Tras una serie de explosiones de bombas en Bangkok, que el martes dejaron gravemente herido a un iraní, la policía de Tailandia detuvo a otro ciudadano iraní, informaron hoy miércoles las autoridades.

El iraní, de 42 años, fue arrestado el martes por la noche en el aeropuerto de la capital tailandesa, cuando pretendía abordar un avión con destino a Kuala Lumpur. Las autoridades buscan a otro sospechoso.

Se desconoce el trasfondo de las explosiones. El ministro de Defensa Sukhumpol Suwannathat informó que no se trató de "actos terroristas", pero no dio más detalles.

Los explosivos hallados en poder de los supuestos terroristas iraníes, detenidos ayer en Bangkok tras la explosión de varios artefactos, estaban destinados a atentar contra la vida de personas concretas y no contra edificios o multitudes, indicó hoy el jefe del Consejo Nacional de Seguridad de Tailandia.

Por su parte, el secretario general del organismo de seguridad del Estado, Wichean Potephosree, precisó que el tipo de explosivos indican que "estaban dirigidos a individuos y su capacidad de destrucción no era suficiente para multitudes o grandes edificios". "Necesitamos investigar más a fondo antes de concluir de que se trataba de un ataque terrorista", afirmó Wichean, quien no ofreció más detalles.

Según informaciones policiales, los dos iraníes se encontraban, junto con un tercero, en una casa del barrio de Phrahkhanong, cuando explotó un artefacto, tras lo cual se dieron a la fuga.

Uno de los hombres intentó tomar un taxi, pero debido a que ningún auto se detuvo le lanzó una granada. A continuación, lanzó otro artefacto explosivo contra un automóvil policial, pero impactó en otro vehículo y rebotó, detonando al lado de él, por lo que perdió ambas piernas.