Espectáculos
08.03.2010
"Las recuperadas son una respuesta al fracaso del capitalismo"
En el año 2003, impresionado por el fenomeno de las empresas recuperadas, tras presentar un proyecto que financió el gobierno italiano, optó por radicarse en la Argentina para realizar un estudio más profundo de la tematica.
Por:
INFOnews
Por Horacio Aranda Gamboa
El sociólogo italiano Francesco Vigliarolo fue director de CIPSI, Federación con sede en Roma que agrupa a 41 ONG dedicadas a la cooperación internacional para el desarrollo. Junto al Centro Regionale Di Intervento Per la Cooperazione, la Universidad Nacional de San Martín y del Instituto Cooperazione Italiana, es promotor de la Conferencia Internacional "Derechos Humanos y Democratización", que se llevará a cabo entre hoy y el miércoles en el Bauen Hotel, donde disertará sobre "El fenómeno de las empresas recuperadas argentinas: la economía como herramienta de identidad social y de democratización."
–Usted plantea que las empresas recuperadas a partir de la crisis del 2001 forman parte de un nuevo paradigma en el campo de la economía ¿a que se refiere?
–Las empresas recuperadas representan para mi un nuevo paradigma en el plano cultural, antes que nada de auto identificación social que busca construir identidad a partir de una democratización de los lugares económicos. El desafío que tenemos para los próximos años es el de democratizar los lugares económicos, tomar conciencia de que antes que nada tenemos que construir identidades, y que la economía no se puede alejar del territorio. Las empresas recuperadas representan esto, una toma de conciencia. Gente que se reúne en una asamblea antes que nada como hombres que se relacionan a nivel social y después producen respuestas a través de lugares económicos como parte de la identidad territorial.
–¿Usted dice que la economia tiene que apuntar a ser más local y que les recuperadas apuntan a esto?
-La economía no puede estar guiada por capitales extranjeros que llegan desde la bolsa de Milán, Nueva York o Tokio. Ahora se debe construir en el territorio para que resulte cercana a las necesidades humanas. Si usted piensa que el 95% de los valores financieros no tienen ninguna relación con los bienes y los servicios del territorio eso quiere decir que la finazas se alejaron totalmente. Hoy tenemos que construir una socialización económica, hombres y mujeres que toman conciencia de que la necesidad de uno no es una necesidad individual sino una necesidad colectiva y la respuesta se puede dar solo relacionándonos y construyendo una identidad colectiva, donde el interés particular esta incluido y no al revés.
–¿Cuáles fueron los datos más significativos de su estudio sobre 20 recuperadas?
–El estudio fue hecho en un año y fue financiado por el Ministerio de Trabajo de Italia y fue el motivo por el cual me mudé a la Argentina. La investigación fue abordada con un enfoque de cómo evolucionaron las relaciones en un primer momento tras la toma de la fábrica hacía un segundo momento donde se construía una respuesta sistemática al territorio y en ese sentido el estudio subrayó tres partes importantes que estas empresas vivieron: La primera es una toma de conciencia automática, la segunda fue una respuesta que se iba estructurando con otros actores del territorio y la tercera fase buscó una respuesta que perdure a largo plazo. El fracaso del neoliberalismo como modelo económico en el 2008, en Argentina se adelantó y las empresas recuperadas surgieron como una respuesta, ocho años antes.
–¿Tras la crisis del capitalismo estas empresas pueden ser un modelo alternativo?
–Para mi sí, sobre todo en el plano cultural porque busca respuestas que el capitalismo no alcanzó a brindar. Es una construcción paradigmática opuesta al capitalismo porque pone antes que nada a la dimensión asociativa de personas que se juntan con valores locales, humanos y sociales. La gente se organiza alrededor del sistema hogareño, lo que es correcto para su casa lo traspone a la economía entonces hay una nueva ética de la economía.
–¿Qué sucede en estas empresas tras el desgerenciamiento y la horizontalización en la toma de decisiones?
-En cierto sentido se da una toma de decisiones más democráticas, se utiliza una metodología que permite lograr buenos resultados no en lo que se produce sino en cómo se hace y ahí hay un tema que tiene que ver en como se conjuga la libertad individual con la búsqueda del bien común.
–Acá se da el fenómeno que el trabajador no tiene más patrón o grupo accionario que pone el dinero y por lo tanto adquiere un rol más participativo. ¿Han percibido como se modifica en el trabajador ese rol?
–Ese es un tema esencial, lo hemos percibido claramente, hay personas que dicen "antes nos sentíamos oprimidos y aunque queríamos trabajar mucho no lo hacíamos y la empresa era más un limite para nosotros que una oportunidad, ahora nos damos cuenta que la responsabilidad es de nosotros, nos sentimos libres de trabajar más o menos, bien o mal", lo cual es un tema muy interesante porque plantea como la gente con liberad puede sentir con mayor intensidad algo que es de todos. Acá se conjuga la libertad individual con una necesidad de alcanzar, mantener, tutelar y promover un bien común para todos. Las empresas recuperadas expresan esto a través del mismo cambio cultural que representan y que el trabajador vivió antes y después de tener un patrón.
El sociólogo italiano Francesco Vigliarolo fue director de CIPSI, Federación con sede en Roma que agrupa a 41 ONG dedicadas a la cooperación internacional para el desarrollo. Junto al Centro Regionale Di Intervento Per la Cooperazione, la Universidad Nacional de San Martín y del Instituto Cooperazione Italiana, es promotor de la Conferencia Internacional "Derechos Humanos y Democratización", que se llevará a cabo entre hoy y el miércoles en el Bauen Hotel, donde disertará sobre "El fenómeno de las empresas recuperadas argentinas: la economía como herramienta de identidad social y de democratización."
–Usted plantea que las empresas recuperadas a partir de la crisis del 2001 forman parte de un nuevo paradigma en el campo de la economía ¿a que se refiere?
–Las empresas recuperadas representan para mi un nuevo paradigma en el plano cultural, antes que nada de auto identificación social que busca construir identidad a partir de una democratización de los lugares económicos. El desafío que tenemos para los próximos años es el de democratizar los lugares económicos, tomar conciencia de que antes que nada tenemos que construir identidades, y que la economía no se puede alejar del territorio. Las empresas recuperadas representan esto, una toma de conciencia. Gente que se reúne en una asamblea antes que nada como hombres que se relacionan a nivel social y después producen respuestas a través de lugares económicos como parte de la identidad territorial.
–¿Usted dice que la economia tiene que apuntar a ser más local y que les recuperadas apuntan a esto?
-La economía no puede estar guiada por capitales extranjeros que llegan desde la bolsa de Milán, Nueva York o Tokio. Ahora se debe construir en el territorio para que resulte cercana a las necesidades humanas. Si usted piensa que el 95% de los valores financieros no tienen ninguna relación con los bienes y los servicios del territorio eso quiere decir que la finazas se alejaron totalmente. Hoy tenemos que construir una socialización económica, hombres y mujeres que toman conciencia de que la necesidad de uno no es una necesidad individual sino una necesidad colectiva y la respuesta se puede dar solo relacionándonos y construyendo una identidad colectiva, donde el interés particular esta incluido y no al revés.
–¿Cuáles fueron los datos más significativos de su estudio sobre 20 recuperadas?
–El estudio fue hecho en un año y fue financiado por el Ministerio de Trabajo de Italia y fue el motivo por el cual me mudé a la Argentina. La investigación fue abordada con un enfoque de cómo evolucionaron las relaciones en un primer momento tras la toma de la fábrica hacía un segundo momento donde se construía una respuesta sistemática al territorio y en ese sentido el estudio subrayó tres partes importantes que estas empresas vivieron: La primera es una toma de conciencia automática, la segunda fue una respuesta que se iba estructurando con otros actores del territorio y la tercera fase buscó una respuesta que perdure a largo plazo. El fracaso del neoliberalismo como modelo económico en el 2008, en Argentina se adelantó y las empresas recuperadas surgieron como una respuesta, ocho años antes.
–¿Tras la crisis del capitalismo estas empresas pueden ser un modelo alternativo?
–Para mi sí, sobre todo en el plano cultural porque busca respuestas que el capitalismo no alcanzó a brindar. Es una construcción paradigmática opuesta al capitalismo porque pone antes que nada a la dimensión asociativa de personas que se juntan con valores locales, humanos y sociales. La gente se organiza alrededor del sistema hogareño, lo que es correcto para su casa lo traspone a la economía entonces hay una nueva ética de la economía.
–¿Qué sucede en estas empresas tras el desgerenciamiento y la horizontalización en la toma de decisiones?
-En cierto sentido se da una toma de decisiones más democráticas, se utiliza una metodología que permite lograr buenos resultados no en lo que se produce sino en cómo se hace y ahí hay un tema que tiene que ver en como se conjuga la libertad individual con la búsqueda del bien común.
–Acá se da el fenómeno que el trabajador no tiene más patrón o grupo accionario que pone el dinero y por lo tanto adquiere un rol más participativo. ¿Han percibido como se modifica en el trabajador ese rol?
–Ese es un tema esencial, lo hemos percibido claramente, hay personas que dicen "antes nos sentíamos oprimidos y aunque queríamos trabajar mucho no lo hacíamos y la empresa era más un limite para nosotros que una oportunidad, ahora nos damos cuenta que la responsabilidad es de nosotros, nos sentimos libres de trabajar más o menos, bien o mal", lo cual es un tema muy interesante porque plantea como la gente con liberad puede sentir con mayor intensidad algo que es de todos. Acá se conjuga la libertad individual con una necesidad de alcanzar, mantener, tutelar y promover un bien común para todos. Las empresas recuperadas expresan esto a través del mismo cambio cultural que representan y que el trabajador vivió antes y después de tener un patrón.







