El titular de la Unidad de Información Financiera (UIF), José "Pepe" Sbattella, manifestó su expectativa  con respecto a los dos exhortos que el titular del Juzgado Federal Nº 9, Luis Rodríguez, envió a EE UU y Gran Bretaña para que informen sobre los extraños movimientos de fondos de la compañía GCSA Investments LLC, una empresa presuntamente vinculada con el Grupo Clarín, con sede en el estado norteamericano de Delaware, que fue creada con un capital inicial de apenas U$S 100.
 
Esa empresa recibió un préstamo de la banca JP Morgan por alrededor de U$S 20 millones. "El juez, para usar como prueba lo que señala la UIF, tiene que tener confirmados desde EEUU estos movimientos. Para que esa información pueda ser aceptada como prueba judicial, tiene que venir (al juzgado) a través de una comunicación de las cancillerías", explicó Sbattella a Tiempo Argentino. 
 
La operatoria de GCSA quedó bajo la lupa a partir de las declaraciones del ex ejecutivo arrepentido del JP Morgan, que asesoraba a grandes empresas para lavar activos y fugar capitales, Hernán Arbizu. La investigación se inició a partir de un Reporte de Operación Sospechosa (ROS) emitido por la UIF en 2008. Según información de portales web bursátiles, GCSA tiene su domicilio legal en Walker Road 874, Suite C, Dover, Delaware. Se constituyó el 23 de mayo de 2008 con el número 4.551.967 de la División Corporaciones, organismo similar a la local Inspección General de Justicia (IGJ). Tal como informó Tiempo ayer, GCSA figura asociada a una sociedad controlante, el "Grupo Clarín SA", con domicilio en Piedras al 1700, CABA.
 
Los exhortos que envió Rodríguez, de acuerdo con el procedimiento de rigor, circularon por el Ministerio de Justicia y la Cancillería para su salida del país. En la documentación, el juez informó que están siendo investigados el CEO y el vicepresidente del Grupo Clarín, Héctor Magnetto y Lucio Pagliaro, junto a síndicos y directores.
 
"En esta causa están dadas todas las condiciones para constatar el delito de lavado. Una empresa que prácticamente tenía un mes de existencia, con residencia en Delaware, que había sido creada por el Grupo Clarín, recibe un préstamo de U$S 20 millones, cuando contaba con un capital de 100. El crédito sale de los bancos de Suiza, sin ningún criterio bancario. La empresa recibe el crédito, está operativa cinco meses y después cierra. En ningún momento aparece la racionalidad del préstamo, tampoco se informa sobre el origen del dinero", subrayó Sbattella.