Si algo no hizo la izquierda en su vuelta al Congreso fue pasar desapercibida. Los tres diputados electos dieron la nota: se hicieron oír, cometieron errores y fueron los únicos que no acompañaron la elección de Julián Domínguez como Presidente de la Cámara.

Ni bien comenzó la sesión preparatoria, Néstor Pitrola debutó con un error de principiante. Luego de que se leyera la impugnación del Frente de Izquierda a todos los diputados que asumieran por Córdoba (denuncian que hubo fraude en los comicios), Pitrola pidió la palabra y comenzó a hablar, pero no había prendido el micrófono. Tardó unos segundos en darse cuenta y encenderlo.

Fue el propio Pitrola el primero de los tres en prestar juramento. “Por Mariano Ferreyra, por todos nuestros mártires, por la clase obrera y el socialismo”, enfatizó el diputado del Partido Obrero. “¡Vamos, Néstor!”, gritaban desde el palco un eufórico Marcelo Ramal, flamante legislador porteño, y Jorge Altamira, con el puño en alto. El diputado por Buenos Aires levantó la cabeza, divisó a sus compañeros y devolvió el saludo con el mismo gesto y una sonrisa.

Luego llegó el turno de Nicolás Del Caño, que, con más vehemencia, juró “por la lucha de la clase obrera internacional, los pueblos oprimidos del mundo, por la memoria de Mariano Ferreyra y Jorge Julio López, por los 30 mil compañeros desaparecidos y por los caídos por la Triple A”. Desde arriba, Myriam Bregman y Christian “Chipi” Castillo, bandera del FIT en mano, vivaron a su compañero del PTS.

"En los juramentos hemos reafirmado una lucha histórica, en la memoria de Mariano Ferreyra y la lucha obrera, muchas décadas de lucha política”

El último en jurar fue el diputado por Salta, Pablo López, ungido en su banca tras una histórica elección del Partido Obrero en la provincia, que lo hizo con más calma “por la memoria de Mariano Ferreyra, por la clase obrera y por el socialismo”.

Cuando le tocó jurar al ex gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, desde uno de los palcos un militante desplegó una bandera y comenzó a gritar. "¡Esta banca está usurpada! ¡Devolvé la banca!", le espetaba al diputado del delasotismo. Del Caño se sumó al repudio y levantó un cartel con la leyenda “No al fraude contra el Frente de Izquierda”.

“Creo que nos hemos destacado. En los juramentos hemos reafirmado una lucha histórica, en la memoria de Mariano Ferreyra y la lucha obrera, muchas décadas de lucha política”, sostuvo Pitrola en díalogo con INFOnews desde el salón de los pasos perdidos, y agregó: “Además, hemos impugnado formalmente el fraude de Córdoba hasta que la Corte Suprema decida si se abren o no las urnas, porque nos robaron la banca de Liliana Olivero”.

Tras la jura, llegó el turno de la elección de autoridades de la Cámara. La propuesta del Frente para la Victoria de que continúe Julián Domínguez fue acompañada por todos los bloques, cuyos oradores se deshicieron en elogios, tanto a su persona como a su gestión. Habría sido por unanimidad si no fuera por la abstención del Frente de Izquierda. Al tomar la palabra, Pitrola comenzó a enumerar las falencias del gobierno kirchnerista en lugar de atenerse al tema en cuestión y debió se interrumpido tres veces por el chubutense Mario Pais, encargado de conducir la sesión, que le advirtió que no estaba respetando el reglamento. En el medio, bajaron algunos chiflidos desde las plateas.

En su alocución, Nicolás del Caño había manifestado que el FIT estaba de acuerdo con el sistema de elección de autoridades, pero que no acompañarían la elección de Domínguez, como el resto de los bloques, porque en la ciudad de Salta el Partido Justicialista, con alianzas, impidió que el Partido Obrero se quedara con la presidencia del Concejo Deliberante, a pesar de haber obtenido primer lugar en los comicios. Más que una cuestión de principios, una devolución de (no) gentilezas.

Sobre este punto, que para algunos legisladores sonó contradictorio, Pitrola explicó a INFOnews: “Al abstenernos hemos marcado que no coincidimos con la agenda que esta dirección, que esta presidencia, que estas autoridades de la Cámara, han manejado hasta hoy: una agenda marcada por delegación de poderes a un poder ejecutivo con pretensiones bonapartistas”.

“Hemos marcado la contradicción de que acá se hacen los republicanos y dicen que votan el orden del voto popular, pero en Salta lo violentan. No compartimos la agenda de esta presidencia y denunciamos que son republicanos cuando les conviene. En Salta no quieren la agenda del Partido Obrero que votó el pueblo”, agregó.