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15.03.2009

Caruso Lombardi “Tengo un don para ver jugadores”

El técnico de Racing habló de todo, entre otras cosas de su buen ojo para elegir jugadores. Ansaldi, Lázzaro, Castaño, Morel y Mercier entre otros fueron "descubiertos por Caruso". Además dijo que hizo ganar a los clubes más de 40 millones de dólares gracias a los jugadores que eligió.

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AF: Quiero saber el fenómeno Caruso Lombardi como descubridor de jugadores. ¿Eso te lo dio la experiencia o tenés un don?

CL: Para mí es un don. Yo miro jugadores y me doy cuenta de que pueden jugar en primera. Puedo ir a un partido cualquiera y decir este está para Nacional B, está para la A.

AF: ¿Pero ese don te ayuda a captar un jugador de pronto, en una plaza entre diez pibes de veinte años si hay uno que puede llegar?

CL: No sé si en una plaza, pero sí a nivel profesional: una primera vez, un Argentino A, un Argentino B. Hay jugadores que los saqué por televisión. Veía por ejemplo, un partido 9 de Julio y Sunchales y ví a Santiago Morero que jugaba para Douglas Haig, jugaba de 8, lo llamé a la casa y le dije “venite mañana a la tarde que te quiero ver”. Yo estaba en Tigre, lo llevé, lo miré, le vi otras cosas muy interesantes, porque después me aseguro cuando lo veo y hoy está jugando en Catania, en Italia.

AF: ¿Qué le ves, ese don qué te marca?

CL: Un día veo TN y veo un nueve que hizo una gambeta rara, no la normal. Y lo llamé a la casa, el chico jugaba en Cañuelas, y vino a probarse a Tigre. Hizo tres golazos bárbaros, jugaba bárbaro un grandote que ahora está jugando en Primera B, porque a veces lo jugadores se van quedando. Noriega era el nombre, y yo lo vi en TN Deportivo, me gustó un flash que hicieron, una jugada cualquiera. Y eso ya me dio para traerlo y bueno después anduvo muy bien y en Primera B lo buscan todos los equipos. Lo que pasa que como todo, después los pibes se quedan. Porque no hay ningún técnico que lo haga crecer. Pero hay muchos jugadores así. Y sino después, bueno, de haberlos enfrentados u otros que los saco de pruebas, como Morel.
Vamos a repasarlos, jugadores como Morel, que fue figura el torneo pasado ¿Cómo llega? Una prueba a la mañana. 8:30 de la mañana en Empleados de Comercio. Jugué contra la cuarta de Boca y probé 10, 12 jugadores.

AF: ¿Y cómo llegaron a la prueba esos diez o doce jugadores? ¿Hay una pre-selección?

CL: No, yo pruebo siempre a todos, tengo esa costumbre. Vos venís me decís “che tengo un amigo”, traémelo, aunque después no sirva para nada, pero yo siempre los miro. Siempre una mirada, cuando ya hice la ojeada ya dirijo la práctica y es media hora, nada más me doy cuenta un par de cosas. Lo dejé a él y a Pereyra, un chico que está jugando en Atlético Tucumán ahora, que ascendió con Tigre, hizo los goles de la final. A los dos los saqué de esta prueba.

AF: ¿Lázzaro cómo llegó?

CL: A Leandro lo había visto una vez, hace como siete u ocho años en Chicago, después le perdí el rastro, me llama por teléfono, justo el día que cerraba el libro de pases, faltaba media hora, y me dice “Caruso, a mi los técnicos no me conocen. Hablé con varios técnicos y no me conocen”. Y yo le digo, me acuerdo de vos Leandro, vos jugabas en Chicago. Hacé una cosa, mandame el fax que te veo, yo te lo pongo y después te veo en la semana para ver si te veo o no. Pero no te quedes sin mandar el fax porque si no te quedas afuera. Me lo manda 7:45 de la noche, y a las 8 cerraba el libro en AFA. Lo meto, el lunes viajó de Madrid. Lo probé el lunes, cuando lo vi vestido le dije dos toques, le dio a la pelota nomás y le dije a Sergio (por Massa) “vamos a contratar a Lázzaro”, no ya contratamos a Salmerón, a Visconti. Me dice bue, traelo traelo.

AF: Castaño…

CL: Castaño una prueba, un partido que jugó Lincoln contra Sarmiento, fui a buscar a Fabio Schiavi, me gustó Diego y lo hablé, me lo llevé a mi casa, porque por ejemplo en muchos momentos llevo cinco pibes que me gustaron del interior, y los voy a buscar a Retiro, los llevo a mi casa, les doy de comer, los pongo en un hotel, los pruebo un día, y se vuelven otra vez cada uno a su pueblo. Y después el que me queda en la cabeza, ya lo tengo preparado para cuando me falta un central, me falta un tres un cuatro…

AF: Mercier…

CL: Al Pichi lo conocía de Flandria. Y después de Morón lo quise llevar a Tigre, no pude traerlo, lo quiero llevar a Argentinos y no pude. No perdón, agarro Argentinos la primera parte y después a Tigre cuando habíamos ascendido al Nacional B, lo llevo a Platense y después lo vuelvo a llamar cuando voy a Argentinos y directamente me lo traje porque y lo conocía del ascenso.

AF: Hay uno que juega muy bien en Newell´s, que es titular: Quiroga.

CL: Al negro lo vi una vez jugando en Defensa y Justicia. Otros nombres, nada más nombres. Insaurralde, de Chacarita, Pillud y Armani, los dos de Tiro Federal. Fabbiani no, lo hice traer pero lo conocía de Lánus, hacía tiempo que lo conocía. Entonces al presidente le hinché le hinché para que lo traiga.

AF: Recordemos que Fabbiani se fue a Rumania, antes a Israel ¿Cómo es que olvidaron a un pibe así?

CL: A mí me gustó en Lanús, me quedó en la cabeza. Cuando hablo con el presidente me dice que está en Rumania y podía venir, le dije traelo, traelo, le empecé a hinchar. Yo lo hinché por tres jugadores, y me hizo caso por uno, por los otros dos no me hizo caso. Los otros eran Viatri y Bertolo.

AF: ¿Viatri también?

CL: Claro, porque a Viatri yo lo conocí en la cuarta de Boca. Fui a ver a un número dos, y lo vi a Viatri. Entonces hablé varias veces con varios planteles y no lo pude traer nunca a Lucas. Y todos me decían “no se si está para primera”, y yo a mi me gusta, a Tigre no pude. Lo quise llevar a Argentinos, no pude. Y en Newell´s, cuando lo convencí, justo estaban jugando Palermo, Palacio, Noir; entonces me lo daban a préstamo, pero el presidente no quiso.
Y a Bertolo lo conocía, también lo había visto en un partido de tercera, después lo vi en primera, me gustó y se fue a jugar a Nacional de Montevideo. Entonces en Nacional, yo lo venía siguiendo y lo estaba por traer, pero en ese momento apareció lo de Machín y quedó en el camino.
Esto es como lo de Lucas Barrios, el goleador en Chile, yo lo traje de Argentinos a Tigre a los 19 años. Un día fuimos a jugar un amistoso con All Boys y me quedó en la cabeza, entonces hablé con la gente de Argentinos para que me lo den a préstamo. Pero no anduvo bien, no fue el jugador que fue después en Chile. Ya son varios los que te vengo contando. En Newell´s, que fue el último club, Monsalvo hacía mucho que no jugaba, que jugaba en Olimpo, y ahora está jugando en primera.

AF: Dame algún descubrimiento extraño. Alguno que todavía hoy te sorprendas de cómo se dio o de donde lo trajiste. Por que lo de Castaño es extraño, fuiste a ver a Lincoln al Argentino y te lo trajiste. Lugares extraños, situaciones extrañas.

CL: En el mismo club, por ejemplo, Ansaldi el marcador de punta que lo vendieron en ocho millones y medio de dólares. Estaba tirado, pateando solo, entonces cuando lo sumo a la primera nadie lo quería. Lo hice practicar conmigo y cuando vi el dominio de pelota que tenía, dije opa. Le dije vení, pateame un par de tiros. Le digo pateame a la derecha, le pegaba con un fierro, con la izquierda, también.
Armo la defensa, lo pongo a Mamuyai, un pibe que también estaba en las inferiores, Re, Schiavi y lo pongo a Ansaldi de tres. Y el presidente casi me mata. Me dijo “cómo vas a jugar con ese tipo, debutamos con Boca”, fue un martes, yo firme con Newell’s un martes, lo probé y el jueves ya lo puse en Primera y lo vendieron en 8 palos verdes.

AF: Muchos dólares en Europa, millones. Un secretario técnico cobraría millones por tener ese don de hacer ganar dinero a los clubes con esas contrataciones. ¿Nunca pensaste en explotarlo por ese lado?

CL: No, porque siempre fui técnico, y nunca estuve al tanto de eso. Pero si vos te pones a analizar, en Tigre solamente con Lázaro, Fontanello, Morel, Paparatto, Altobelli, Matías Giménez, Blengio. En Argentinos Alvaro Pereyra, Battión, Savia, Escudero, Mercier, Scotti te puedo nombrar un montón. En Newell’s también saqué de la tercera que quedaban libres Sperduti y Fórmica, que ahora están en la Primera.

AF: Hagamos justicia con el Caruso Lombardi de Caruso Lombardi. Es decir con el tipo que te descubrió a vos. Porque vos eras un jugador de tantos otros que jugó en Estudiantes, que jugó en Sportivo Italiano. ¿Quién fue el Caruso Lombardi que te vio en el montón y dijo este tipo tiene condiciones de ser técnico?

CL: Me fue a buscar Defensores de Belgrano, Emilio Metzler, el Gallego López, Omar Arroyo, ellos fueron los Caruso Lombardi míos. Ellos me vieron jugar en Defensores, yo largué muy joven, a los 29 dejé de jugar y el último año jugué en Chacarita, y anteúltimo año jugué en Defensores de Belgrano. Ahí me vieron cómo era yo. Cómo era para dirigir. Yo sabía todo lo que tenían que hacer mis compañeros. Yo abrí un boliche bailable y dejé de jugar.
Y ellos me vinieron a buscar a un departamento, yo estaba haciendo mi casa y el curso de técnico. Me vinieron a buscar para que sea el ayudante de Hugo Bargas, que venía de Francia y lo trajeron de técnico y no conocía el medio, entonces me dijeron Ricardo, te queremos de ayudante de campo, aparte para que nos busques lo jugadores y bueno ahí yo llevé a varios chicos. Ahí empecé mi carrera, año 92.
En el ‘93, Bargas trajo a los hermanos, yo me quedé en la tercera, después el se fue y a mi me dan la primera de Defensores de Belgrano. Estuve siete partidos llegamos a las semifinales, al otro año me dan otra vez Defensores, pero les pedí irme a Italiano porque me gustaba la idea, porque me habían propuesto una idea linda y armé todo un equipo nuevo. Ahí lleve a Piersimone, Particari, Boverdille, a todos esos pibe que quedaron en la historia de Italiano…Germán Gors, el de Excursionistas, Walter Fiori, Marcelito Bruno, Kropiva, y salimos campeones.

AF: Estuviste una época plagada de éxitos. Salvo en Platense te fue bien en todos lados.

CL: En Platense no me fue mal, pasa que no cobrábamos nunca, y era un momento muy difícil en el club. Pero ahí también llevé muchos jugadores.

AF: Te propongo un juego. Sumando los jugadores que pusiste en Primera, ¿tenés idea en cuántos millones de dólares estamos hoy, cerca de los 50 millones de dólares?

CL: Sí, podés llegar si a Salcedo sólo, que lo tuve una temporada, lo vendieron el 50 por ciento a cinco palos; más los 8 de Ansaldi tenés 13; otros cuatro, cinco del Negro Pereira tenés 18, mas los cinco de Navarro, el arquero, tenés 22, mas cuatro de los Nuñéz, tenés 26. Con Román Martínez tenés ocho millones de euros más… Estamos cerca de los 35 millones de euros.

AF: Vamos a cerrar en 40 millones de dólares. Con un diez por ciento de eso está salvado. Sin embargo tenés que seguir laburando y peleando… a vos te supera el amor por lo que hacés, y no te importa mucho la guita o te importa más lo otro?

CL: Pero le he dado una mano a muchos jugadores. Mientras yo tenga para vivir, yo estoy bien, tranquilo. Aparte como nunca viví del fútbol… yo siempre viví de otras cosas. Desde que vendía palanganas, fuentes y baldes en la calle a los 17 años, me compré una camioneta en un mes y medio, tocando el timbre en las casas. Y después me puse a vender cervezas, tierra, turba, resaca, macetas. Cinco peines un peso, vendí de todo, y después empecé con los letreros luminosos. Y después empecé con el boliche bailable, y después ocn las edificaciones…

AF: El letrero luminoso en Racing dice “danger descenso”. Está complicado Ricardo, sos bueno con los números, me lo acabas de demostrar.

CL: Sí, estamos complicados porque no hay equipo para pelear, es muy poquito, somos cinco para cuatro lugares. San Martín de Tucumán, que tenés que rogar que no gane ningún partido porque si no es para problema. Y después tenés Gimnasia de Jujuy, Gimnasia de La Plata, Central y nosotros. Nada más, Y después el más cerca que tenes está a cuatro partidos.

AF: Hay hinchas que viven angustiados con esta situación. Y cuando uno habla fuera de micrófono con vos estás tranquilo, relajado como diciendo “y bueno está claro que si tiene que llegar el momento de la lucha por no descender, llegará”. ¿Lo tomas así con tranquilidad o la procesión va por dentro?

CL: Va por dentro. Intento que todo el mundo esté tranquilo conmigo. Todos: jugadores dirigentes. Pero dentro mío hay una intranquilidad bastante importante pero porque no tengo con quien pelear, y porque por ahí uno dice “lástima que no lo agarré en la pretemporada” porque lo armás como vos querés al equipo, tenés vos la posibilidad de traer jugadores, de armar el equipo como me pasó en Newell’s, o en Argentinos, que tuve un poquito de lugar como para hacerlo.
Pero acá no tuve ni tiempo ni espacio. En tres días tuve que cambiarle la cara al equipo, lo hemos cambiado muchísimo pero porque los jugadores se han brindado a full, porque están preparado para lucharla. Y lo mismo hice en Ferrocarril Urquiza hace un mes atrás cuando dirigí la D. El equipo de 15 partidos había ganado uno solo, y último, lo están por desafiliar, y lo agarré un miércoles armé el equipo en una práctica de una hora, el jueves lo paré en la cancha, y el sábado le ganamos el clásico a Central Ballester 3-0.

AF: ¿Y ahora levantó?

CL: No, después perdió todos los partidos.

AF: Vos venís creciendo, la curva es para arriba, de la B llegaste a Racing, un grande. Te sigue yendo bien si terminás en un Boca, un River y después llegas a Europa, sos joven.

CL: Es muy difícil que me vaya…porque no me gusta viajar en avión. Trato de esquivarlo

AF: Bueno, pero vamos a jugar…te toca dirigir Barcelona. Con tu forma de ser cómo lo encaras a un tipo como Henry o Messi, si lo tenés que sacar o cambiar de puesto con figuras que se comieron a varios técnicos; se comieron a Bianchi, se mastican a los técnicos. ¿Cómo haces?

CL: Me voy, y lo cago. Ni me interesa dirigir en España ni no lo pensé, la verdad te digo. Porque yo estoy re contento. Estoy en mi país, en mi lugar con mi gente, mis amigos. Cuando uno se acostumbra un lugar, más allá de lo del avión… Para ir a Sudamérica tuve un montón de clubes para ir, Ecuador, Chile, Colombia y a todos les dije que no. Y ni me llaman porque saben que no voy.

AF: Te queres quedar acá…

CL: Sí, estoy bien acostumbrado. Tengo 47 años tampoco soy un nene. Pero tampoco Yo no necesito de un club de afuera ¿para qué? Vamos a suponer ¿para enriquecerte? No me tengo que enriquecer. ¿Para salvarte? No me interesa salvarme, mientras tenga la plata para vivir tranquilo, cómodo, no tengo necesidades como para decir “uy no tengo plata, me quedo afuera”. Me tomé 50 días de vacaciones y me fui a Mar del Plata, y para mi 50 en Mar del Plata son 50 días en las islas Caimán.

AF: Ayudame a motivar al que está leyendo esto, el tipo que está yendo a laburar. ¿Cómo motivas a esa persona, qué le dirías?

CL: Que yo siempre tuve ilusiones. Siempre quise dirigir en Primera, cuando yo estaba en el ascenso, que empecé a dirigir nadie daba dos pesos por mi para que dirija en Primera. No teníamos conos, ropa, pelotas no teníamos nada, calle de tierra, techos de chapa, en todas las categorías. Y siempre tuve la esperanza que me iba a ir bien porque yo sabía que mi laburo lo hacía bien. Y si haces tu laburo bien, te pueden ir ascendiendo de un lugar a otro.
Yo creo que lo más importante es la ilusión. Yo por ejemplo juego en Primera, quedo libre de Argentinos Juniors y no perdí la ilusión. Siempre seguí machacando, siempre iba con mi bolsito, me fui a probar a Atlanta quedé, me probé en Chacarita, quedé, después fui a Almagro y quedé. A mi me costó mucho siempre y nunca fui un jugador reconocido en primera pero siempre tenía club. Porque era perseverante. Tenés que tener ilusiones y ser perseverante. Y perseveras hasta que llegas.

AF: ¿Sos católico, sos creyente?

CL: Sí, la última vez que fui a la iglesia fue cuando tomé la comunión.

AF: ¿A qué le tenés miedo?

CL: A la muerte. Lo único se me cruza mucho en la cabeza siempre. Me entristece, es lo único que me pone triste. Viste que te enteras, che se murió y decís ¿cómo? Cuarenta años y como puede tener un ataque de stress., Porque siempre te dicen que es por stress, pero eso debe se una parte.

AF: ¿A quién o qué amas?

CL: No soy demostrativo. Cero demostración. Pero creo que lo que más tenes que amar en la vida es a tu familia.

AF: Uno va teniendo enemigos desde que tiene uso de razón. ¿Vos perdonaste a todos?

CL: Los enemigos míos son los que no me conocen, los que creen que te conocen porque te vieron en televisión o leyeron sobre vos en un diario, o alguno que me tenga envidia porque me tiene bronca porque llegue a una primera división siendo nadie.

AF: ¿No te molestó en algún momento el ninguneo?

CL: Totalmente. Eso fue lo que más me molestó en Primera. Que me ningunearon algunas personas porque no creen en tu capacidad, pero siempre tenés que empezar de abajo. La única diferencia si vos te encontrás conmigo es que no jugué en River, en Boca, en la Selección o en la Champions League. Pero después en lo demás somos todos seres humanos, yo puedo tener la capacidad de armar un equipo, de plantear un partido, de conocer jugadores, mucho más que vos que jugaste en Boca o en River. No tiene nada que ver eso, pero te lo hacen ver eh.

AF: ¿Sentís que ahora que llegaste a Racing sos respetado?

CL: Es la primera vez que lo siento. Se lo dije a los jugadores. Les dije “yo en Argentinos no fui como soy yo. Me fue muy bien, pero no me sentí yo. Es como que sentí siempre algo que me retuvo. En cambio, estoy acá, tengo una paz y confío en los jugadores, en el plantel y me siento gran parte de ellos. La gente, también, yo no soy nadie en Racing, y la gente me trata como si yo fuera más que Pizzuti y Cárdenas juntos, pero lo que me pasó con la gente de Racing no me quiero imaginar si las cosas salen bien. Pero creo yo que esas son las cosas que me hacen sentir bien en la calle.

AF: ¿Hay alguna chance de que alguna vez te metas en política?

CL: No entiendo mucho de política. Que es diferente pero no me desagradaría. Me gustaría mucho arreglar cosas que yo veo que por ahí no se pueden arreglar. Yo soy de regalar mucho, el que me pide camisetas se las reglao, el que me pide ropa se la regalo todo lo que puedo regalar, cambio los muebles, los regalo, osea me gusta regalar cosas y vos te das cuenta cómo disfruta la gente.

AF: ¿Cómo somos los argentinos?

CL: Más allá del exitismo, se acuerdan de vos cuando estás arriba. Cuando tienen plata te pisan la cabeza, cuando no tienen un mango te maguean todo el día, es así. Acá es todo al revés.
A mi me dicen mediático porque hablo con todo el mundo. Pero yo te doy la nota a vos, que estás entre los tops del periodismo, y me llaman de la radio de Berazategui y no tienen la tarjeta para llamarme y los llamaba yo. Y los tipos tartamudeaban cuando hablaban conmigo. Hablo con todos, mi teléfono explota y salgo en todos lados, y me dicen sos igual que siempre.






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