Espectáculos
08.04.2010
“Fundamentalmente, soy un músico popular”
El artista también recordó a Suma Paz, a un año de su muerte
Por:
INFOnews
Jorge Víctor Andrada acaba de sacar su nuevo material discográfico, Huella de otras huellas, un homenaje a la provincia de Buenos Aires y a Suma Paz, que este domingo presentará en vivo en La Plata, en La Salamanca (60 y 10). Un álbum prolijo y de excelente sonido –que fue grabado en los estudios John Lennon, en La Plata, y ecualizado en Puerto Rico por el argentino Néstor Salomón–, donde la voz de Andrada se convierte en conductora de un viaje por el suelo bonaerense, por la alegría que imprimen los ritmos de la milonga, la vidala, el vals, la zamba y también algunos poemas.
Andrada es un artista completo: canta, recita y toca la guitarra.
–¿Usted se considera un músico o un poeta?
–Fundamentalmente un músico popular. Yo no he escrito nunca nada, a algunas obras, como a un vals criollo en este disco, le arrimé alguna música, pero eso no me da jerarquía de compositor. Yo soy más que nada intérprete, absolutamente intérprete de otros autores y compositores.
–Pero sí recita…
–Sí, eso sí. Digo algunas obras que me parecen válidas y que, como no tienen música, uno las puede recitar, lo hice con Armando Tejada Gómez, Hamlet Lima Quintana, Atahualpa Yupanqui, Alfredo Zitarrosa. Es parte del espectáculo que presento y es una costumbre mía colocar delante de la canción un verso que tiene que ver con esa obra. En este disco hay un poema, "Payador" de Suma Paz, que precede a una milonga de (José Silvio) Curbelo y Roberto (Ayala), "Las guitarras de Pancho Luna", en la cual está invitado el payador Emanuel Gabotto.
–¿Por qué quiso homenajear a la provincia de Buenos Aires con este disco?
–Yo soy bonaerense, nacido en San Martín y radicado en distintos lugares de mi provincia, ahora en La Plata desde hace más de 20 años. Tuve el privilegio de cantar con Suma Paz durante más de dos años, y ella siempre me decía que por mi voz, por mi manera de ejecutar el instrumento, yo debería grabar un disco dedicado a la provincia de Buenos Aires, con poetas, autores y compositores de nuestra Provincia. "Se lo debés a la provincia y, si querés, también me lo debés a mí", me decía. Suma Paz falleció antes de lo que uno pensaba y, mientras ella vivía no lo pude hacer, entonces quedó como una asignatura pendiente. Por eso está dedicado a la provincia de Buenos Aires y es un cálido homenaje a Suma Paz.
–Y justamente hoy se cumple un año del fallecimiento de Suma Paz…
–Ella falleció el 8 de abril. Se cumple un año y creemos que se le debe un gran homenaje, pero no se ha dado y hoy habrá pequeños recordatorios de quien fue una líder dentro de la canción popular; si uno habla de surería, obligatoriamente tiene que hablar de Suma Paz. Ella era una persona que por estudiosa sabía mucho de esta cuestión del sur, de su música, su poesía y sus costumbres.
–¿Qué recuerda de ella?
–Recuerdo su humor. Suma Paz tenía un humor muy lindo, muy cálido, muy inocente. No era una persona ácida, se reía y nos hacía reír de cosas sencillas. Uno la recuerda por eso, además de por su don de señora, de mujer de bien, de cantora impresionante, de guitarrista de destacar.
–¿Cómo hizo la elección del repertorio de Huella de otras huellas?
–Para elegir el repertorio de este CD, primero me convencí de que no iba a ser un disco comercial sino que iba a ser un disco íntimo, con hondura, con mucha modestia. Y entonces, después de meterme eso en la cabeza, fue fácil: empezaron a parecer los referentes, Hamlet Lima Quintana, Atahualpa Yupanqui, Suma Paz, Eduardo "Negrin" Andrade, Alberto Merlo, Víctor Abel Jiménez, Héctor Esteban País. Empezaron a surgir todos ellos, de los cuales yo canto el repertorio desde hace 30 años, entonces me fue fácil e intenté que mantuviera un equilibrio. A veces la gente, equivocadamente, cree que la música sureña es triste, pero la música sureña es una música de hondura.
–Y éste, es un CD netamente surero…
-Desde ya que sí.
Andrada es un artista completo: canta, recita y toca la guitarra.
–¿Usted se considera un músico o un poeta?
–Fundamentalmente un músico popular. Yo no he escrito nunca nada, a algunas obras, como a un vals criollo en este disco, le arrimé alguna música, pero eso no me da jerarquía de compositor. Yo soy más que nada intérprete, absolutamente intérprete de otros autores y compositores.
–Pero sí recita…
–Sí, eso sí. Digo algunas obras que me parecen válidas y que, como no tienen música, uno las puede recitar, lo hice con Armando Tejada Gómez, Hamlet Lima Quintana, Atahualpa Yupanqui, Alfredo Zitarrosa. Es parte del espectáculo que presento y es una costumbre mía colocar delante de la canción un verso que tiene que ver con esa obra. En este disco hay un poema, "Payador" de Suma Paz, que precede a una milonga de (José Silvio) Curbelo y Roberto (Ayala), "Las guitarras de Pancho Luna", en la cual está invitado el payador Emanuel Gabotto.
–¿Por qué quiso homenajear a la provincia de Buenos Aires con este disco?
–Yo soy bonaerense, nacido en San Martín y radicado en distintos lugares de mi provincia, ahora en La Plata desde hace más de 20 años. Tuve el privilegio de cantar con Suma Paz durante más de dos años, y ella siempre me decía que por mi voz, por mi manera de ejecutar el instrumento, yo debería grabar un disco dedicado a la provincia de Buenos Aires, con poetas, autores y compositores de nuestra Provincia. "Se lo debés a la provincia y, si querés, también me lo debés a mí", me decía. Suma Paz falleció antes de lo que uno pensaba y, mientras ella vivía no lo pude hacer, entonces quedó como una asignatura pendiente. Por eso está dedicado a la provincia de Buenos Aires y es un cálido homenaje a Suma Paz.
–Y justamente hoy se cumple un año del fallecimiento de Suma Paz…
–Ella falleció el 8 de abril. Se cumple un año y creemos que se le debe un gran homenaje, pero no se ha dado y hoy habrá pequeños recordatorios de quien fue una líder dentro de la canción popular; si uno habla de surería, obligatoriamente tiene que hablar de Suma Paz. Ella era una persona que por estudiosa sabía mucho de esta cuestión del sur, de su música, su poesía y sus costumbres.
–¿Qué recuerda de ella?
–Recuerdo su humor. Suma Paz tenía un humor muy lindo, muy cálido, muy inocente. No era una persona ácida, se reía y nos hacía reír de cosas sencillas. Uno la recuerda por eso, además de por su don de señora, de mujer de bien, de cantora impresionante, de guitarrista de destacar.
–¿Cómo hizo la elección del repertorio de Huella de otras huellas?
–Para elegir el repertorio de este CD, primero me convencí de que no iba a ser un disco comercial sino que iba a ser un disco íntimo, con hondura, con mucha modestia. Y entonces, después de meterme eso en la cabeza, fue fácil: empezaron a parecer los referentes, Hamlet Lima Quintana, Atahualpa Yupanqui, Suma Paz, Eduardo "Negrin" Andrade, Alberto Merlo, Víctor Abel Jiménez, Héctor Esteban País. Empezaron a surgir todos ellos, de los cuales yo canto el repertorio desde hace 30 años, entonces me fue fácil e intenté que mantuviera un equilibrio. A veces la gente, equivocadamente, cree que la música sureña es triste, pero la música sureña es una música de hondura.
–Y éste, es un CD netamente surero…
-Desde ya que sí.







