Espectáculos
26.09.2009
“No estaremos en el partido Carrió”
Cuestionó la intención de la chaqueña de transformar la Coalición Cívica en un partido político.
Por:
INFOnews
Por Demián Verduga
dverduga@miradasalsur.com
La interna de la Coalición Cívica, protagonizada por Elisa Carrió y Margarita Stolbizer, tendrá un nuevo capítulo el próximo viernes. Se lo puede definir como “el proyecto unitario” de Carrió: el anuncio de transformación de la CC en un partido político. Es decir que dejará de ser una coalición o “federación” de partidos. Los cruces entre Carrió y Stolbizer, que fueron aliadas en la campaña electoral, se hicieron visibles después de las elecciones del 28 de junio. Fue a raíz de la decisión de Lilita de no asistir al diálogo político convocado por el Gobierno Nacional. Eso trajo las acusaciones: Stolbizer dijo que Carrió no podía negarse al diálogo. Los fieles de Carrió dijeron, en voz baja, que Stolbizer dividía la Coalición para fortalecer a Cobos como único presidenciable del espacio opositor.
A pocos días de lo que puede ser la fractura definitiva, Miradas al Sur habló con Stolbizer sobre el futuro de la CC y el Acuerdo Cívico y Social; las posibilidades de seguir conviviendo políticamente con Carrió y su relación con Julio Cobos.
Sobre la transformación de la CC en un partido político, Stolbizer dijo:
–No me parece una decisión correcta. La Coalición siempre ha sido un espacio de aglutinamiento de organizaciones políticas y sociales; también de personas y sectores independientes. Ha estado integrada por varios partidos con personería, identidad y autonomía. Eso, hoy, no se puede desconocer. Tampoco es posible que uno de los partidos que integran la CC se apropie de la Coalición que es de todos. Veo difícil una decisión nacional que desconozca las situaciones provinciales. En la provincia de Buenos Aires fuimos 15 partidos o agrupaciones las que integramos la CC.
–La decisión de crear un partido está confirmada, ¿qué hará su partido (GEN) ante eso?
–El GEN no podrá quedar subsumido en otro partido. Mantendremos nuestra condición, con autonomía e identidad propia.
–¿Hay posibilidades de que el GEN siga en el Acuerdo Cívico y Social? ¿Es posible continuar la convivencia política con Carrió?
–Por supuesto. Nosotros tenemos vocación frentista. Creemos en construir políticamente con otras fuerzas. En este caso, las que están dentro del Acuerdo Cívico. Participaremos allí como otro partido, al igual que el radicalismo o el socialismo.
–Las diferencias con la Coalición Cívica y con Lilita, ¿son ideológicas y programáticas?
–Tenemos visiones diferentes sobre temas puntuales, pero compartimos principios y valores.
–¿Entonces son por un modo de construcción política, digamos, demasiado personalista?
–Sí, también se trata de diferentes estilos de construcción política. Yo me inclino más por el armado partidario, colectivo, orgánico y con reglas.
–¿Qué gesto político debería tener Carrió para reconstruir la relación política con usted?
–No es un problema de vínculos personales y tampoco de relaciones bilaterales. Lo importante es que el Acuerdo Cívico y Social, y las fuerzas que lo integran, recupere un ámbito de discusión común. Hay que postergar las cuestiones electorales y las candidaturas. Tenemos que avanzar en un marco de reglas y en la definición de un programa de gobierno.
–¿Es posible que esa construcción “personalista” se base en que hay un liderazgo, en este caso Carrió, que es quien tracciona votos?
–Lilita tiene un liderazgo muy fuerte y con estilo propio. La gente la valora y es verdad que tracciona votos. Todo eso es importante. Pero estamos dentro de un proyecto colectivo donde todas las personas que lo integran aportan al objetivo común. El ejemplo más claro es la presencia de intendentes, referentes locales y regionales, con fuerte prestigio y reconocimiento en sus distritos, que también traccionaron votos. Deben ser considerados en la toma de decisiones.
–La Argentina está llena de pequeños partidos, ¿cómo se hace para construir fuerzas mayoritarias que tengan liderazgo sin licuar otras identidades?
–A través de la conformación de frentes políticos que trasciendan a los partidos en el armado de un programa y de objetivos electorales. Esto hay que hacerlo sin desconocer las identidades y particularidades que lo integran. Pero también hay que tener cuidado, porque no es buena la existencia de partidos que funcionan como kioscos, que su aparición sea meramente electoral. El GEN es un partido con funcionamiento, acciones, y representaciones que trascienden lo electoral. Tenemos militancia, debates, intendentes y legisladores.
–¿Es posible para el GEN encontrar espacios que no sean en el Acuerdo Cívico y Social, como el bloque que se está gestando en el centroizquierda?
–Podría haber puntos de contacto programático, pero mucho más difícil es pensar en acuerdos electorales. Tenemos marcadas diferencias en la consideración del Gobierno Nacional y el proceso kirchnerista. Sí puede trabajarse en algunos temas específicos donde hay coincidencias, especialmente en el ámbito parlamentario.
–¿Qué le parece Cobos, tiene coincidencias con él desde el punto de vista político?
–Con el vicepresidente he tenido demasiadas diferencias cuando decidió integrar el gobierno de Cristina Fernández. Desde hace un año, él ha venido marcando distancias y eso lo vuelve a acercar a nuestras posiciones. Pero sigue integrando este gobierno, es una brecha importante. Puedo decir que coincidimos, hoy, en alguna visión sobre cuestiones institucionales y posiciones críticas al Gobierno, pero jamás hemos profundizado estos temas. Él tiene historia y pertenencia radical, ese pasado puede identificarnos en ciertas cuestiones.
–¿Tiene diálogo con el vicepresidente en pos de la construcción de una fuerza política compartida?
–Nunca hemos hablado con Cobos sobre una construcción compartida. Pero, de hecho, en la última elección, y como parte del radicalismo, su sector en la provincia de Buenos Aires integró el espacio del Acuerdo Cívico y Social .
dverduga@miradasalsur.com
La interna de la Coalición Cívica, protagonizada por Elisa Carrió y Margarita Stolbizer, tendrá un nuevo capítulo el próximo viernes. Se lo puede definir como “el proyecto unitario” de Carrió: el anuncio de transformación de la CC en un partido político. Es decir que dejará de ser una coalición o “federación” de partidos. Los cruces entre Carrió y Stolbizer, que fueron aliadas en la campaña electoral, se hicieron visibles después de las elecciones del 28 de junio. Fue a raíz de la decisión de Lilita de no asistir al diálogo político convocado por el Gobierno Nacional. Eso trajo las acusaciones: Stolbizer dijo que Carrió no podía negarse al diálogo. Los fieles de Carrió dijeron, en voz baja, que Stolbizer dividía la Coalición para fortalecer a Cobos como único presidenciable del espacio opositor.
A pocos días de lo que puede ser la fractura definitiva, Miradas al Sur habló con Stolbizer sobre el futuro de la CC y el Acuerdo Cívico y Social; las posibilidades de seguir conviviendo políticamente con Carrió y su relación con Julio Cobos.
Sobre la transformación de la CC en un partido político, Stolbizer dijo:
–No me parece una decisión correcta. La Coalición siempre ha sido un espacio de aglutinamiento de organizaciones políticas y sociales; también de personas y sectores independientes. Ha estado integrada por varios partidos con personería, identidad y autonomía. Eso, hoy, no se puede desconocer. Tampoco es posible que uno de los partidos que integran la CC se apropie de la Coalición que es de todos. Veo difícil una decisión nacional que desconozca las situaciones provinciales. En la provincia de Buenos Aires fuimos 15 partidos o agrupaciones las que integramos la CC.
–La decisión de crear un partido está confirmada, ¿qué hará su partido (GEN) ante eso?
–El GEN no podrá quedar subsumido en otro partido. Mantendremos nuestra condición, con autonomía e identidad propia.
–¿Hay posibilidades de que el GEN siga en el Acuerdo Cívico y Social? ¿Es posible continuar la convivencia política con Carrió?
–Por supuesto. Nosotros tenemos vocación frentista. Creemos en construir políticamente con otras fuerzas. En este caso, las que están dentro del Acuerdo Cívico. Participaremos allí como otro partido, al igual que el radicalismo o el socialismo.
–Las diferencias con la Coalición Cívica y con Lilita, ¿son ideológicas y programáticas?
–Tenemos visiones diferentes sobre temas puntuales, pero compartimos principios y valores.
–¿Entonces son por un modo de construcción política, digamos, demasiado personalista?
–Sí, también se trata de diferentes estilos de construcción política. Yo me inclino más por el armado partidario, colectivo, orgánico y con reglas.
–¿Qué gesto político debería tener Carrió para reconstruir la relación política con usted?
–No es un problema de vínculos personales y tampoco de relaciones bilaterales. Lo importante es que el Acuerdo Cívico y Social, y las fuerzas que lo integran, recupere un ámbito de discusión común. Hay que postergar las cuestiones electorales y las candidaturas. Tenemos que avanzar en un marco de reglas y en la definición de un programa de gobierno.
–¿Es posible que esa construcción “personalista” se base en que hay un liderazgo, en este caso Carrió, que es quien tracciona votos?
–Lilita tiene un liderazgo muy fuerte y con estilo propio. La gente la valora y es verdad que tracciona votos. Todo eso es importante. Pero estamos dentro de un proyecto colectivo donde todas las personas que lo integran aportan al objetivo común. El ejemplo más claro es la presencia de intendentes, referentes locales y regionales, con fuerte prestigio y reconocimiento en sus distritos, que también traccionaron votos. Deben ser considerados en la toma de decisiones.
–La Argentina está llena de pequeños partidos, ¿cómo se hace para construir fuerzas mayoritarias que tengan liderazgo sin licuar otras identidades?
–A través de la conformación de frentes políticos que trasciendan a los partidos en el armado de un programa y de objetivos electorales. Esto hay que hacerlo sin desconocer las identidades y particularidades que lo integran. Pero también hay que tener cuidado, porque no es buena la existencia de partidos que funcionan como kioscos, que su aparición sea meramente electoral. El GEN es un partido con funcionamiento, acciones, y representaciones que trascienden lo electoral. Tenemos militancia, debates, intendentes y legisladores.
–¿Es posible para el GEN encontrar espacios que no sean en el Acuerdo Cívico y Social, como el bloque que se está gestando en el centroizquierda?
–Podría haber puntos de contacto programático, pero mucho más difícil es pensar en acuerdos electorales. Tenemos marcadas diferencias en la consideración del Gobierno Nacional y el proceso kirchnerista. Sí puede trabajarse en algunos temas específicos donde hay coincidencias, especialmente en el ámbito parlamentario.
–¿Qué le parece Cobos, tiene coincidencias con él desde el punto de vista político?
–Con el vicepresidente he tenido demasiadas diferencias cuando decidió integrar el gobierno de Cristina Fernández. Desde hace un año, él ha venido marcando distancias y eso lo vuelve a acercar a nuestras posiciones. Pero sigue integrando este gobierno, es una brecha importante. Puedo decir que coincidimos, hoy, en alguna visión sobre cuestiones institucionales y posiciones críticas al Gobierno, pero jamás hemos profundizado estos temas. Él tiene historia y pertenencia radical, ese pasado puede identificarnos en ciertas cuestiones.
–¿Tiene diálogo con el vicepresidente en pos de la construcción de una fuerza política compartida?
–Nunca hemos hablado con Cobos sobre una construcción compartida. Pero, de hecho, en la última elección, y como parte del radicalismo, su sector en la provincia de Buenos Aires integró el espacio del Acuerdo Cívico y Social .







