Política
16.07.2009
Volvió una chica del caso Cóppola
Quiere crear una fundación para niños y adolescentes autistas. La modelo de los ’90, que se hizo famosa al estallar el escándalo y la detención del ex manager de Diego Maradona, se reunió con Daniel Scioli para pedirle un predio. También quiere hacer un programa político.
Por:
INFOnews
Por Carlos Stroker
Aún restan varias semanas para la fecha. Será, el 8 de octubre, cuando se cumpla el aniversario número 13 de aquella fecha que marcó uno de los hechos policiales más controvertidos de la historia reciente del país. Es que en 1996 la sociedad quedó impactada por el denominado “Caso Coppola”. Y todo lo que trajo aparejado ese escándalo de drogas, acusaciones de contrabando, apariciones de mujeres de la noche y cientos de programas de televisión que se nutrieron de un episodio sin precedentes. El primer detenido fue el ex jugador de fútbol Alberto Tarantini. Detrás de él cayó el ex representante de Diego Maradona, Guillermo Coppola, y a escena saltaron innumerables personajes como la modelo Natalia De Negri, una chica que hoy intenta recuperar una imagen que perdió hace tiempo.
Fue un juez de la época llamado Hernán Bernasconi quien comenzó una investigación por supuesto tráfico de estupefacientes, y contó con la colaboración de dos policías que cobraron notoriedad casi cinematográfica. Ellos, Antonio Gerace y Daniel Diamante, aparecían con continuidad en los allanamientos y detenciones de hombres y mujeres que creían vinculados al hecho. La trama explotó cuando los investigadores dijeron descubrir una cierta cantidad de droga escondida en un jarrón en el departamento que Guillote tenía en la avenida Libertador. Todo se hizo delante de las cámaras de los noticieros y fue el detonante que depositó al canoso empresario en una celda del penal de Caseros por 98 días.
Con esto comenzaron las apariciones de una serie de desconocidos vinculados con la noche. Entre ellos, dos jóvenes que solían frecuentar el concurrido piso de Coppola y sus amigos para disfrutar de las mieles de la madrugada. Una de ellas fue Samantha Farjat y la otra Natalia De Negri. Ambas también fueron citadas y demoradas por la Justicia para hablar de sus compañeros de ruta. Casi todo transcurría en el medio de una fuerte presencia mediática de todos los involucrados en el tema. Hasta que una secuencia de artilugios elaborados por la defensa de Guillermo Coppola logró dar vuelta la historia y sacaron de la cárcel al empresario y sus laderos, como Horacio Cozza y Tomás Simonelli, quienes habían sido procesados por tenencia para consumo el primero y tenencia y venta el segundo.
Los que terminaron mal fueron el ex magistrado Bernasconi, su secretario Roberto Schlagel, y los dos agentes de la policía, a quienes acusaron otros jueces de armar una causa y terminaron detenidos en el mismo lugar donde había estado el ex representante de Maradona.
Ya con el tiempo a favor y con la mente puesta en otra cosa, la que intenta retomar una vida solidaria es Natalia De Negri, aunque sin olvidarse de las bondades de los flashes y las luces coloradas de las cámaras de televisión. Ella intenta lograr que el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, le ceda un inmueble para concretar allí el primer hogar funcional para chicos con trastornos generalizados de desarrollo. Natalia habló con el primer mandatario provincial, quien le prometió estudiar el tema y tratar de colaborar con la causa. Es factible que en los próximos días reciba una respuesta. Natalia, en tanto, ya es madrina de la escuela AUPA, un centro educacional que funciona en la localidad de Vicente López. Mientras tanto, De Negri, quien se casó hace varios años, vive en la ciudad de México y allí dice trabajar también para una fundación vinculada a la cadena Televisa. Entre otras cosas suele comentar que realizó un trabajo especial para los chicos sin vivienda de Chiapas y para las personas que perdieron sus casas tras una inundación en la misma región, aunque esto sin olvidarse de cuidar un spa que posee junto a su marido en la capital azteca.
De Negri estuvo hace unos días en Buenos Aires y aprovechó su paso por aquí para hablar con Scioli y festejar el cumpleaños de uno de sus amigos, Omar Suárez, el dueño del local nocturno Cocodrilo, uno de los sitios más frecuentados por el ambiente artístico y futbolero de la Capital Federal. La ex chica Coppola además intentará regresar al medio televisivo ya que estudia hacer un programa para la próxima temporada veraniega junto al conductor Hernán Caire. Sin embargo, ya con unos años más en su documento y en su cuerpo, Natalia buscará lograr auspicios para realizar un envío semanal dedicado a las entrevistas políticas. En la intimidad cree que puede regresar al medio sin perjuicio de lo que sucedió hace ya más de una década.
Quiere mostrar también la ayuda voluntaria que realiza, cuando se encuentra en el país, al hogar de niños que coordina Mónica Carranza, “Los carasucias”, donde también suele brindar sus colaboraciones el conductor radial Mario Pergolini y el ex presidente de Boca Mauricio Macri.
Pasaron varios años de un episodio inédito en el mundo de la jurisprudencia en el país. Un caso que derrochó tinta, papel y horas de televisión. Fue uno de los acontecimientos policiales más comentados de la década del ’90. Hoy quedó en el olvido, aunque la aparición de ciertos personajes como la señora Natalia De Negri vuelve a traer al menú una historia que conmovió a la opinión pública y que mereció, incluso, intervenciones de hombres de la política doméstica. De Negri espera una respuesta de Scioli y si logra su objetivo habrá conseguido crear el primer centro de ayuda para niños y adolescentes con TGD. No es poco, como tampoco lo es parte de su historia. Muchos la conocen, pero nadie como ella. Lo mismo que el esfuerzo para tratar de ser solidaria.
Aún restan varias semanas para la fecha. Será, el 8 de octubre, cuando se cumpla el aniversario número 13 de aquella fecha que marcó uno de los hechos policiales más controvertidos de la historia reciente del país. Es que en 1996 la sociedad quedó impactada por el denominado “Caso Coppola”. Y todo lo que trajo aparejado ese escándalo de drogas, acusaciones de contrabando, apariciones de mujeres de la noche y cientos de programas de televisión que se nutrieron de un episodio sin precedentes. El primer detenido fue el ex jugador de fútbol Alberto Tarantini. Detrás de él cayó el ex representante de Diego Maradona, Guillermo Coppola, y a escena saltaron innumerables personajes como la modelo Natalia De Negri, una chica que hoy intenta recuperar una imagen que perdió hace tiempo.
Fue un juez de la época llamado Hernán Bernasconi quien comenzó una investigación por supuesto tráfico de estupefacientes, y contó con la colaboración de dos policías que cobraron notoriedad casi cinematográfica. Ellos, Antonio Gerace y Daniel Diamante, aparecían con continuidad en los allanamientos y detenciones de hombres y mujeres que creían vinculados al hecho. La trama explotó cuando los investigadores dijeron descubrir una cierta cantidad de droga escondida en un jarrón en el departamento que Guillote tenía en la avenida Libertador. Todo se hizo delante de las cámaras de los noticieros y fue el detonante que depositó al canoso empresario en una celda del penal de Caseros por 98 días.
Con esto comenzaron las apariciones de una serie de desconocidos vinculados con la noche. Entre ellos, dos jóvenes que solían frecuentar el concurrido piso de Coppola y sus amigos para disfrutar de las mieles de la madrugada. Una de ellas fue Samantha Farjat y la otra Natalia De Negri. Ambas también fueron citadas y demoradas por la Justicia para hablar de sus compañeros de ruta. Casi todo transcurría en el medio de una fuerte presencia mediática de todos los involucrados en el tema. Hasta que una secuencia de artilugios elaborados por la defensa de Guillermo Coppola logró dar vuelta la historia y sacaron de la cárcel al empresario y sus laderos, como Horacio Cozza y Tomás Simonelli, quienes habían sido procesados por tenencia para consumo el primero y tenencia y venta el segundo.
Los que terminaron mal fueron el ex magistrado Bernasconi, su secretario Roberto Schlagel, y los dos agentes de la policía, a quienes acusaron otros jueces de armar una causa y terminaron detenidos en el mismo lugar donde había estado el ex representante de Maradona.
Ya con el tiempo a favor y con la mente puesta en otra cosa, la que intenta retomar una vida solidaria es Natalia De Negri, aunque sin olvidarse de las bondades de los flashes y las luces coloradas de las cámaras de televisión. Ella intenta lograr que el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, le ceda un inmueble para concretar allí el primer hogar funcional para chicos con trastornos generalizados de desarrollo. Natalia habló con el primer mandatario provincial, quien le prometió estudiar el tema y tratar de colaborar con la causa. Es factible que en los próximos días reciba una respuesta. Natalia, en tanto, ya es madrina de la escuela AUPA, un centro educacional que funciona en la localidad de Vicente López. Mientras tanto, De Negri, quien se casó hace varios años, vive en la ciudad de México y allí dice trabajar también para una fundación vinculada a la cadena Televisa. Entre otras cosas suele comentar que realizó un trabajo especial para los chicos sin vivienda de Chiapas y para las personas que perdieron sus casas tras una inundación en la misma región, aunque esto sin olvidarse de cuidar un spa que posee junto a su marido en la capital azteca.
De Negri estuvo hace unos días en Buenos Aires y aprovechó su paso por aquí para hablar con Scioli y festejar el cumpleaños de uno de sus amigos, Omar Suárez, el dueño del local nocturno Cocodrilo, uno de los sitios más frecuentados por el ambiente artístico y futbolero de la Capital Federal. La ex chica Coppola además intentará regresar al medio televisivo ya que estudia hacer un programa para la próxima temporada veraniega junto al conductor Hernán Caire. Sin embargo, ya con unos años más en su documento y en su cuerpo, Natalia buscará lograr auspicios para realizar un envío semanal dedicado a las entrevistas políticas. En la intimidad cree que puede regresar al medio sin perjuicio de lo que sucedió hace ya más de una década.
Quiere mostrar también la ayuda voluntaria que realiza, cuando se encuentra en el país, al hogar de niños que coordina Mónica Carranza, “Los carasucias”, donde también suele brindar sus colaboraciones el conductor radial Mario Pergolini y el ex presidente de Boca Mauricio Macri.
Pasaron varios años de un episodio inédito en el mundo de la jurisprudencia en el país. Un caso que derrochó tinta, papel y horas de televisión. Fue uno de los acontecimientos policiales más comentados de la década del ’90. Hoy quedó en el olvido, aunque la aparición de ciertos personajes como la señora Natalia De Negri vuelve a traer al menú una historia que conmovió a la opinión pública y que mereció, incluso, intervenciones de hombres de la política doméstica. De Negri espera una respuesta de Scioli y si logra su objetivo habrá conseguido crear el primer centro de ayuda para niños y adolescentes con TGD. No es poco, como tampoco lo es parte de su historia. Muchos la conocen, pero nadie como ella. Lo mismo que el esfuerzo para tratar de ser solidaria.







