Las promesas de campaña del intendente de Tigre y ahora diputado nacional Sergio Massa no llegaron muy lejos. La renovación a la que hizo tantas veces alusión no fue lo que se esperaba. En la primera decisión importante que tomó, puso a la legisladora Graciela Camaño como vicepresidenta tercera de la Cámara de Diputados.

La diputada es largamente conocida tanto por sus posiciones, por su marido, el polémico Luis Barrionuevo, así como por sus escándalos en la Cámara, como cuando le dio una bofetada a su colega Carlos Kunkel.

Muy lejos está la legisladora de representar una "renovación" para la Cámara que integra desde 1987.

El Frente Renovador se quedó con la tercera vicepresidencia de la Cámara baja que luchaba contra el PRO, que había postulado a Ricardo Spinozzi, pero no pudo quedarse con el lugar.

Fue el único cargo en la elección de autoridades que quedó expuesto a debate. Acompañaron esta postura la Coalición Cívica que conduce Elisa Carrió y UNEN que preside Martín Lousteau, mientras que la UCR se abstuvo.

El kirchnerismo dejó en claro que ese lugar corresponde a la fuerza con mayor número de integrantes de bloque o interbloque

En esta discusión, el kirchnerismo dejó en claro que ese lugar corresponde a la fuerza con mayor número de integrantes de bloque o interbloque, y aquí el massista Frente Renovador superó por 21 a 20 a Pro -integrado por los macristas, el partido Demócrata de Mendoza y la agrupación de Patricia Bullrich-.