El 6 de octubre del año 2000, Carlos "Chacho" Álvarez renunció al cargo de vicepresidente para el que había sido elegido menos de un año antes, en la histórica elección de la Alianza que catapultó a Fernando de la Rúa a la primera magistratura.

“Es una crisis terminal en el vínculo con la gente”, lanzó Chacho en medio de un discurso de alto tono ante seguidores que lo vitoreaban y vieron esa decisión como un fuerte gesto ante las denuncias de compra de voluntades para aprobar la ley de flexibilización laboral impulsada por el oficialismo.

"El cargo de vicepresidente no permite mayores desacuerdos con un tema tan sensible como los sobornos en el senado"

"El cargo de vicepresidente no permite mayores desacuerdos con un tema tan sensible como los sobornos en el senado. No renuncio a la lucha, renuncio al cargo con el que me ha honrado la ciudadanía", señaló el entonces líder del Frepaso y columna vertebral del progresismo argentino.

La salida de Álvarez fue también parte de una interna feroz en el seno de la Alianza, donde dirigentes de la UCR y del Frepaso se medían en una Casa Rosada en la que los cambios de gabinete acelerados terminaron con la renuncia de Chacho.