El diputado bonaerense del Frente para la Victoria (FpV), Fernando “Chino” Navarro, aseguró hoy que “la amenaza de paro” lanzada por el secretario adjunto del sindicato de Camioneros, Pablo Moyano, “es una extorsión al pueblo argentino” y la asoció con el clima generado por los acuartelamientos de distintas fuerzas policiales en algunos puntos del país.

“Estaba viendo lo que está ocurriendo con el festejo de simpatizantes del Club Boca Juniors y más que nunca coincido con la Presidenta en que no hay casualidades. Los acuartelamientos, violencia, los saqueos, los muertos, esto que ocurre hoy, esta amenaza irresponsable de Moyano de convocar a un paro general si no se le reconoce a los trabajadores el bono navideño", sostuvo.

A la vez, añadió en diálogo con Télam que esta situación "no es casualidad y es de una irresponsabilidad y una irracionalidad importante”.

Pablo Moyano había asegurado en declaraciones a la prensa que si su gremio no recibe un bono navideño de 4.500 lanzaría un paro nacional “en todas las ramas” desde el lunes.

En ese sentido, Navarro remarcó además que el propio dirigente camionero “reconoció la posibilidad de generar un desabastecimiento de distintos productos con un paro que afecte a la logística”.

"Decir nunca más a ese tipo de actitudes no es contradictorio con que los trabajadores puedan reclamar por sus salarios", señaló Navarro.

El dirigente kirchnerista, además, se manifestó “convencido” de que, “más allá los posicionamientos políticos, tras cumplir 30 años de democracia, la mayoría de los argentinos decimos nunca más a los acuartelamientos, a los saqueos, la violencia y los paros salvajes que puedan generar desabastecimiento que afecta al pueblo, a los trabajadores”.

Y agregó: “Si Moyano dice que representa a los trabajadores, no puede no saber que flaco favor le hace a los trabajadores amenazando con generar desabastecimiento”.

Tras cuestionar al dirigente camionero, Navarro remarcó que decir “nunca más” a ese tipo de actitudes “no es contradictorio con que los trabajadores puedan reclamar por sus salarios y los simpatizantes de un club de fútbol puedan festejar, pero siempre alejados de la violencia, la extorsión y la amenaza”.