Con el foco puesto en el ascenso de César Milani, la Cámara de Senadores de la Nación aprobó en la noche del miércoles por 39 votos positivos contra 30 negativos, el acuerdo para ascender al grado inmediato superior a los jefes de las tres fuerzas armadas y al titular del Estado Mayor Conjunto.

El Poder Ejecutivo logró así el visto positivo a los ascensos del jefe del Ejército, César Milani, a teniente General; de la Armada, Gastón Erice, a Almirante; de la Fuerza Aérea, Mario Callejo, a brigadier General; y del Estado Mayor Conjunto, Luis María Carena, a general de División.

El oficialismo se encolumnó tras el principio de presunción de inocencia, mientras que el arco opositor se alzó en contra con 30 votos. Fue tras un duro debate que se extendió durante casi seis horas, en el que debutó la nueva composición de la cámara.

Durante el debate, el oficialismo defendió la decisión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, mientras que la oposición cuestionó el ascenso de Milani.

Por su parte, Aníbal Fernández acusó a la oposición por "querer darle una condena sumarísima" a Milani y "fusilarlo en la Plaza de Mayo".

"No soy un tarado para votar lo que no tengo que votar", resaltó Fernández, para luego afirmar que "este gobierno se hizo cargo de cada decisión que toma y la presidenta (Cristina Fernández de Kirchner) como Comandante en Jefe de la Fuerzas Armadas decide a quién lleva como jefe del Ejército".

En tanto, su par Pablo González pidió no aplicar a Milani una “pena anticipada ante la opinión pública y ante este recinto” para no ir “en contra de los postulados básicos del Estado de Derecho”.

Como presidente del bloque radical, Morales insistió en que Milani “tiene abiertas cuatro causas” y denunció que “los represores niegan haber participado en violaciones de derechos humanos”. “Hay sectores de las FFAA que tienen la lógica de encubrir y buscan impunidad”, sentenció el jujeño.

Muy duro, el cordobés Luis Juez (Frente Cívico) tildó a MIlani de “represor” y “cobarde”, al tiempo que auguró que “va a terminar condenado” por la Justicia.

“Es grave para las instituciones y para la democracia aprobar el pliego de un tipo fuertemente sospechado de haber violado derechos humanos en la República Argentina”, opinó.

Aníbal Fernández, acusó a la oposición por "querer darle una condena sumarísima" a Milani y "fusilarlo en la Plaza de Mayo".

El salteño Rodolfo Urtubey, uno de los debutantes en el Senado, dijo que iba a votar a favor de Milani por una cuestión de "lealtad a la presidenta" al advertir que "cuando la lealtad se rompe, la primera víctima es la presidenta de la Nación".

El santacruceño Pablo González, por su parte, señaló que "nadie puede cuestionar la vocación de defensa de los derechos humanos de la presidenta".

Los organismos de DD.HH. ratificaron los cuestionamientos

Milani tiene dos denuncias por su accionar durante la dictadura militar: una por apremios ilegales contra Ramón Olivera y otra por la desaparición del conscripto Alberto Agapito Ledo, tildado de “desertor” por el Ejército. La respuesta del oficialismo es que el militar no está procesado en ninguna causa judicial, como exige la normativa, y que por lo tanto rige el "principio de presunción de inocencia".

El pliego de Milani también fue impugnado en julio por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que en esta oportunidad reafirmó lo expuesto. En ese entonces, Cristina Kirchner había decidido postergar su tratamiento para después de las elecciones.

Mientras el pliego era debatido, el organismo que preside Horacio Verbitsky no solo ratificó lo de julio sino que sumó nuevos documentos que vinculan al militar con el caso del periodista riojano Oscar Plutarco Schaller. El actual jefe del Ejército, que confesó públicamente su adhesión al kirchnerismo, cuenta con el respaldo de las titulares de Madres y de Abuelas de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini y Estela de Carlotto, respectivamente.