Espectáculos
13.06.2010
Relanzarán el plan de desarme con un fuerte consenso político
La prórroga de la iniciativa del Gobierno fue aprobada por unanimidad en la Cámara de Senadores y es analizada en Diputados, donde se votaría el mes próximo. Entre 2007 y 2009 la población entregó más de 107 mil armas y 700 mil municiones. Organizaciones intermedias piden una profundización de esta política de Estado.
Por:
INFOnews
Más de 107 mil armas de fuego y cerca de 700 mil municiones recolectadas, una fuerte reducción de los suicidios con el uso de armas, una activa participación de las ONG´s junto al Estado Nacional, y una amplia difusión sobre los riesgos de tener un revólver en viviendas particulares, han sido los principales logros del Plan Nacional de Entrega Voluntaria de Armas de Fuego. La iniciativa, que viene siendo impulsado por el Gobierno desde mediados de de 2007 y finalizó en diciembre pasado, se encuentra a la espera de una prórroga que cuenta con media sanción de la Cámara de Senadores y sería tratada el mes próximo en Diputados.
El éxito de la iniciativa ha sido reconocido no sólo por diversas ONG´s dedicadas al tema del desarme civil sino también por la oposición. Un dato contundente sobre este masivo respaldo que a principios del mes pasado, la Cámara alta -un ámbito de consensos complicados- aprobó por unanimidad la extensión del Plan de Entrega Voluntaria de Armas.
"Los resultados del Plan han sido una sorpresa hasta para quienes creíamos en la necesidad de una medida de este tipo", expresó el director del Registro Nacional de Armas(RENAR), Andrés Meiszner. Y detalló que las armas de fuego entregadas por la población constituyen aproximadamente el 8,6% del total de armas registradas en manos de civiles, que alcanza a 1.240.000.
La implementación del Plan, creado a través de la ley 26.216, estuvo a cargo del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación, a través del RENAR.
Esa normativa, además, declaró la emergencia nacional en materia de control de armas, prohibió el comercio de las réplicas de armas de fuego, creó un Comité de Coordinación de las Políticas de Control de Armas de Fuego, y estableció la obligación de que las fuerzas de seguridad efectúen un nuevo inventario de sus armas.
En la elaboración técnica de la ley, el Gobierno nacional convocó a las instituciones especializadas reunidas en la Red Argentina para el Desarme.
El titular del RENAR, en diálogo con Buenos Aires Económico, subrayó que "el apoyo al Plan de Entrega Voluntaria excede cualquier posición partidaria porque todos los sectores han comprendido que se trata de una política de Estado necesaria".
Meiszner estimó: "estimamos que en unos 10 días la prórroga tendrá dictámenes favorables de las comisiones de Seguridad Interior y de Presupuesto y Hacienda de la Cámara Diputados, por lo que será tratada el mes próximo". De acuerdo a estos cálculos, el Gobierno prevé un relanzamiento del Plan para el segundo semestre del año.
Durante su tratamiento en la Cámara de Senadores, la importancia del Plan de Entrega Voluntaria fue resaltada por legisladores de la oposición. "Demostró ser una muy buena política de desestímulo de tenencia de armas", sostuvo la senadora del Peronismo Federal, Sonia Escudero.
Además, la senadora salteña, presidenta de la Comisión de Justicia y Asuntos Penales, insistió en la necesidad de discutir una nueva ley de armas. "Hace cinco años que venimos trabajando en esa iniciativa tanto en comisiones del Senado como en el Parlamento Latinoamericano", recordó.
Más allá de los matices, la contundencia de la reciente votación afirmativa de la prórroga en Senadores hace prever un tratamiento consensuado también en Diputados.
EL TRABAJO LOCAL. Con respecto a la próxima etapa, Meiszner afirmó que el desafío es lograr un mayor compromiso de los gobiernos locales. "La idea es organizar charlas de concientización en los municipios, con la participación de organizaciones civiles y familiares de víctimas del abuso de armas", detalló.
El titular del RENAR recordó que "todas las armas nacen legales y pasan al mercado negro cuando son hurtadas en un hecho delictivo o se genera un faltante en un depósito judicial".
Sobre éste último punto, dijo que la iniciativa del Ejecutivo nacional es "avanzar en el cabal cumplimiento de lo establecido por la ley 25.938, que prevé que el depósito de las armas sujetas a investigación en un proceso judicial se encuentre bajo la órbita del RENAR". Hasta el momento, esa responsabilidad le cabe al Poder Judicial.
En esta línea constituye un importante avance un convenio firmado entre el Ministerio de Justicia y Seguridad de la provincia de Buenos Aires y el Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación, tendiente a la destrucción de 100 mil armas que se encuentran el los depósitos de las fiscalías de todo el territorio bonaerense.
"Ya hemos recibido, para su destrucción, armas de fuego provenientes de causas judiciales cerradas en los departamentos judiciales de Lomas de Zamora, San Nicolás, y Quilmes", detalló Meiszner.
El RENAR ha sido el encargado, además, de la destrucción de las armas recogidas durante los dos años en los que se implementó. De las más de 107 mil recogidas fueron trituradas e incineradas algo más de 104. "Falta un resto pequeño sobre el que quedan pendientes cuestiones administrativas explicó Meiszner.
Cabe recordar que entrega voluntaria de armas y municiones de fuego se efectuó en las delegaciones del RENAR en todo el país, en las sedes del Tiro Federal, en entidades intermedias y en algunos municipios que mostraron un compromiso concreto con la iniciativa.
La entrega se hizo en forma anónima y se dio un incentivo económico a quienes abandonaban las armas o municiones. También se contempló que el acto no podía acarrear consecuencias legales aunque el armamento entregado no estuviese legalmente registrado.
Otra de las ideas que el Gobierno nacional tiene en carpeta es avanzar sobre una parte de los arsenales de distintas fuerzas de seguridad. "Hay una gran cantidad de armas en esos lugares que se pueden destruir porque se trata de material de resago", señaló el director del RENAR.
La falta de control sobre los depósitos judiciales y de las fuerzas de seguridad era uno de los temas más preocupantes hasta la implementación de la ley 26.216. La firme sospecha es que desde allí salían muchas de las armas que terminaban engrosando el mercado negro.
MEJOR QUE EN BRASIL. Las entidades especializadas en el tema de la seguridad y el desarme civil han hecho un seguimiento constante del Plan de Entrega Voluntaria de Armas. Sus responsables han coincidido en destacar los éxitos de la iniciativa y en solicitar una profundización de algunos de sus aspectos.
Diego Fleitas, presidente de la Asociación para Políticas Públicas (APP), sostuvo que el Plan "ha tenido un éxito parcial" y destacó el importante número de armas y municiones entregadas.
El especialista sostuvo que la iniciativa del Gobierno "ha sido, en algunos aspectos, más importante que el Plan de Desarme de Brasil". Detalló que la tasa de entrega de armas en nuestro país fue de 2,9 cada mil habitantes, mientras que en el vecino país la cifra fue de 2,5.
En diálogo con Buenos Aires Económico, Fleitas indicó que "a diferencia de Brasil, en nuestro país hubo un compromiso mucho más fuerte de amplios sectores de la sociedad, inclusive los bajos y medios-bajos".
El titular de la APP aseguró que el Plan de Entrega Voluntaria de Armas "ha sido la política de seguridad más importante que ha llevado adelante el Gobierno nacional".
Además, sostuvo que la iniciativa "permitió disminuir la cantidad de armas en circulación". En esta línea, dijo que "su precio en el mercado ilegal ha aumentado considerablemente por lo que se puede estimar que es más difícil conseguirla".
Para Fleitas, por los resultados obtenidos, la iniciativa se tendría que extender. También subrayó la necesidad de "un mayor compromiso de algunas provincias donde el Plan casi no se implementó". En este sentido, vale recordar que la tasa de recolección en San Luis y Chubut fue de 0,2 cada mil habitantes.
El especialista consideró necesario, además, un mayor compromiso de las iglesias de los distintos cultos, que hasta el momento no se han involucrado directamente con el Plan. También dijo que se debe profundizar la tarea de concientización en torno a la necesidad de desprenderse de las armas para evitar, entre otras situaciones, accidentes hogareños y su utilización en peleas entre vecinos o familiares.
Por otra parte, Fleitas aclaró que la sola disminución de la cantidad armas no disminuye la violencia por que éste es fenómeno pluricausal. "Los homicidios tienen una dinámica propia, que muchas veces está ligada a otros delitos como el robo y el narcotráfico", ejemplificó.
No obstante, consideró "altamente positiva" la disminución de la cantidad de suicidios con armas de fuego. Entre 2006 y 2008, la cantidad de casos, en la provincia de Buenos Aires, se redujo en un 31 por ciento.
Fleitas estimó que aún circulan en la sociedad, entre armas registradas y no registradas, entre dos y tres millones. "La tarea por delante es mucha y difícil", recalcó.
Desde la APP consideraron que el anonimato y el incentivo económico fueron dos características centrales para que el Plan de Entrega Voluntaria arrojara resultados positivos.
"Hubo un caso en Mar del Plata, por ejemplo, en el que un hombre que había cometido tiempo atrás un delito entregó su arma", recordó Fleitas.
Otro de los resultados curiosos del Plan fue la activa participación de las mujeres. Según informó el RENAR, el 56 % de las entregas de armas fueron efectuadas por personas del sexo femenino. "Eso demuestra un compromiso con la paz y un peso gravitante de la mujer en el núcleo familiar", consideró Meiszner.
LA IMPORTANCIA DE LA CONCIENTIZACIÓN. Adrián Marcenac es el padre de Alfredo, un joven de 18 años, quien fue asesinado Martín Ríos el 6 de julio de 2006, en la esquina de Cabildo y José Hernández, en el barrio porteño de Belgrano. El homicida, además, hirió a otras siete personas.
Desde aquél crimen, Adrián Marcenac y su esposa, Mónica Bouyseede, se comprometieron en tareas concretas por el desarme civil. Así, desde la Asociación Civil "Alfredo Marcenac" han impulsado actividades concretas y acompañaron el Plan de Entrega Voluntaria de Armas.
"El Plan de Entrega Voluntaria ha tenido una participación muy favorable del conjunto de la población y de las organizaciones intermedias", resaltó Adrián Marcenac, al ser consultado por Buenos Aires Económico. Y subrayó que "el hecho de que la prórroga haya sido votada por unanimidad en la Cámara de Senadores está marcando un cambio positivo de mentalidad en torno al tema del desarme".
Recordó que todos los días mueren un promedio de 9 personas por el uso de armas de fuego, "muchas de ellas en discusiones entre vecinos y en accidentes en el hogar".
Marcenac dijo que el desafío para la próxima etapa es contar con más recursos humanos para poder llevar adelante el Plan en todo el país.
"Las ´olas de inseguridad´ que aparecen en los medios de comunicación muchas veces inmovilizan. Como ciudadanos no tenemos que ocultar que existen problemas de inseguridad pero debemos comprometernos para construir un nuevo paradigma, más ligado a la paz y a la sana convivencia", explicó.
Los padres de Alfredo Marcenac viven en Necochea y han demostrado que su compromiso va más allá de lo testimonial. En esa ciudad balnearia, la tasa de recolección de armas alcanzó el 10,1 cada mil habitantes. Esta cifra fue la segunda en todo el país, detrás de Buenos Aires con 14,2.
"Creo que la clave está en reducir el flujo de armas en la sociedad. Y para eso debe haber un mayor control de los depósitos judiciales y de las fuerzas de seguridad", propuso Adrián Marcenac.
También consideró necesario un agravamiento de las penas para los delitos que se cometan con armas de fuego.
La Asociación Civil "Alfredo Marcenac" viene llevando adelante, desde hace dos años, el Programa Promoción del Desarme y Construcción de la Paz.
"Se trata de una capacitación para docentes y apunta a poder trabajar en el ámbito áulico los temas vinculados al desarme", contó Marcenac.
El trabajo articulado del Gobierno nacional y las entidades intermedias han sido los pilares que han impulsado el Plan de Entrega Voluntaria de Armas de Fuego. Una iniciativa que se presenta como una política activa y necesaria para la construcción de una sociedad más respetuosa de la vida y la paz.







