Una de las querellas en el juicio por la tragedia ferroviaria ocurrida el 22 de febrero de 2012 en la estación Once, en la que murieron 51, pidió hoy la "inmediata detención" del maquinista Marcos Córdoba, imputado en el caso, por haberse ausentado el pasado jueves al estudio de salud mental que la Justicia había ordenado que se le realizara.

El reclamo fue realizado por el abogado Gregorio Dalbón, representante de una de las cuatro querellas, ante el Tribunal Oral Federal Nº 2, que fijó para marzo próximo la fecha de inicio del juicio. "Dado que mediante las labores de control que esta querella viene ejecutando en el marco de los presentes actuados, he tomado conocimiento de que el imputado Cordoba ha incomparecido, de manera injustificada, a la realización del estudio 'neurocognitivo' orientado a epilepsia de carácter ampliatorio respecto a aquellos practicados durante la etapa de instrucción", indica la presentación.

Para Dalbón, la no concurrencia de Córdoba el pasado 7 de noviembre al Cuerpo Médico Forense y la falta de motivos para hacerlo representa "un virtual incumplimiento de las obligaciones que le fueran impuestas".

El letrado también es querellante en otros dos accidentes: el de Castelar de junio pasado y el otro en Once, ocurrido hace pocas semanas, que no reportó víctimas fatales. Las tres causas tienen en común que hubo un error por parte de los maquinistas. En ese sentido, Dalbón señaló que los tres motorman están defendidos por la abogada Valeria Corbacho, "a quien la totalidad de los medios de prensa señalan como íntimamente relacionada con el gremio La Fraternidad".

"En función de lo que he venido sosteniendo a lo largo del presente escrito, conlleva a corroborar la existencia de una comunidad de intereses y el manejo global que, sobre los tres casos judiciales mencionados, ostenta dicho gremio de manera francamente sospechosa", agregó.