Espectáculos
06.01.2009
A las tres de la mañana todos somos de culto
Desde que Don Cornelio y la Zona apareció en escena, el mito del rocker desangelado y maldito no paró de alimentarse. Lejos de esa imagen, sigue apasionándose como lo hizo con Los Visitantes, la banda con la que cruzó los noventa. Y sobrevivió. Y por más que se apropie de otros géneros, lo suyo sigue siendo el rock.
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INFOnews
Por Jorge Belaunzarán
En restrospectiva, los años nunca son los mismos. Aunque el tiempo no sea una dimensión, permite dimensionar todo de otra forma. Así, lo que fue acierto puede convertirse en error; y viceversa. Acaso por eso el dicho sostenga que lo difícil no es llegar, sino mantenerse. Sin embargo no dice mantenerse a costa de qué.
"Hay una palabra que me repito mucho, que aprendí de una bruja y me la he repetido bastante últimamente: sereno. Hace mucho me di cuenta de que la pasión es un potro salvaje al cuál hay que domar. Me gusta como metáfora; para poder cabalgar sobre ella y no ser pisoteado por la tropilla desenfrenada de la pasión. Recién ahora que puedo decir que he cabalgado y aprendí a cabalgar sobre la pasión sin caerme del caballo, y puedo jinetear un poco. Y no me refiero a la parte sexual, que también es. Pero más que nada a la pasión puesta en la vida, en la forma de ser de uno, en cómo te relacionás con los demás, si con astucia o con pasión. Soy muy de entregarme, de darme; a veces me cuestiono y digo que debería ser más retraído. ¿Para generar deseo tengo que ocultar algo? Por ahí me exponga demasiado, siempre hablo demás, pero lo hagocon la gente en la calle; los linyeras se sientan al lado mío en la calle, desde chiquitito, y hablan conmigo.”
En años de oscuridad que el tiempo demostró que no eran tan oscuros, Palo Pandolfo lideraba Don Cornelio y la Zona, banda que en breve se convirtió de culto, entre otras cosas, porque su líder se negó a seguir el camino que, como suele decirse, la evolución de los grupos implica: giras, discos, contratos, prensa.
"Es muy loco porque a mi desde chico me pasa. Siempre en los colectivos se me sentaba como el loco, el freak y me hablaba. He tenido muchas revelaciones y diálogos importantes. A mí me interesa mucho la calle, soy un pibe muy callejero, me he criado en la calle, en Flores sur. Después fui un adolescente de la dictadura, hippie de resistencia cultural y política en la calle; después me hice post punk y me hice más callejero que nunca; he laburado de cadete, en fábricas. Ando. El otro día me tomé el Sarmiento a las once de la noche y estaba un poco colocadito, así que me fui al furgón: una performance real viva, donde todo el mundo se siente libre; el furgón del Sarmiento es como un antes y un después. Hay que tener un poco de onda para entrar ahí porque todo el mundo está como muy para afuera, con la resaca de laburar; todo se puede en el furgón. Con todas las sustancias que se te ocurran, líquidas, en polvo o picadura, es un delirio. Y música, estudiantes tercermnundistas bailando, morochos con chicas rubias, chicas solas, freaks totales, albañiles de 50 con merca, con los ojos abiertos gritando, hinchada de Chacarita y de Boca puteando. Todo exquisito. Y yo estoy ahí, me copo, tengo como un sentimiento. Si bien me ven como un personaje de culto y me dicen "¿te molesta que te digan artista de culto?", a las tres de la mañana todos somos de culto. Y a las tres de la tarde somos todos populares.
Los noventa algo de eso corroboraron. Pero para conocer el blanco hace falta haber visto el negro. Así que no todos los discos de la década son iguales. Entre los distintos, los que además de quedar en la memoria marcaron camino, Maderita, de Los visitantes, la agrupación que comandaba.
"En los 90 se abrió ese lugar de ancestros, la música de ancestros, empezamos a sentir algo con el tango, con la murga. No era que el rock nos limitara. Inconcientemente se empezó a dar en mí para bajar a tierra el concepto, no sé a los demás bien que les pasó. Me salió justamente lo de la experimentación. Experimentando tuve el tema Sangre, que es uno de los grandes detonantes de la nueva era. Es ir a lo criollo, al ritual criollo: Sangre, Catarata de amor, Tanta trampa, que es como un tango rock totalmente fusionado. Llegaba de tener tanta calle, de curtir la noche, la mañana, de irte a una fábrica a estar de cadete en Parque Patricios y escuchar lo que está pasando. Considero que la composición es concentrarse un poco y escuchar lo que está sonando ahí; no creo que uno está creando, simplemente transmite algo. La música suena, el universo tiene un sonido, y el planeta también; hay una nota. De esa cantidad de armónicos agarrás y algo se ordena para dar una melodía con una armonía."
Por eso de que las cosas cambian (y cambian a las personas, que a su vez cambian a las cosas, que a sus vez…), el heredero del rock se metió con los sonidos folclóricos latinoamericanos, como si el rock hubiera dejado esa característica que según Pandolfo lo distinguía: la expansión.
"El rock es la expansión de la conciencia, como The Doors, la fuerza de la percepción, los estados alterados, o la meditación, el yoga, como los Beatles, que son el gran ícono del rock. Creo que el límite lo puso el escopetazo en la boca de Kurt Cobain. Eso fue el último gesto ultra punk que podía esperarse de un rockero. Después de eso el rock mucho más no tiene que decir. Era el grupo más importante, el rock más visceral, bailable, honesto, catártico, con swing, era genial. Nirvana era todo, mejor que Sex Pistols. Pero el chabón se montó en ese rol y vio todo desde allá arriba y dijo "el rock está muerto" y se pegó el tiro. Es muy contundente, porque no era un chico de Oregon, era Kurt Cobain, el líder de la banda a la que Tokio, Moscú, Buenos Aires, Nueva York estaban unidos. La gente se identificaba, era como un fenómeno de masas y la respuesta que él nos dio a todos me parece tremenda. Si bien Radiohead es una banda expansiva y el nuevo disco me encanta (In Rainbows), no es lo mismo.”
Pensar que Palo Pandolfo tentó su suerte para parecerse a Cobain es menos descabellado de lo que se cree. Vivió al borde cuanto pudo. O quiso. ¿Quién sabe bien la diferencia?
"Ahora todos los pendejos tienen aguante y son más roqueros que Keith Richards. Pero ¿lo son? Me estoy poniendo un poco heavy, medio tira bombas y en realidad no quiero, porque lo vas a poner y no me conviene. Pero plantearía la duda, le pregunto al pibe: ¿creés realmente que el rock and roll es la forma de mostrarle a todos los caretas que son unos caretas? ¿No te parece que el rock and roll es un poco más de lo mismo en la montaña rusa del post menemismo? Igual cada día escucho más rock argentino, y lejos de estar en baja está en alza. Creo que cinco años va a haber fiebre de rock and roll bajo las patas. Hay que aprender a convivir y que de todas esa bola del rock and roll salgan algunas buenas canciones, que alguien pueda decir algo entre tanta verdad descarnada de la mesa de bar, porque son letras bastante parecidas todas, apuntan a lo mismo: la noche, el reviente, las minitas; son todos muy hedonistas y muy "sálvense quien pueda me chupa un huevo todo". Y está bien, en algún momento tuve 23 años y era "me chupan un huevo todos", pero había pasado por 15 años de leer a todos los clásicos rusos. Soy un fucking intelectual. Me interesaría que los pendejos del aguante del rock pudieran leer un libro a ver que les pasa. Estaría bueno que pase algo en la mente obtusa de la droga cortada, mataría. Incluso ellos se van a sentir mejor. Al fin y al cabo yo ya estoy jugado, voy a seguir con lo mío hasta morir y mi tendencia es hacer la gran Yupanqui: tener 58 años y salir con la guitarrita. No puedo estar saltando en el escenario. Ahora lo hago, no puedo evitarlo, soy como una bestia loca. Comprendo lo que es el rock and roll, me entregué al punk rock con pasión total y con fiebre autodestructiva sin igual: ser el más expresivo, el que más sufre. Quería ser como Luca Prodan en un momento, el más punk, el Camarón de la Isla. Son pasos que uno va dando en la vida. El punk rock no es la última verdad.
-Van a decir que se vendió. O que se arrepiente.
-No. Transmuté. Fue un poco acabar con toda mi vida vieja, lo que era haber sido catalogado como un freak, aunque todos somos freaks. Acabar con ese estigma que yo mismo me puse. La transmutación fue decir: viví has vivido un montón y has sufrido un montón. Porque si de algo sirve el sentimiento es para depurarse. Ya no soy un pendejo…y asumirme como un hombre que vive de la creatividad, que tiene un montón de aristas, y pued expresar el dolor. Si no, no existiría el himno de la alegría. Se puede ser profundo y luminoso, ese es el concepto que me he planteado un poco. *
En restrospectiva, los años nunca son los mismos. Aunque el tiempo no sea una dimensión, permite dimensionar todo de otra forma. Así, lo que fue acierto puede convertirse en error; y viceversa. Acaso por eso el dicho sostenga que lo difícil no es llegar, sino mantenerse. Sin embargo no dice mantenerse a costa de qué.
"Hay una palabra que me repito mucho, que aprendí de una bruja y me la he repetido bastante últimamente: sereno. Hace mucho me di cuenta de que la pasión es un potro salvaje al cuál hay que domar. Me gusta como metáfora; para poder cabalgar sobre ella y no ser pisoteado por la tropilla desenfrenada de la pasión. Recién ahora que puedo decir que he cabalgado y aprendí a cabalgar sobre la pasión sin caerme del caballo, y puedo jinetear un poco. Y no me refiero a la parte sexual, que también es. Pero más que nada a la pasión puesta en la vida, en la forma de ser de uno, en cómo te relacionás con los demás, si con astucia o con pasión. Soy muy de entregarme, de darme; a veces me cuestiono y digo que debería ser más retraído. ¿Para generar deseo tengo que ocultar algo? Por ahí me exponga demasiado, siempre hablo demás, pero lo hagocon la gente en la calle; los linyeras se sientan al lado mío en la calle, desde chiquitito, y hablan conmigo.”
En años de oscuridad que el tiempo demostró que no eran tan oscuros, Palo Pandolfo lideraba Don Cornelio y la Zona, banda que en breve se convirtió de culto, entre otras cosas, porque su líder se negó a seguir el camino que, como suele decirse, la evolución de los grupos implica: giras, discos, contratos, prensa.
"Es muy loco porque a mi desde chico me pasa. Siempre en los colectivos se me sentaba como el loco, el freak y me hablaba. He tenido muchas revelaciones y diálogos importantes. A mí me interesa mucho la calle, soy un pibe muy callejero, me he criado en la calle, en Flores sur. Después fui un adolescente de la dictadura, hippie de resistencia cultural y política en la calle; después me hice post punk y me hice más callejero que nunca; he laburado de cadete, en fábricas. Ando. El otro día me tomé el Sarmiento a las once de la noche y estaba un poco colocadito, así que me fui al furgón: una performance real viva, donde todo el mundo se siente libre; el furgón del Sarmiento es como un antes y un después. Hay que tener un poco de onda para entrar ahí porque todo el mundo está como muy para afuera, con la resaca de laburar; todo se puede en el furgón. Con todas las sustancias que se te ocurran, líquidas, en polvo o picadura, es un delirio. Y música, estudiantes tercermnundistas bailando, morochos con chicas rubias, chicas solas, freaks totales, albañiles de 50 con merca, con los ojos abiertos gritando, hinchada de Chacarita y de Boca puteando. Todo exquisito. Y yo estoy ahí, me copo, tengo como un sentimiento. Si bien me ven como un personaje de culto y me dicen "¿te molesta que te digan artista de culto?", a las tres de la mañana todos somos de culto. Y a las tres de la tarde somos todos populares.
Los noventa algo de eso corroboraron. Pero para conocer el blanco hace falta haber visto el negro. Así que no todos los discos de la década son iguales. Entre los distintos, los que además de quedar en la memoria marcaron camino, Maderita, de Los visitantes, la agrupación que comandaba.
"En los 90 se abrió ese lugar de ancestros, la música de ancestros, empezamos a sentir algo con el tango, con la murga. No era que el rock nos limitara. Inconcientemente se empezó a dar en mí para bajar a tierra el concepto, no sé a los demás bien que les pasó. Me salió justamente lo de la experimentación. Experimentando tuve el tema Sangre, que es uno de los grandes detonantes de la nueva era. Es ir a lo criollo, al ritual criollo: Sangre, Catarata de amor, Tanta trampa, que es como un tango rock totalmente fusionado. Llegaba de tener tanta calle, de curtir la noche, la mañana, de irte a una fábrica a estar de cadete en Parque Patricios y escuchar lo que está pasando. Considero que la composición es concentrarse un poco y escuchar lo que está sonando ahí; no creo que uno está creando, simplemente transmite algo. La música suena, el universo tiene un sonido, y el planeta también; hay una nota. De esa cantidad de armónicos agarrás y algo se ordena para dar una melodía con una armonía."
Por eso de que las cosas cambian (y cambian a las personas, que a su vez cambian a las cosas, que a sus vez…), el heredero del rock se metió con los sonidos folclóricos latinoamericanos, como si el rock hubiera dejado esa característica que según Pandolfo lo distinguía: la expansión.
"El rock es la expansión de la conciencia, como The Doors, la fuerza de la percepción, los estados alterados, o la meditación, el yoga, como los Beatles, que son el gran ícono del rock. Creo que el límite lo puso el escopetazo en la boca de Kurt Cobain. Eso fue el último gesto ultra punk que podía esperarse de un rockero. Después de eso el rock mucho más no tiene que decir. Era el grupo más importante, el rock más visceral, bailable, honesto, catártico, con swing, era genial. Nirvana era todo, mejor que Sex Pistols. Pero el chabón se montó en ese rol y vio todo desde allá arriba y dijo "el rock está muerto" y se pegó el tiro. Es muy contundente, porque no era un chico de Oregon, era Kurt Cobain, el líder de la banda a la que Tokio, Moscú, Buenos Aires, Nueva York estaban unidos. La gente se identificaba, era como un fenómeno de masas y la respuesta que él nos dio a todos me parece tremenda. Si bien Radiohead es una banda expansiva y el nuevo disco me encanta (In Rainbows), no es lo mismo.”
Pensar que Palo Pandolfo tentó su suerte para parecerse a Cobain es menos descabellado de lo que se cree. Vivió al borde cuanto pudo. O quiso. ¿Quién sabe bien la diferencia?
"Ahora todos los pendejos tienen aguante y son más roqueros que Keith Richards. Pero ¿lo son? Me estoy poniendo un poco heavy, medio tira bombas y en realidad no quiero, porque lo vas a poner y no me conviene. Pero plantearía la duda, le pregunto al pibe: ¿creés realmente que el rock and roll es la forma de mostrarle a todos los caretas que son unos caretas? ¿No te parece que el rock and roll es un poco más de lo mismo en la montaña rusa del post menemismo? Igual cada día escucho más rock argentino, y lejos de estar en baja está en alza. Creo que cinco años va a haber fiebre de rock and roll bajo las patas. Hay que aprender a convivir y que de todas esa bola del rock and roll salgan algunas buenas canciones, que alguien pueda decir algo entre tanta verdad descarnada de la mesa de bar, porque son letras bastante parecidas todas, apuntan a lo mismo: la noche, el reviente, las minitas; son todos muy hedonistas y muy "sálvense quien pueda me chupa un huevo todo". Y está bien, en algún momento tuve 23 años y era "me chupan un huevo todos", pero había pasado por 15 años de leer a todos los clásicos rusos. Soy un fucking intelectual. Me interesaría que los pendejos del aguante del rock pudieran leer un libro a ver que les pasa. Estaría bueno que pase algo en la mente obtusa de la droga cortada, mataría. Incluso ellos se van a sentir mejor. Al fin y al cabo yo ya estoy jugado, voy a seguir con lo mío hasta morir y mi tendencia es hacer la gran Yupanqui: tener 58 años y salir con la guitarrita. No puedo estar saltando en el escenario. Ahora lo hago, no puedo evitarlo, soy como una bestia loca. Comprendo lo que es el rock and roll, me entregué al punk rock con pasión total y con fiebre autodestructiva sin igual: ser el más expresivo, el que más sufre. Quería ser como Luca Prodan en un momento, el más punk, el Camarón de la Isla. Son pasos que uno va dando en la vida. El punk rock no es la última verdad.
-Van a decir que se vendió. O que se arrepiente.
-No. Transmuté. Fue un poco acabar con toda mi vida vieja, lo que era haber sido catalogado como un freak, aunque todos somos freaks. Acabar con ese estigma que yo mismo me puse. La transmutación fue decir: viví has vivido un montón y has sufrido un montón. Porque si de algo sirve el sentimiento es para depurarse. Ya no soy un pendejo…y asumirme como un hombre que vive de la creatividad, que tiene un montón de aristas, y pued expresar el dolor. Si no, no existiría el himno de la alegría. Se puede ser profundo y luminoso, ese es el concepto que me he planteado un poco. *







