Espectáculos
30.06.2010
Corte mundialista
Los jueces de la Corte Suprema de Justicia comentan los partidos de la Selección en un blog.
Por:
INFOnews
Por Sebastián Catalano
Buenos textos, humor, ironía y un gran conocimiento futbolístico. Todo eso demuestran los jueces de la Suprema Corte de Justicia de la Nación devenidos en comentaristas deportivos de los partidos que juega la Selección Nacional en el Mundial de Sudáfrica.
La idea fue del blog Saber Derecho (www.saberderecho.com), a cargo del abogado y profesor Gustavo Arballo, que invitó a los siete miembros del máximo tribunal a realizar una crónica de los siete partidos que, en teoría, podría jugar el equipo que dirige Maradona de llegar a la final. Así, hasta ahora se pudo leer a Carmen Argibay, Carlos Fayt, Elena Highton y Ricardo Lorenzetti, hablando de Messi y compañía.
“El mejor peor partido”. Así definió Lorenzetti, presidente de la Corte, el encuentro del domingo 27 frente a México. “En el mundial hay equipos que jugaron bien y casi siempre ganaron, y por supuesto equipos que jugaron mal y casi siempre perdieron (...). Lo que no había hasta ahora es un equipo que pudiera acreditar haber jugado mal, ver eclipsada su súper estrella, y aún así, ganar cómodamente”, escribió. Después, confesó casi haber llorado con el incidente del gol en off side y la decisión del árbitro italiano Roberto Rosetti. A favor de incorporar tecnología, vaticinó que ese domingo será “al viejo fútbol de escrutinio natural lo que el caso Carrasco fue al servicio militar”. “Qué gran tentación resistió Rosetti. Cómo ha honrado la enorme responsabilidad de la magistratura (...). Cómo ha incluso observado la neutralidad posterior, pues aún sabiendo que un equipo fue perjudicado no se indujo a ‘compensarlo’ con fallos punitorios para el equipo rival”, rubricó el magistrado.
“Soy Elena Highton de Nolasco, pero me dicen Helen. Hay algo de Troya ahí”. Así comienza la crónica de la jueza sobre el partido con Grecia a quien, antes que nada y con mucho humor, reivindica por una condición socrática poco frecuente: su humildad epistemológica. “Grecia, incorruptible, en ningún momento intentó hacer lo que sabía que no podía hacer, esto es, jugar al fútbol. Mi sensación es que lo que vimos fue un gran, meritorio partido, del seleccionado griego de básquet”. Con gran conocimiento, Highton comparó el partido con el del Mundial ’86 contra Bélgica y con el tercero de la Copa América de 1995. Allí, Passarella puso suplentes y fue apabullado por EE. UU., algo que no le pasó a los “suplentes” de Maradona. Capítulo aparte para Palermo, “porque Palermo somos todos”, según la jueza. “Ingresa en un equipo que por varias razones está en estado de gracia. Todos piensan, todos pensamos, que Palermo va a entrar y va a hacer un gol. Y Palermo va y lo hace”.
La crónica de Carlos Fayt de Argentina- Corea del Sur es deliciosa. No faltan críticas a la Jabulani (“no innovemos más con pelotas de goma eva”), y propone la “regla Fayt” para usar distintas pelotas según la altitud a la que se juegue el partido. Para Fayt, el gol coreano no fue un error de De Michelis sino un plan orquestado por Maradona: “No quiero exitismos a la española”, imaginó el juez que le ordenó el DT al zaguero. Y comparó el match con el primero que vio en un Mundial, en 1930, cuando cruzó el río en vapor para ver en Montevideo Argentina 6–México 3.
Argibay, por su parte, pidió a los lectores que lean bien “porque esto no lo vuelvo a hacer”. Y se despacha con una excelente crítica del partido contra Nigeria, pero da un vaticinio que no fue: para ella el equipo africano iba a llegar a cuartos de final.
Todos los jueces hablan de Maradona. Y muy bien. Argibay destaca que es “el único DT que delibera, discute, intercambia opiniones con sus ayudantes. Un modelo de diálogo, consenso, pluralismo, división de poderes”. Lorenzetti opina que contra México sacó a Tévez y no a Messi porque el DT siente “como axioma que los superpoderes de este equipo (y su condición de campeonidad) están en Messi”. Highton tiene una “perspectiva más bien social, transpersonalista, y creo que la clave de Maradona está en esa sintonía. Con la mística de la confianza, con la pedagogía de la autonomía, Maradona conduce no conduciendo”.
Las dos mujeres del tribunal están en todos los detalles. Highton no duda: “Messi se parece a Franz Kafka”. Y Argibay está convencida de que Jonás usa una camiseta chica “para que se le marquen los pectorales”.
Las columnas fueron pedidas en orden alfabético. O sea, el match contra Alemania estará a cargo de Enrique Petracchi. Juan Carlos Maqueda y Raúl Zaffaroni, esperan, expectantes, su turno.
Buenos textos, humor, ironía y un gran conocimiento futbolístico. Todo eso demuestran los jueces de la Suprema Corte de Justicia de la Nación devenidos en comentaristas deportivos de los partidos que juega la Selección Nacional en el Mundial de Sudáfrica.
La idea fue del blog Saber Derecho (www.saberderecho.com), a cargo del abogado y profesor Gustavo Arballo, que invitó a los siete miembros del máximo tribunal a realizar una crónica de los siete partidos que, en teoría, podría jugar el equipo que dirige Maradona de llegar a la final. Así, hasta ahora se pudo leer a Carmen Argibay, Carlos Fayt, Elena Highton y Ricardo Lorenzetti, hablando de Messi y compañía.
“El mejor peor partido”. Así definió Lorenzetti, presidente de la Corte, el encuentro del domingo 27 frente a México. “En el mundial hay equipos que jugaron bien y casi siempre ganaron, y por supuesto equipos que jugaron mal y casi siempre perdieron (...). Lo que no había hasta ahora es un equipo que pudiera acreditar haber jugado mal, ver eclipsada su súper estrella, y aún así, ganar cómodamente”, escribió. Después, confesó casi haber llorado con el incidente del gol en off side y la decisión del árbitro italiano Roberto Rosetti. A favor de incorporar tecnología, vaticinó que ese domingo será “al viejo fútbol de escrutinio natural lo que el caso Carrasco fue al servicio militar”. “Qué gran tentación resistió Rosetti. Cómo ha honrado la enorme responsabilidad de la magistratura (...). Cómo ha incluso observado la neutralidad posterior, pues aún sabiendo que un equipo fue perjudicado no se indujo a ‘compensarlo’ con fallos punitorios para el equipo rival”, rubricó el magistrado.
“Soy Elena Highton de Nolasco, pero me dicen Helen. Hay algo de Troya ahí”. Así comienza la crónica de la jueza sobre el partido con Grecia a quien, antes que nada y con mucho humor, reivindica por una condición socrática poco frecuente: su humildad epistemológica. “Grecia, incorruptible, en ningún momento intentó hacer lo que sabía que no podía hacer, esto es, jugar al fútbol. Mi sensación es que lo que vimos fue un gran, meritorio partido, del seleccionado griego de básquet”. Con gran conocimiento, Highton comparó el partido con el del Mundial ’86 contra Bélgica y con el tercero de la Copa América de 1995. Allí, Passarella puso suplentes y fue apabullado por EE. UU., algo que no le pasó a los “suplentes” de Maradona. Capítulo aparte para Palermo, “porque Palermo somos todos”, según la jueza. “Ingresa en un equipo que por varias razones está en estado de gracia. Todos piensan, todos pensamos, que Palermo va a entrar y va a hacer un gol. Y Palermo va y lo hace”.
La crónica de Carlos Fayt de Argentina- Corea del Sur es deliciosa. No faltan críticas a la Jabulani (“no innovemos más con pelotas de goma eva”), y propone la “regla Fayt” para usar distintas pelotas según la altitud a la que se juegue el partido. Para Fayt, el gol coreano no fue un error de De Michelis sino un plan orquestado por Maradona: “No quiero exitismos a la española”, imaginó el juez que le ordenó el DT al zaguero. Y comparó el match con el primero que vio en un Mundial, en 1930, cuando cruzó el río en vapor para ver en Montevideo Argentina 6–México 3.
Argibay, por su parte, pidió a los lectores que lean bien “porque esto no lo vuelvo a hacer”. Y se despacha con una excelente crítica del partido contra Nigeria, pero da un vaticinio que no fue: para ella el equipo africano iba a llegar a cuartos de final.
Todos los jueces hablan de Maradona. Y muy bien. Argibay destaca que es “el único DT que delibera, discute, intercambia opiniones con sus ayudantes. Un modelo de diálogo, consenso, pluralismo, división de poderes”. Lorenzetti opina que contra México sacó a Tévez y no a Messi porque el DT siente “como axioma que los superpoderes de este equipo (y su condición de campeonidad) están en Messi”. Highton tiene una “perspectiva más bien social, transpersonalista, y creo que la clave de Maradona está en esa sintonía. Con la mística de la confianza, con la pedagogía de la autonomía, Maradona conduce no conduciendo”.
Las dos mujeres del tribunal están en todos los detalles. Highton no duda: “Messi se parece a Franz Kafka”. Y Argibay está convencida de que Jonás usa una camiseta chica “para que se le marquen los pectorales”.
Las columnas fueron pedidas en orden alfabético. O sea, el match contra Alemania estará a cargo de Enrique Petracchi. Juan Carlos Maqueda y Raúl Zaffaroni, esperan, expectantes, su turno.







