Economía
14.01.2009
Sueño frustrado: Cvitanich no podría jugar para Croacia
El ex Banfield quiere ponerse la casaca de la Selección europea, pero el máximo organismo del fútbol se lo niega. El punta de Ajax ahora recuperaría el amor por la camiseta celeste y blanca.
Por:
INFOnews
Hace un tiempo, Darío Cvitanich sostuvo que quería calzarse la camiseta de Croacia. Por eso comenzó el tramite para conseguir la ciudadanía y cumplir su sueño. Sin embargo, la FIFA parece decidida a frustarle el anhelo e informó que el argentino no podría jugar para la Selección europea.
El máximo organismo del fútbol se opone a que el jugador de Ajax Amsterdam, de 24 años, vista la camiseta "ajedrezada", por considerar sus orígenes croatas como demasiado lejanos, señaló el secretario general de la HNS, Zorislav Srebric. "La FIFA exige que como mínimo uno de los abuelos debe haber nacido en un país para que se conceda la ciudadanía futbolística", señaló el representante.
En el caso de Cvitanich, sólo unos de sus bisabuelos nació en tierras croatas antes de emigrar a la Argentina. De todos modos, el delantero ya trazó los pasos a seguir. Al parecer al hombre surgido en Banfield le renacería la pasión por los colores celestes y blancos y esperaría su oportunidad para ponerse a las órdenes de Diego Armando Maradona.
El máximo organismo del fútbol se opone a que el jugador de Ajax Amsterdam, de 24 años, vista la camiseta "ajedrezada", por considerar sus orígenes croatas como demasiado lejanos, señaló el secretario general de la HNS, Zorislav Srebric. "La FIFA exige que como mínimo uno de los abuelos debe haber nacido en un país para que se conceda la ciudadanía futbolística", señaló el representante.
En el caso de Cvitanich, sólo unos de sus bisabuelos nació en tierras croatas antes de emigrar a la Argentina. De todos modos, el delantero ya trazó los pasos a seguir. Al parecer al hombre surgido en Banfield le renacería la pasión por los colores celestes y blancos y esperaría su oportunidad para ponerse a las órdenes de Diego Armando Maradona.







