nos interesan los jóvenes que vienen a pasarla bien, no aquellos que llegan para romper todo. Con sutileza, estamos tratando de lograrlo y por eso bajamos los decibeles. Este año vamos a seguir con todo, mantenemos los servicios y sin aumentos. Con eventos tradicionales como la paella popular, maratones acuáticas y competencia de kayak”, asegura el secretario de Turismo de Gesell, Jorge Portas.
El verano pasado Pinamar vivió una mala racha de robos violentos. Para no repetir la historia, este año funcionará un centro de control de última generación con un sistema de cámaras digitales, móviles e integradas con poderosos zoom instaladas en distintos puntos estratégicos.
Se sabe que Pinamar puede llegar a ser uno de los destinos más afectados por la crisis económica. Sin embargo, Rosa Boero, directora de Turismo de uno de los destinos más paquetes de la costa atlántica, afirma: “No creo que seamos los más afectados ya que tenemos turistas muy fieles que encuentran en la ciudad lo que vienen a buscar”. Pese a que en esta temporada no se van a registrar grandes cambios, la intendencia se encuentra arreglando la costanera con el fin de mejorar el clásico paseo.
El gran gancho será la nueva playa deportiva, turística y cultural en la que se instalará un miniestadio para beach soccer y donde sucederán los habituales desfiles de moda. Además, los paradores piensan aumentar su agenda plagada de servicios vips: DJ, spa, peluquería y gym sobre la arena. También se llevará a cabo un plan de concientización para los conductores de cuatriciclos y 4x4.
Otro de los destinos de la costa con una propuesta definida –y marketinera– es Mar de las Pampas, que mantiene como leitmotiv imponer una vida sin apuros. Y sumamente segura, hay que agregar este verano. Las 500 personas que habitan durante todo el año son observadas con varias cámaras de seguridad. Además de protección, esta localidad con tan sólo siete años de vida turística busca convertirse en la primera ciudad lenta de América, experiencia que se lleva a cabo en distintos puntos de Europa desde 1986. El slogan “Vivir sin prisa” funciona como un atractivo ideal para aquellos que buscan terminar con la vorágine de las grandes ciudades. En este marco, Mar de las Pampas se impone como destino hippie chic, sólo apto para personas de clase media alta o alta (nada es muy económico por aquí).
Aunque son bien diferentes, las ciudades de la costa se encontrarán este año con una experiencia que las unirá: el turismo gasolero. Para hacerle frente, las cañas ya están preparadas y los anzuelos listos. Sólo falta esperar el pique.
Hoy más que nunca, los destinos turísticos de la costa atlántica afilan el ingenio para captar a los veraneantes indecisos. La crisis financiera planteó un escenario impensado y los encargados de diagramar la temporada buscan seducir con propuestas que los diferencien del resto. Sobreoferta teatral en Mar del Plata, playas culturales y deportivas en Pinamar y nudismo en Villa Gesell son algunas de las estrategias que se planea poner en marcha. Al mismo tiempo que incorporan novedades, las ciudades balnearias subrayan que, pese a la malaria económica, no van a descuidar los servicios ofrecidos años anteriores. En un verano difícil para sumar multitudes, todos quieren quedarse con la corona de la arena.
“Somos el destino ideal para la gente de clase media baja y clase media alta. Uno de los lugares más accesibles de América”, sostiene Valeria Méndez, la vicepresidenta del Ente Municipal de Turismo (Emtur) de Mar del Plata. Popular como ninguna otra, “La Feliz” reforzó como nunca su oferta teatral para enero y febrero. Promete mantener en cartel más de 300 obras para todos los públicos: La cena de los tontos, con Adrián Suar y Guillermo Francella, y las revistas de Carmen Barbieri –Vedettísima–, Nito Artaza –Danza con Cobos– y Miguel Ángel Cherutti –Deslumbrante–, serán algunas de las apuestas más fuertes. Otro de los atractivos turísticos con los que contará Mar del Plata es la reapertura del Hotel Provincial, un edificio histórico ubicado a metros de la playa Bristol que le demandó al municipio 100 millones de pesos en su reacondicionamiento.
Marcó un claro sello propio Villa Gesell, que estrenó su temporada por anticipado con la presentación de una playa nudista ubicada a veinte kilómetros del centro, y a cuatro de la ruta 11. Un lanzamiento ideal para atraer el turismo extranjero. Más novedades: la inauguración del primer hotel cinco estrellas de la ciudad. El Palazzo Ariete Hotel está ubicado en el centro y cuenta con un restaurante de alta cocina y discoteca propia.
“Desde que asumimos hace un año comenzamos una campaña con el fin de atraer a la familia. Por eso ya no se realiza más el Gesell Rock, ya que nos interesan los jóvenes que vienen a pasarla bien, no aquellos que llegan para romper todo. Con sutileza, estamos tratando de lograrlo y por eso bajamos los decibeles. Este año vamos a seguir con todo, mantenemos los servicios y sin aumentos. Con eventos tradicionales como la paella popular, maratones acuáticas y competencia de kayak”, asegura el secretario de Turismo de Gesell, Jorge Portas.
El verano pasado Pinamar vivió una mala racha de robos violentos. Para no repetir la historia, este año funcionará un centro de control de última generación con un sistema de cámaras digitales, móviles e integradas con poderosos zoom instaladas en distintos puntos estratégicos.
Se sabe que Pinamar puede llegar a ser uno de los destinos más afectados por la crisis económica. Sin embargo, Rosa Boero, directora de Turismo de uno de los destinos más paquetes de la costa atlántica, afirma: “No creo que seamos los más afectados ya que tenemos turistas muy fieles que encuentran en la ciudad lo que vienen a buscar”. Pese a que en esta temporada no se van a registrar grandes cambios, la intendencia se encuentra arreglando la costanera con el fin de mejorar el clásico paseo.
El gran gancho será la nueva playa deportiva, turística y cultural en la que se instalará un miniestadio para beach soccer y donde sucederán los habituales desfiles de moda. Además, los paradores piensan aumentar su agenda plagada de servicios vips: DJ, spa, peluquería y gym sobre la arena. También se llevará a cabo un plan de concientización para los conductores de cuatriciclos y 4x4.
Otro de los destinos de la costa con una propuesta definida –y marketinera– es Mar de las Pampas, que mantiene como leitmotiv imponer una vida sin apuros. Y sumamente segura, hay que agregar este verano. Las 500 personas que habitan durante todo el año son observadas con varias cámaras de seguridad. Además de protección, esta localidad con tan sólo siete años de vida turística busca convertirse en la primera ciudad lenta de América, experiencia que se lleva a cabo en distintos puntos de Europa desde 1986. El slogan “Vivir sin prisa” funciona como un atractivo ideal para aquellos que buscan terminar con la vorágine de las grandes ciudades. En este marco, Mar de las Pampas se impone como destino hippie chic, sólo apto para personas de clase media alta o alta (nada es muy económico por aquí).
Aunque son bien diferentes, las ciudades de la costa se encontrarán este año con una experiencia que las unirá: el turismo gasolero. Para hacerle frente, las cañas ya están preparadas y los anzuelos listos. Sólo falta esperar el pique.







