El directorio del Banco Central restringió ayer el financiamiento local en pesos de las grandes cerealeras con la intención de poner un límite a la caída de reservas y a la presión alcista sobre las tasas de interés. La expectativa oficial es que con la vuelta de estos exportadores al mercado externo en los próximos meses ingresarán U$S 2000 millones al país, que podrán engrosar la tenencias en divisas de la autoridad monetaria.

La titular del BCRA, Mercedes Marcó del Pont, y el viceministro de Economía, Axel Kicillof, se reunieron hace un mes con las grandes empresas agroexportadoras para plantearles que su cambio de esquema de financiamiento estaba generando problemas. Hasta este año tomaban líneas de crédito en el exterior, pero modificaron su estrategia y empezaron a hacerlo puertas adentro con bancos locales.

Con la expectativa de devaluación presente en el país, evaluaron que la tasa local les convenía más, pero empezaron a generar "situaciones no deseables". Por un lado el conflicto resultó en que dejaron de generar divisas en el mercado de cambios por un monto abultado. Por el otro, la entrada de un actor grande como las cerealeras en el crédito local empezó a desplazar a otros potenciales sujetos que necesitan financiarse, cuestión que según el análisis oficial presionó las tasas de interés al alza.

"Se les planteó que retomaran las líneas en el exterior y estuvieron de acuerdos en hacerlo, pero decidimos reforzar el compromiso con una medida escrita para asegurarnos de que efectivamente cumplan con lo que dijeron", explicó a Tiempo Argentino una fuente del Central.

La norma dispone básicamente un tope para que los bancos locales puedan financiar en pesos a grandes exportadoras, limitando ese mercado a solo el 0,3% del de la suma de los depósitos en pesos y los recursos propios líquidos de la entidad. Aunque en la letra escrita no se menciona particularmente a las cerealeras por tratarse de una medida general, se habla de compañías que destinan el 75% de su producción a exportar y al mismo tiempo tienen un saldo de deuda local de más de $ 200 millones. "Las únicas que calzan en esa categoría son las siete grandes cerealeras", explicaron desde la autoridad monetaria.

Con la certeza de que ya empiezan a vencerse las líneas que obtuvieron en pesos y que tendrán que renovar el financiamiento, desde la autoridad monetaria plantean que van a volver si o si al mercado externo ahora que se cerró la puerta local. "Esperamos que entre lo que queda de este año y principios del que viene ingresen al país unos U$S 2000 millones", aseguraron en el Central.

Al mismo tiempo, la liberación de un cupo importante de las líneas de crédito del sistema financiero podrá mejorar el acceso para otros sectores de la economía local que cuentan con menos ventajas y mayor necesidad de financiarse. "La realidad es que se puede generar un espacio para otorgar nuevos préstamos.

Es decir, puede tener un impacto productivo, pero el movimiento de tasas pasa más por otro lado", opinó el economista Ariel Setton al ser consultado por este diario. En tanto, sostuvo que es importante observar cómo se avanza con las medidas que tienen el objetivo de fortalecer las reservas ya que "se están perdiendo entre U$S 50 y U$S 100 millones por día por fuera de lo usado para el pago de deuda".