Espectáculos
19.12.2009
Perros y gatos contaminan el doble que un auto
El estudio, que se ganó las críticas de los defensores de animales, explica que las plantas industriales para fabricar el alimento de estos animales afecta más el medio ambiente que un vehículo tipo 4x4 que recorre unos 10.000 kilómetros anuales.
Por:
INFOnews
Según un estudio científico neocelandés, tener mascotas domésticas como perros y gatos puede ser dos veces más perjudiciales para el medio ambiente que las emanaciones tóxicas de un auto, debido a la superficie necesaria para producir la carne y los cereales que consumen estos animales.
El estudio de Robert y Brenda Vale, publicado en octubre de 2009 en la revista New Scientist, provocó las reacciones hostiles de los defensores de estos animales domésticos y de sus propietarios.
En su trabajo, los científicos señalan que para alimentar a un perro de tamaño medio que come 164 kilos de carne y 95 kilos de cereales anuales, el impacto en el medio ambiente corresponde a una superficie de 0,84 hectáreas.
En cambio, un vehículo de tipo 4x4 que recorre unos 10.000 kilómetros anuales, teniendo en cuenta la energía necesaria para su fabricación y la utilizada para sus desplazamientos, tiene una huella ecológica de 0,41 hectáreas, dos veces menos fuerte que la del perro.
Roland Sarda-Esteve, especialista del medio ambiente, explicó a AFP que "cuando se tiene un animal o un objeto, existe por obligación un precio y una huella de carbono".
El ingeniero, investigador del laboratorio de ciencias del clima y del medio ambiente, estimó sin embargo que "el uso de un 4x4 es más nocivo en su impacto sobre el clima que un animal de compañía consumidor de carne y cereales".
Por su parte, los defensores de los animales juzgaron este estudio "poco serio" y con riesgos de "instrumentalización".
"A los científicos a veces les gusta divertirse y aquí, visiblemente, se han divertido con las cifras, porque se las puede hacer decir lo que se quiera", reaccionó Reha Huttin, presidenta de la Fundación 30 millones de amigos.
El estudio de Robert y Brenda Vale, publicado en octubre de 2009 en la revista New Scientist, provocó las reacciones hostiles de los defensores de estos animales domésticos y de sus propietarios.
En su trabajo, los científicos señalan que para alimentar a un perro de tamaño medio que come 164 kilos de carne y 95 kilos de cereales anuales, el impacto en el medio ambiente corresponde a una superficie de 0,84 hectáreas.
En cambio, un vehículo de tipo 4x4 que recorre unos 10.000 kilómetros anuales, teniendo en cuenta la energía necesaria para su fabricación y la utilizada para sus desplazamientos, tiene una huella ecológica de 0,41 hectáreas, dos veces menos fuerte que la del perro.
Roland Sarda-Esteve, especialista del medio ambiente, explicó a AFP que "cuando se tiene un animal o un objeto, existe por obligación un precio y una huella de carbono".
El ingeniero, investigador del laboratorio de ciencias del clima y del medio ambiente, estimó sin embargo que "el uso de un 4x4 es más nocivo en su impacto sobre el clima que un animal de compañía consumidor de carne y cereales".
Por su parte, los defensores de los animales juzgaron este estudio "poco serio" y con riesgos de "instrumentalización".
"A los científicos a veces les gusta divertirse y aquí, visiblemente, se han divertido con las cifras, porque se las puede hacer decir lo que se quiera", reaccionó Reha Huttin, presidenta de la Fundación 30 millones de amigos.







