Espectáculos
29.03.2009
“Construimos desde las bases”
Para el intendente de Quilmes, la política no es cuestión de aparato,sino de trabajo con la comunidad.
Por:
INFOnews
Enrique Arrosagaray
política@miradasalsur.com
Pasó más de siete años preso por su actividad política y sindical en el gremio metalúrgico, Francisco Barba Gutiérrez, 58 años, es intendente de Quilmes –650.000 habitantes– desde hace poco más de un año y maneja un presupuesto de 390 millones de pesos. Aunque ganó la conducción del P. J. local con el 90 % de los votos hace cinco meses, sólo cuenta con 4 concejales propios sobre 24, por lo que las elecciones de octubre son de vital importancia para sostener y avanzar con el proyecto que tiene para el distrito, donde hoy tiene un 65 % de imagen positiva.
–¿Cuáles son los principales ejes de su gestión?
–Lo primero es la relación con la gente en forma directa, con el pueblo, con las instituciones y con las representaciones sociales. Después, la honestidad que tenemos como gestión. Tercero, al revés de lo histórico, comenzar con los más humildes para llegar al centro, sin descuidar lo que necesitan los sectores medios o altos: más seguridad, más cultura, más libertad; generación de espacios de debate de ideas, de proyectos. Esas son tres cosas que acá se cumplen.
–Usted conoce Quilmes desde siempre aunque como intendente es flamante ¿Le está costando desde este rol?
–No. Como político no me cuesta. Es cierto, la gente me conocía como sindicalista pero también era un rol fuertemente reivindicativo y social y por eso tengo un espacio con los trabajadores, en los barrios, que me permite encarar hoy, con tranquilidad, cualquier proyección más amplia a lo gremial. Ahora llego a más lugares y sé que tengo una buena recepción.
–¿Se siente cómodo, entonces?
–Me siento muy cómodo y le transmito a la gente mi predisposición a la apertura, a escuchar, a ponerme en el lugar de ellos y veo cómo esas demandas son tan justas. Por ese lado me siento cómodo. Sí, a veces, genera contradicciones con sectores políticos que quieren utilizar esa situación de la gente, entonces ahí sí tenemos roces, pero no con el pueblo que, sanamente, plantea sus problemas. Sé que la gente nos recibe bien.
–Los canales de comunicación entre la Municipalidad y el pueblo de Quilmes en la gestión del Intendente anterior no se caracterizaban por ser muy de puertas abiertas ¿Costó remontar eso?
–No. Para tener una relación directa y de puertas abiertas, hay que tener transparencia en el gobierno y afrontar los temas y nosotros estamos tranquilos porque defendemos los intereses populares y con eso no se transa.
–Es una convicción...
–Claro, y desde esa convicción uno hace las cosas, siempre sobre las bases del interés popular y del Municipio; con esa tranquilidad podemos encarar cualquier conversación. Y hacemos que todos tus funcionarios lo hagan, incluso hasta el más nuevo trabajador municipal. Porque yo insisto en que la mejor propaganda política es hacer bien las cosas direccionado siempre hacia los intereses populares.
–¿Esa convicción es la que lo llevó a participar de una reciente marcha ante el asesinato de un farmacéutico?
–Esa convicción. Lamentablemente allí había alguna gente a la que derrotamos políticamente hace poco y quiso maltratarme; por eso preferí irme, para que la cosa no pasara a mayores. De cualquier manera, ese maltrato de unos pocos no nos impide trabajar contra la inseguridad, por el contrario: unos días antes de ese horrible asesinato estuve conversando con Néstor Kirchner sobre este tema y le decía que me parecía bueno sumar a la Gendarmería en esta tarea.
–Cuáles son las prioridades en las obras públicas...
–Hemos puesto como prioridad que los sectores más humildes salgan de la pobreza, ¿qué significa esto?: primero, tener vivienda, y que los que la tienen, tengan agua, cloaca, gas y luz. Hasta ahora hay mucha gente que aún no tiene cloacas ni agua potable ni tienen conexiones de gas. Dicen las Naciones Unidas que el que no tiene esos servicios es pobre, casi indigente.
–¿Tiene números de eso?
–En Quilmes, el 44 % no tiene cloacas y un 20 %, tal vez un poco menos, no tienen agua potable de red, tienen agua con conexiones precarias, se pinchan los caños o tienen mangueras... Los asentamientos y villas de Quilmes no tienen agua potable.
–¿Qué porcentaje de la población vive en villas?
–Tenemos el 20 % en asentamientos y villas, Villa Itatí, Villa Azul, el Monte Mataderos, etc. Además tenemos asentamientos grandes.
–Octubre en el almanaque está lejos, pero en la política está cerca ¿Cómo ve esta marcha hacia octubre?
–Nosotros vamos a hacer eje en lo local, tenemos que conectarnos mucho con los que representamos, para que la elección sea bien genuina y representativa. Tiene que salir de abajo para arriba y no al revés como tradicionalmente ocurrió. Articulamos con lo provincial y nacional pero no nos vamos a colgar de lo que diga Nación o Provincia. Fortaleceremos desde acá el proyecto nacional y productivo, los modelos productivos y de distribución de la riqueza, pero en cuanto a los espacios de candidatos, tiene que ser desde abajo para arriba. Habrá que crear los espacios, no sé si están dados todavía. Para mí es el único camino de triunfo genuino, verdadero, algo asentado sobre la decisión política del pueblo, de las bases.
–Un proyecto construido desde abajo tendrá mayor continuidad...
–Yo creo que hay un click en la política actualmente, la gente avanza en la democracia y en la necesidad de participación, de cómo se deciden las cosas, y me parece que éste es un momento que va por ese camino.
–La democracia no es sólo votar cada dos años.
–No, no. Se vota cada dos años, pero cuando se vota se representa un momento político histórico, y cambia, es dinámico. En otras épocas, para ser candidato tenías que estar en la lista sábana, colgado del que estaba arriba. Era la única posibilidad de entrar. Hoy surgen nuevas experiencias políticas, por ejemplo Sabatella. Nosotros estamos aportando desde nuestra propia experiencia política, pero muy desde abajo.
–¿Cómo marcha el proyecto de Techint de urbanizar parte de la costa de Quilmes y Avellaneda?
–Nosotros estamos de acuerdo con desarrollar la ribera, toda la costa, tenemos un fuerte compromiso y fue nuestro slogan de campaña “crecer mirando al río”, porque la ciudad de Quilmes se fue desarrollando dándole la espalda al río. Si bien la gente va en verano, no ha habido mucha inversión ni desarrollo. Nosotros tomamos ese compromiso y lo estamos empezando a desarrollar. Este año ha sido exitosa en cuanto a tener la ribera con actividad recreativa, de turismo social; el río es el turismo de los pobres. Acá vienen miles de personas de Lanús, Lomas, Varela, Almirante Brown, Berazategui, vienen cien mil, doscientas mil personas.
–¿Ese proyecto puede servir a desarrollar la zona?
–Ese proyecto –el de Techint– va a hacer una conexión importante de toda la costa. Tiene que respetar la naturaleza, la selva marginal, hay que procurar que el proyecto no sea agresivo con la naturaleza, ése es el punto clave acá. Nosotros apostamos a que este proyecto se desarrolle pero con estas condiciones, siendo respetuosos del medio ambiente, no podemos ser agresivos con la naturaleza.
–Es una zona poco menos que abandonada...
–Abandonada, con basurales, con gente marginal que está ahí adentro porque no tiene otra forma de vida. Pero insisto, debe ser un desarrollo armónico, respetuoso, cuidando el aspecto ambiental, tiene que poner la naturaleza al sevicio del hombre y el hombre va a utilizar la naturaleza en forma amigable.
política@miradasalsur.com
Pasó más de siete años preso por su actividad política y sindical en el gremio metalúrgico, Francisco Barba Gutiérrez, 58 años, es intendente de Quilmes –650.000 habitantes– desde hace poco más de un año y maneja un presupuesto de 390 millones de pesos. Aunque ganó la conducción del P. J. local con el 90 % de los votos hace cinco meses, sólo cuenta con 4 concejales propios sobre 24, por lo que las elecciones de octubre son de vital importancia para sostener y avanzar con el proyecto que tiene para el distrito, donde hoy tiene un 65 % de imagen positiva.
–¿Cuáles son los principales ejes de su gestión?
–Lo primero es la relación con la gente en forma directa, con el pueblo, con las instituciones y con las representaciones sociales. Después, la honestidad que tenemos como gestión. Tercero, al revés de lo histórico, comenzar con los más humildes para llegar al centro, sin descuidar lo que necesitan los sectores medios o altos: más seguridad, más cultura, más libertad; generación de espacios de debate de ideas, de proyectos. Esas son tres cosas que acá se cumplen.
–Usted conoce Quilmes desde siempre aunque como intendente es flamante ¿Le está costando desde este rol?
–No. Como político no me cuesta. Es cierto, la gente me conocía como sindicalista pero también era un rol fuertemente reivindicativo y social y por eso tengo un espacio con los trabajadores, en los barrios, que me permite encarar hoy, con tranquilidad, cualquier proyección más amplia a lo gremial. Ahora llego a más lugares y sé que tengo una buena recepción.
–¿Se siente cómodo, entonces?
–Me siento muy cómodo y le transmito a la gente mi predisposición a la apertura, a escuchar, a ponerme en el lugar de ellos y veo cómo esas demandas son tan justas. Por ese lado me siento cómodo. Sí, a veces, genera contradicciones con sectores políticos que quieren utilizar esa situación de la gente, entonces ahí sí tenemos roces, pero no con el pueblo que, sanamente, plantea sus problemas. Sé que la gente nos recibe bien.
–Los canales de comunicación entre la Municipalidad y el pueblo de Quilmes en la gestión del Intendente anterior no se caracterizaban por ser muy de puertas abiertas ¿Costó remontar eso?
–No. Para tener una relación directa y de puertas abiertas, hay que tener transparencia en el gobierno y afrontar los temas y nosotros estamos tranquilos porque defendemos los intereses populares y con eso no se transa.
–Es una convicción...
–Claro, y desde esa convicción uno hace las cosas, siempre sobre las bases del interés popular y del Municipio; con esa tranquilidad podemos encarar cualquier conversación. Y hacemos que todos tus funcionarios lo hagan, incluso hasta el más nuevo trabajador municipal. Porque yo insisto en que la mejor propaganda política es hacer bien las cosas direccionado siempre hacia los intereses populares.
–¿Esa convicción es la que lo llevó a participar de una reciente marcha ante el asesinato de un farmacéutico?
–Esa convicción. Lamentablemente allí había alguna gente a la que derrotamos políticamente hace poco y quiso maltratarme; por eso preferí irme, para que la cosa no pasara a mayores. De cualquier manera, ese maltrato de unos pocos no nos impide trabajar contra la inseguridad, por el contrario: unos días antes de ese horrible asesinato estuve conversando con Néstor Kirchner sobre este tema y le decía que me parecía bueno sumar a la Gendarmería en esta tarea.
–Cuáles son las prioridades en las obras públicas...
–Hemos puesto como prioridad que los sectores más humildes salgan de la pobreza, ¿qué significa esto?: primero, tener vivienda, y que los que la tienen, tengan agua, cloaca, gas y luz. Hasta ahora hay mucha gente que aún no tiene cloacas ni agua potable ni tienen conexiones de gas. Dicen las Naciones Unidas que el que no tiene esos servicios es pobre, casi indigente.
–¿Tiene números de eso?
–En Quilmes, el 44 % no tiene cloacas y un 20 %, tal vez un poco menos, no tienen agua potable de red, tienen agua con conexiones precarias, se pinchan los caños o tienen mangueras... Los asentamientos y villas de Quilmes no tienen agua potable.
–¿Qué porcentaje de la población vive en villas?
–Tenemos el 20 % en asentamientos y villas, Villa Itatí, Villa Azul, el Monte Mataderos, etc. Además tenemos asentamientos grandes.
–Octubre en el almanaque está lejos, pero en la política está cerca ¿Cómo ve esta marcha hacia octubre?
–Nosotros vamos a hacer eje en lo local, tenemos que conectarnos mucho con los que representamos, para que la elección sea bien genuina y representativa. Tiene que salir de abajo para arriba y no al revés como tradicionalmente ocurrió. Articulamos con lo provincial y nacional pero no nos vamos a colgar de lo que diga Nación o Provincia. Fortaleceremos desde acá el proyecto nacional y productivo, los modelos productivos y de distribución de la riqueza, pero en cuanto a los espacios de candidatos, tiene que ser desde abajo para arriba. Habrá que crear los espacios, no sé si están dados todavía. Para mí es el único camino de triunfo genuino, verdadero, algo asentado sobre la decisión política del pueblo, de las bases.
–Un proyecto construido desde abajo tendrá mayor continuidad...
–Yo creo que hay un click en la política actualmente, la gente avanza en la democracia y en la necesidad de participación, de cómo se deciden las cosas, y me parece que éste es un momento que va por ese camino.
–La democracia no es sólo votar cada dos años.
–No, no. Se vota cada dos años, pero cuando se vota se representa un momento político histórico, y cambia, es dinámico. En otras épocas, para ser candidato tenías que estar en la lista sábana, colgado del que estaba arriba. Era la única posibilidad de entrar. Hoy surgen nuevas experiencias políticas, por ejemplo Sabatella. Nosotros estamos aportando desde nuestra propia experiencia política, pero muy desde abajo.
–¿Cómo marcha el proyecto de Techint de urbanizar parte de la costa de Quilmes y Avellaneda?
–Nosotros estamos de acuerdo con desarrollar la ribera, toda la costa, tenemos un fuerte compromiso y fue nuestro slogan de campaña “crecer mirando al río”, porque la ciudad de Quilmes se fue desarrollando dándole la espalda al río. Si bien la gente va en verano, no ha habido mucha inversión ni desarrollo. Nosotros tomamos ese compromiso y lo estamos empezando a desarrollar. Este año ha sido exitosa en cuanto a tener la ribera con actividad recreativa, de turismo social; el río es el turismo de los pobres. Acá vienen miles de personas de Lanús, Lomas, Varela, Almirante Brown, Berazategui, vienen cien mil, doscientas mil personas.
–¿Ese proyecto puede servir a desarrollar la zona?
–Ese proyecto –el de Techint– va a hacer una conexión importante de toda la costa. Tiene que respetar la naturaleza, la selva marginal, hay que procurar que el proyecto no sea agresivo con la naturaleza, ése es el punto clave acá. Nosotros apostamos a que este proyecto se desarrolle pero con estas condiciones, siendo respetuosos del medio ambiente, no podemos ser agresivos con la naturaleza.
–Es una zona poco menos que abandonada...
–Abandonada, con basurales, con gente marginal que está ahí adentro porque no tiene otra forma de vida. Pero insisto, debe ser un desarrollo armónico, respetuoso, cuidando el aspecto ambiental, tiene que poner la naturaleza al sevicio del hombre y el hombre va a utilizar la naturaleza en forma amigable.







