Espectáculos
18.03.2010
Por descuentos y promociones, se espera que las ventas crezcan entre 7 y 10%
Contrariamente a los pronósticos que indicaban que ante una recuperación económica desaparecerían los descuentos, los comerciantes se enfrentan hoy a una nueva tendencia por la cual los consumidores se inclinan masivamente por las ofertas, razón por la cual este año viene con más promociones que nunca.
Por:
INFOnews
Por Lorena Guarino
Durante el 2009 comercios y shoppings se vieron inundados por agresivas promociones que incitaban al consumo en una coyuntura económica poco favorable que trataba de eludir la caída del consumo, como producto de la crisis financiera internacional.
Pasado el colapso financiero, muchos analistas del sector previeron que las promociones tenían fecha de vencimiento. Contrariamente a ello, hoy puede verse que los descuentos y ofertas resurgen aun con más fuerza en todos los centros comerciales.
Algunos actores del sector explican que el predominio de este tipo de acciones se debe principalmente al temor de los comerciantes ante un avance de la inflación que comienza a manifestarse y que según indican pueda llegar a ser del 25 por ciento.
De esta manera, ante esa previsión los comerciantes aceleran la venta de sus artículos debido a que los consumidores se inclinarán a comprar de manera más rauda ya que el sueldo no rinde lo mismo en un proceso inflacionario.
Asimismo, desde la Cámara Argentina de la Mediana Empresa, Vicente Lourenzo destaca que existe un cambio en los hábitos de compra de los consumidores que se mueven por impulso y que “malamente” se acostumbraron a comprar con descuentos o los días promocionales, lo cual obliga a todos los comercios a adoptar actitudes similares, dañando la rentabilidad.
Es por ello que la salida que encontraron hoy en día los dueños de los comercios es remarcar los precios en hasta un 25%, el mismo porcentaje que será rebajado al presentar una promoción. De este modo, ya no existen descuentos reales.
En la actualidad, los rubros más fuertes en los cuales puede observarse este tipo de rebajas son en el de electrodomésticos, donde se ofrece financiación en hasta 50 cuotas, y el de alimentos con descuentos de hasta el 20 por ciento.
Sobre la base de este fenómeno y de la comparación con el 2009, un año de parate generalizado en el consumo, para el 2010 se esperan niveles de crecimiento de entre 7 y 10% en las ventas, según explica Pablo Peralta Ramos, gerente general de El Solar Shopping.
Descontento. A pesar de que las promociones sean un anzuelo para la clientela, los propietarios de los grandes centros comerciales están en desacuerdo con la implementación masiva de este tipo de acciones, efectivizadas en su mayoría por los bancos, debido a que son las entidades financieras los mayores beneficiadas a través de la utilización de sus tarjetas de crédito y de débito.
En ese juego, quienes menos se benefician son los comercios que para afrontar los descuentos a largo plazo comienzan a perder rentabilidad, explican los propios retailers. Por ello, su principal defensa es la sobremarcación de precios.
Sobre la base de defender a los comercios, los dueños de los shoppings se oponen a este tipo de acciones, pero no pueden dejar de realizarlas debido a que si un centro comercial se suma a ciertos beneficios, el resto debe actuar en consecuencia para no perder clientela.
Asimismo, la baja de público durante los días “no promocionales” es muy notoria y afecta a shoppings y comercios por igual.
Durante el 2009 comercios y shoppings se vieron inundados por agresivas promociones que incitaban al consumo en una coyuntura económica poco favorable que trataba de eludir la caída del consumo, como producto de la crisis financiera internacional.
Pasado el colapso financiero, muchos analistas del sector previeron que las promociones tenían fecha de vencimiento. Contrariamente a ello, hoy puede verse que los descuentos y ofertas resurgen aun con más fuerza en todos los centros comerciales.
Algunos actores del sector explican que el predominio de este tipo de acciones se debe principalmente al temor de los comerciantes ante un avance de la inflación que comienza a manifestarse y que según indican pueda llegar a ser del 25 por ciento.
De esta manera, ante esa previsión los comerciantes aceleran la venta de sus artículos debido a que los consumidores se inclinarán a comprar de manera más rauda ya que el sueldo no rinde lo mismo en un proceso inflacionario.
Asimismo, desde la Cámara Argentina de la Mediana Empresa, Vicente Lourenzo destaca que existe un cambio en los hábitos de compra de los consumidores que se mueven por impulso y que “malamente” se acostumbraron a comprar con descuentos o los días promocionales, lo cual obliga a todos los comercios a adoptar actitudes similares, dañando la rentabilidad.
Es por ello que la salida que encontraron hoy en día los dueños de los comercios es remarcar los precios en hasta un 25%, el mismo porcentaje que será rebajado al presentar una promoción. De este modo, ya no existen descuentos reales.
En la actualidad, los rubros más fuertes en los cuales puede observarse este tipo de rebajas son en el de electrodomésticos, donde se ofrece financiación en hasta 50 cuotas, y el de alimentos con descuentos de hasta el 20 por ciento.
Sobre la base de este fenómeno y de la comparación con el 2009, un año de parate generalizado en el consumo, para el 2010 se esperan niveles de crecimiento de entre 7 y 10% en las ventas, según explica Pablo Peralta Ramos, gerente general de El Solar Shopping.
Descontento. A pesar de que las promociones sean un anzuelo para la clientela, los propietarios de los grandes centros comerciales están en desacuerdo con la implementación masiva de este tipo de acciones, efectivizadas en su mayoría por los bancos, debido a que son las entidades financieras los mayores beneficiadas a través de la utilización de sus tarjetas de crédito y de débito.
En ese juego, quienes menos se benefician son los comercios que para afrontar los descuentos a largo plazo comienzan a perder rentabilidad, explican los propios retailers. Por ello, su principal defensa es la sobremarcación de precios.
Sobre la base de defender a los comercios, los dueños de los shoppings se oponen a este tipo de acciones, pero no pueden dejar de realizarlas debido a que si un centro comercial se suma a ciertos beneficios, el resto debe actuar en consecuencia para no perder clientela.
Asimismo, la baja de público durante los días “no promocionales” es muy notoria y afecta a shoppings y comercios por igual.







