Espectáculos
01.05.2010
Un acusador bajo sospecha
En los próximos días la Justicia podría comenzar una investigación contra Eduardo Mondino, ex defensor del Pueblo de la Nación entre 1999 y 2009, y contra su jefe de prensa, Juan José Larrea, por realizar actividades incompatibles con la función pública.
Por:
INFOnews
El ex defensor del pueblo Eduardo Mondino, que fue candidato a senador por Córdoba, sería investigado por realizar actividades incompatibles con la función pública.
El proceso judicial alcanzaría también a la relación entre Mondino y la consultora de medios e imagen que dirige su esposa, la periodista Carolina Perín, que cuenta entre sus clientes a empresas que podrían haber sido denunciadas ante la Defensoría mientras el ex ombudsman ocupaba el cargo (ver recuadro). La investigación sobre Mondino se realizaría por la manera discrecional en la que recibía las denuncias que efectuaban los consumidores contra las empresas de servicios públicos y la distinta rigurosidad que aplicaba a unas y a otras. Un empresario del transporte lo resume así: “Existía una persecución contra algunos concesionarios mientras que de otros nunca denunciaban nada”. En cuanto a Juan José Larrea, ex jefe de prensa en la Defensoría entre 1997 y fines de 2008, y estrecho colaborador de Mondino, fue y es actualmente director general de Dircom, revista dedicada a temas de comunicación empresarial, cuyos anunciantes publicitarios fueron muchas veces las mismas firmas que la Defensoría debía denunciar en casos de abusos o incumplimientos. Entre los auspiciantes se encontraban Emdersa (Empresa Distribuidora de Energía Eléctrica), TGS (Transportadora de Gas del Sur), TBA (Trenes de Buenos Aires), el grupo Clarín, y la cervecera Isenbeck, entre otras. Esto podría configurar una incompatibilidad, dado que Larrea era empleado de planta de la Defensoría del Pueblo. En septiembre de 2008, al dejar su trabajo en la Defensoría fue premiado por Mondino: Larrea fue designado colaborador del Senado de la Nación por expreso pedido de Julio Cobos, a fin de prestar servicios en materia de comunicación institucional y social. Alianzas estratégicas. Decidido a ser candidato a senador por el PJ en la provincia de Córdoba en las elecciones de junio de 2009, poco antes de presentar su renuncia para lanzarse de lleno a la campaña electoral, Mondino negoció con la UCR la designación de su amigo Anselmo Sella como defensor adjunto, de manera que al hacer efectiva su renuncia, Sella ocupara el cargo de defensor, permitiéndole a Mondino tener a su alcance todos los recursos de la Defensoría para hacer campaña. Esto mereció una denuncia de un ex empleado de ese organismo que lo acusó de convertir a la Defensoría en “una plataforma para sus aspiraciones electorales”, y daba como ejemplo que su primera acción al asumir habría sido abrir la delegación Córdoba –cuando por ley no tiene mandato para delegar el rol que le confiere la Constitución– y así estar más cerca de su tierra natal-electoral. Ese mismo trabajador lo acusó de utilizar autos y personal de la Defensoría en la campaña, a pesar de haber renunciado. El presupuesto del defensor es tratado por la Comisión bicameral del Congreso de la Nación. Así, entre el senador jujeño de la UCR, Gerardo Morales, y el secretario general del defensor, Carlos Haquim (diputado nacional, PJ Jujuy) negociaron además del presupuesto del año 2008, la designación del actual defensor adjunto 2, Juan Jesús Minguez (UCR San Juan). Mondino tenía antes de renunciar su sucesión garantizada a través de las designaciones de los adjuntos 1 y 2. El defensor de nuestros derechos. Durante los años al frente de la Defensoría, Mondino solía autodenominarse como “Defensor de nuestros derechos”. Apenas asumió el cargo agregó una hora más de trabajo a los empleados de la institución, sin consulta previa. Un amplio grupo de trabajadores inició acciones legales. Basta con que uno de ellos gane el juicio para que el resto se vea beneficiado de igual modo. Otro dato que ilustra la gestión de Mondino es que al momento de mudar la Defensoría prefirió alquilar un lugar inadecuado, en el corazón del barrio de la Recoleta, con el gasto que ello implica, en lugar de establecerse en uno de los pabellones de la Esma, con la ventaja no sólo económica que representaba por ser propiedad del Estado Nacional sino que, además, situaba a la institución en el centro de las organizaciones de defensa de derechos humanos. Asiduo participante de programas políticos de televisión, Mondino siempre buscó tener un perfil alto. Su tono serio y austero –aconsejado por los consultores de medios e imagen que lo rodean– le otorgaba un viso de imparcialidad, lo llevó a intentar mediar en el lockout patronal del campo luego de la resolución 125, sin un marco claro que lo avale más que el afán de subirse a la ola de un conflicto que le diera la visibilidad que los medios otorgaban durante esos días a la disputa. Será la Justicia la que deberá determinar qué fuerzas mueven realmente a ese dedo inquisidor, sobre cuyas espaldas pesan, por lo menos, sospechas sobre su desempeño como funcionario.
Sociedad conyugal
Los lazos de Mondino con el mundo empresario no se limitan a su jefe de prensa y la revista Dircom. La esposa de Mondino desde hace ocho años es la periodista Carolina Perín, conocida conductora televisiva y radial que tuvo sus años de apogeo en la década del ’90 bajo los gobiernos de Carlos Menem. Desde el año 2007 es la titular de Carolina Perín Comunicación y Consultoría Integral. Esta consultora se encarga de asesorar a empresas en temas referidos a imagen y medios. Entre sus clientes consignados en su página web se destacan una empresa telefónica y un importante jugador del sector aerocomercial. Esta es la otra punta en la que se basaría la investigación judicial, ya que se trataría de empresas a las que también el ex ombudsman debía investigar.
Curriculum Vitae
Eduardo Mondino es de profesión periodista. Estudió en el año 1979 en el Colegio Universitario Obispo Trejo y Sanabria, en Córdoba, y años más tarde se recibió de periodista profesional en el CUP, donde actualmente es docente. Fue diputado nacional por el menemismo entre 1995 y 1999, año en el que fue designado defensor del Pueblo. Previamente, y también bajo el gobierno de Carlos Menem, ocupó diferentes cargos en Gas del Estado y la Secretaría de Acción Social de la Nación. Sueña con ser gobernador de Córdoba, aunque en las elecciones de junio de 2009 obtuvo un escueto tercer puesto detrás de Ramón Mestre y Luis Juez. Sus actuales alianzas políticas lo ubican cerca del vicepresidente Julio Cobos, y del denominado peronismo disidente.
El proceso judicial alcanzaría también a la relación entre Mondino y la consultora de medios e imagen que dirige su esposa, la periodista Carolina Perín, que cuenta entre sus clientes a empresas que podrían haber sido denunciadas ante la Defensoría mientras el ex ombudsman ocupaba el cargo (ver recuadro). La investigación sobre Mondino se realizaría por la manera discrecional en la que recibía las denuncias que efectuaban los consumidores contra las empresas de servicios públicos y la distinta rigurosidad que aplicaba a unas y a otras. Un empresario del transporte lo resume así: “Existía una persecución contra algunos concesionarios mientras que de otros nunca denunciaban nada”. En cuanto a Juan José Larrea, ex jefe de prensa en la Defensoría entre 1997 y fines de 2008, y estrecho colaborador de Mondino, fue y es actualmente director general de Dircom, revista dedicada a temas de comunicación empresarial, cuyos anunciantes publicitarios fueron muchas veces las mismas firmas que la Defensoría debía denunciar en casos de abusos o incumplimientos. Entre los auspiciantes se encontraban Emdersa (Empresa Distribuidora de Energía Eléctrica), TGS (Transportadora de Gas del Sur), TBA (Trenes de Buenos Aires), el grupo Clarín, y la cervecera Isenbeck, entre otras. Esto podría configurar una incompatibilidad, dado que Larrea era empleado de planta de la Defensoría del Pueblo. En septiembre de 2008, al dejar su trabajo en la Defensoría fue premiado por Mondino: Larrea fue designado colaborador del Senado de la Nación por expreso pedido de Julio Cobos, a fin de prestar servicios en materia de comunicación institucional y social. Alianzas estratégicas. Decidido a ser candidato a senador por el PJ en la provincia de Córdoba en las elecciones de junio de 2009, poco antes de presentar su renuncia para lanzarse de lleno a la campaña electoral, Mondino negoció con la UCR la designación de su amigo Anselmo Sella como defensor adjunto, de manera que al hacer efectiva su renuncia, Sella ocupara el cargo de defensor, permitiéndole a Mondino tener a su alcance todos los recursos de la Defensoría para hacer campaña. Esto mereció una denuncia de un ex empleado de ese organismo que lo acusó de convertir a la Defensoría en “una plataforma para sus aspiraciones electorales”, y daba como ejemplo que su primera acción al asumir habría sido abrir la delegación Córdoba –cuando por ley no tiene mandato para delegar el rol que le confiere la Constitución– y así estar más cerca de su tierra natal-electoral. Ese mismo trabajador lo acusó de utilizar autos y personal de la Defensoría en la campaña, a pesar de haber renunciado. El presupuesto del defensor es tratado por la Comisión bicameral del Congreso de la Nación. Así, entre el senador jujeño de la UCR, Gerardo Morales, y el secretario general del defensor, Carlos Haquim (diputado nacional, PJ Jujuy) negociaron además del presupuesto del año 2008, la designación del actual defensor adjunto 2, Juan Jesús Minguez (UCR San Juan). Mondino tenía antes de renunciar su sucesión garantizada a través de las designaciones de los adjuntos 1 y 2. El defensor de nuestros derechos. Durante los años al frente de la Defensoría, Mondino solía autodenominarse como “Defensor de nuestros derechos”. Apenas asumió el cargo agregó una hora más de trabajo a los empleados de la institución, sin consulta previa. Un amplio grupo de trabajadores inició acciones legales. Basta con que uno de ellos gane el juicio para que el resto se vea beneficiado de igual modo. Otro dato que ilustra la gestión de Mondino es que al momento de mudar la Defensoría prefirió alquilar un lugar inadecuado, en el corazón del barrio de la Recoleta, con el gasto que ello implica, en lugar de establecerse en uno de los pabellones de la Esma, con la ventaja no sólo económica que representaba por ser propiedad del Estado Nacional sino que, además, situaba a la institución en el centro de las organizaciones de defensa de derechos humanos. Asiduo participante de programas políticos de televisión, Mondino siempre buscó tener un perfil alto. Su tono serio y austero –aconsejado por los consultores de medios e imagen que lo rodean– le otorgaba un viso de imparcialidad, lo llevó a intentar mediar en el lockout patronal del campo luego de la resolución 125, sin un marco claro que lo avale más que el afán de subirse a la ola de un conflicto que le diera la visibilidad que los medios otorgaban durante esos días a la disputa. Será la Justicia la que deberá determinar qué fuerzas mueven realmente a ese dedo inquisidor, sobre cuyas espaldas pesan, por lo menos, sospechas sobre su desempeño como funcionario.
Sociedad conyugal
Los lazos de Mondino con el mundo empresario no se limitan a su jefe de prensa y la revista Dircom. La esposa de Mondino desde hace ocho años es la periodista Carolina Perín, conocida conductora televisiva y radial que tuvo sus años de apogeo en la década del ’90 bajo los gobiernos de Carlos Menem. Desde el año 2007 es la titular de Carolina Perín Comunicación y Consultoría Integral. Esta consultora se encarga de asesorar a empresas en temas referidos a imagen y medios. Entre sus clientes consignados en su página web se destacan una empresa telefónica y un importante jugador del sector aerocomercial. Esta es la otra punta en la que se basaría la investigación judicial, ya que se trataría de empresas a las que también el ex ombudsman debía investigar.
Curriculum Vitae
Eduardo Mondino es de profesión periodista. Estudió en el año 1979 en el Colegio Universitario Obispo Trejo y Sanabria, en Córdoba, y años más tarde se recibió de periodista profesional en el CUP, donde actualmente es docente. Fue diputado nacional por el menemismo entre 1995 y 1999, año en el que fue designado defensor del Pueblo. Previamente, y también bajo el gobierno de Carlos Menem, ocupó diferentes cargos en Gas del Estado y la Secretaría de Acción Social de la Nación. Sueña con ser gobernador de Córdoba, aunque en las elecciones de junio de 2009 obtuvo un escueto tercer puesto detrás de Ramón Mestre y Luis Juez. Sus actuales alianzas políticas lo ubican cerca del vicepresidente Julio Cobos, y del denominado peronismo disidente.







