Espectáculos
09.07.2010
La Patria en default
*De la intervención de Beatriz Sarlo en el debate que sostuvo con Horacio González en el programa “Argentina para armar”, emitido por TN.
Por:
INFOnews
Por Beatriz Sarlo*
Como se ve un gran optimismo por el Bicentenario, por ahí uno dice: “La misión de los intelectuales, si es que conservan alguna, es ajustar, ajustar como ajustar el foco”. Como vos (por Horacio González) lo has hecho muchas veces, como en la tradición argentina lo ha hecho Martínez Estrada. Es decir, ¿qué quiere decir este optimismo? Todo en la tradición argentina da para que haya un patriotismo por default: el que llevó a la gente a apoyar la invasión de Malvinas. El que llevó a la gente a que en el Mundial de fútbol del ’78 no pasara nada cuando estaban los dictadores recibiendo, junto al equipo argentino, la Copa del Mundo y a diez cuadras estaba la ESMA. Esa misma ESMA que hoy se ha recuperado, que el gobierno de Kirchner les dio a las organizaciones y que todo el mundo está de acuerdo en que esto haya sucedido así. La escuela y los medios de comunicación son patrióticos en la Argentina. Por eso yo “ajusto el foco”: no digo que no sea importante. Al contrario, el patriotismo es importante y mucho más en naciones periféricas y de segunda categoría como la Argentina.
Creo que es un país irresponsable. Un país que inaugura en su mayor ciudad, en connivencia de la Nación y el Gobierno de la Ciudad, una estación de subterráneo en el 2010 para el Bicentenario, es una nación que, como se dice de manera habitual y recurriendo al lugar común, tiene que ponerse las pilas. Esto nos tiene que hacer reflexionar. Cuando nos comparamos no con los subtes de Bilbao, que son los mejores del mundo, sino con los de Ciudad de México, cuando nos comparamos con lugares en donde ha mejorado el transporte que era catastrófico, como era precisamente el DF... En Argentina hay muchos aspectos de nuestra estructura que han involucionado. Cuando digo que lo que mueve el Bicentenario es un patriotismo por default, lo que estoy diciendo es que, primero, no hubo un gran debate de historiadores, fuera del debate que hacen habitualmente los mismos. No hubo una gran colección como la del Sesquicentenario que publicó el Senado de la Nación, en el que aparecieron las memorias, los diarios, etcétera. No hubo una gran colección donde se dijera “he aquí un gran patrimonio”, como fue la serie del Sesquicentenario de Eudeba. Fueron lindos festejos, estuve en la calle los cuatro días, la pasé muy bien. Cuando hay gente en la calle, yo me alegro. Cuando Corrientes está cortada y no se puede conseguir un pedazo de pizza a las 3 de la mañana, yo me alegro porque ahí no estaban los millonarios: era gente que un pesito le sobraba y eso además causa unión. Ahora, no fue una gran ocasión aprovechada. No hubo un concurso de grandes obras. Se inauguró el Colón con el segundo acto de La Bohème... No hubo el encargo de una gran música ni el de un gran mural con un concurso de artistas.
Si los intelectuales tenemos alguna tarea que hacer es juzgar ese espectáculo como hubiéramos juzgado una ópera en el Colón o una función de un gran circo y decir: “Esto estuvo muy bien, esto no estuvo tan bien”. Pero no se convocó a un historiador que no fuera afín a las perspectivas ideológicas del Gobierno. Es decir, en un país en donde hay muy buenos historiadores: Luis Alberto Romero, Hilda Sábato. Según lo que dice la prensa, a lo mejor ésta me ha mal informado, se convocó a un solo historiador, que es el que armó el guión. Coscia colaboró en ese armado, según lo que dice la prensa, y no lo han desmentido, y la Presidenta, que hasta el momento no es historiadora, dio sus opiniones. No digo: “Hay que convocar a la academia”. Son historiadores públicos, escriben todo el tiempo en los diarios. Ese desfile fue hecho sobre la base de un sentido común de revisionismo. Y las proyecciones sobre el Cabildo también. La ausencia de Sarmiento en esos festejos fue increíble. La de Alberdi y la de José Hernández fue extraordinaria n
http://www.tn.com.ar/2010/06/13/politica/02202609.html
*Actualmente es profesora de Literatura Argentina en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, y columnista de la revista Viva. Dictó cursos en las universidades de Columbia, Berkeley, Maryland y Minnesota, y fue “Simón Bolívar Professor of Latin American Studies” en la Universidad de Cambridge. Publicó numerosos libros, entre ellos: Tiempo pasado. Cultura de la memoria y giro subjetivo y La batalla de las ideas. 1943-1973.







