El joven militante del PRO, Pedro Robledo, cobró notoriedad pública por ser agredido con la consigna “con Papa argentino, no hay putos argentinos” pero se instaló en la estructura del Gobierno porteño y hoy es asesor en la Ciudad. Destrás de su escritorio pueden verse quince fotografías colgadas en las paredes que lo muestran con la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, el jefe de Gobierno, Mauricio Macri, el sindicalista Facundo Moyano y el periodista Jorge Lanata.

Tras varios meses en la gestión pública, afirma que quiere ser “el primer presidente gay de la Argentina”, opina que la senadora Gabriela Michetti “debería cumplir con el voto popular y permanecer en el Senado” y apoya a Horacio Rodríguez Larreta como futuro mandatario porteño. Además, afirmó que apoya la despenalización del aborto y el consumo de marihuana y que quiere una separación total de la Iglesia y el Estado.

INFOnews: ¿Cómo cambió tu vida desde lo personal y lo político desde que te golpearon por ser gay en una fiesta en San Isidro hasta ahora que desempeñás un cargo público?

Pedro Robledo: Fue un crecimiento y una maduración muy fuerte, ahora me levanto y tengo 500 mensajes puteándome, felicitándome o acusándome de golpista. En lo personal fue un proceso muy cansador físicamente porque no parás un segundo con responsabilidad de gestión, de militancia partidaria, militancia social que yo hago en barrio Mitre y para los medios de comunicación. Mi vieja me dice que frene, me separé de mis amigos, me costó una relación, pero me encanta hacer algo que me apasiona. Creo que la piña fue el puntapié inicial pero en política hubo otros acontecimientos que demostraron que yo no estaba de espectador. Hay otros militantes que van a la TV, tienen sus minutos de fama y no pueden sostener la permanencia en la política porque uno tiene que dar discusiones, contenido y trabajo.

IN: ¿Cómo evalúas el avance de la aceptación de la comunidad de lesbianas, gays, bisexuales y trans (LGTB) en el país?
PR: En las grandes urbes no se vive una discriminación muy aguda pero en las provincias se ve y pesada. Si yo estoy con mi actual pareja y le doy un beso en Corrientes, todos se dan vuelta. Los derechos humanos se deben cuidar día a día y los gobernantes deberían cambiar la curricula escolar para explicar a los más chicos que la diversidad es parte de la vida. Hay dos procesos, nuestro país necesitó la ley de matrimonio igualitario para el cambio cultural. Mis viejos decían que los gays eran anormales o que estaba mal. En el 2008 lo miraban como algo extraño, tenías tipos de mi propio partido con mirada de dinosaurios…

IN: El propio Mauricio Macri dijo que la homosexualidad era una enfermedad en una entrevista a Página/12
PR: Le quiero pedir al periodista el audio o el video de esa entrevista, porque nunca se vio. Mauricio también lo pidió porque no estaba en ningún lado. La debe tener guardada.

IN: Él nunca negó públicamente haber hecho esa declaración.
PR: Pasó un proceso por el que atravesó la mayoría de la sociedad argentina. Los hechos que realiza el Gobierno de la Ciudad con la comunidad LGTB me parecen mucho más importantes que lo que pudo haber dicho Macri en el 2007. Hay una cómoda estrategia para colocar al PRO como algo malo de derecha. En el 2009 Macri fue uno de los primeros en decir que estaba a favor y no apeló la resolución judicial que permitió el primer matrimonio igualitario. En la Ciudad se creó la casa trans para albergar a personas de una de las comunidades más castigadas. Hoy en todo el país está prohibido donar sangre y la Ciudad junto a Rosario son los únicos lugares en que se nos permite donar. El Gobierno nacional admite este estigma y discrimina a la comunidad LGTB con ignorancia al vincularla con enfermedades de trasmisión sexual, pero la comunidad se olvida y lo silba en la Marcha del Orgullo sin decir por qué.

Desde los 8 años quiero ser Presidente del país. Veía la Casa Rosada y decía que ahí iba a estar.

IN: Dentro del bloque de diputados del PRO el 60% votó en contra del matrimonio igualitario ¿queda un debate interno por hacer?
PR: Del bloque kirchnerista, el 47% votó en contra y la oposición es la que aportó más votos. Igualmente, creo que se demostró el cambio en el PRO en cómo se conforma el bloque hoy. Veamos si Mauricio renovó el cargo a los que votaron en contra. Sólo a Silvia Majdalani que dice que hoy votaría a favor. Diego Santilli entró al Senado y siempre dice que estuvo a favor. Federico Sturzenegger y el rabino Sergio Bergman también en Diputados. Creo que fue un gesto y un cambio político en nuestro partido. El PRO está madurando su postura política; por ejemplo las agrupaciones LGTB no hablan de la paternidad subrogada, pero la Ciudad anotó a los cuatro chicos que nacieron con esa modalidad y se luchó caso por caso. El kirchnerismo sacó ahora la modificación del Código Civil que iba a permitirlo en el país, entonces se dio vuelta la cuestión ¿quién está con la Iglesia ahora?

IN: Otros temas que molestan a la Iglesia son la despenalización del aborto y el consumo de marihuana ¿qué postura tenés al respecto? 
PR: Son temas muy sensibles para la ciudadanía y para los actores políticos porque te define un electorado y qué representás. Mi formación cristiana me diría que me debería oponer, pero eso me parece egoísta porque el Estado no puede ignorar la cantidad de muertes que existen por abortos clandestinos. Yo votaría a favor de la despenalización porque el verdadero crimen es la muerte de estas chicas y que el Estado no haga nada. Con respecto a la marihuana, claramente hay que despenalizarlo para respetar los derechos individuales. El consumo en nuestro país creció, está legalizado de hecho y la Corte entendió que no era delito la portación para consumo personal. Hay que despenalizarlo pero de legalizarlo estaría a favor sólo si tenemos un plan de salud integral.

IN: ¿Trabajás para ser el primer presidente gay en la argentina, como afirmaste recientemente? 
PR: Desde los 8 años quiero ser Presidente del país. Veía la Casa Rosada y decía que ahí iba a estar. Trabajo todos los días para ser presidente y soy gay, así que sería el primer presidente gay. Cualquier persona con ambición política quiere llegar a ese cargo. Ser el primer mandatario nacional homosexual de la argentina significaría dar un cambio cultural muy grande. Como cuando votaron presidenta mujer a Cristina, se rompen prejuicios. Los homosexuales muchas veces se los estigmatizan y son discriminados en la política.

IN: ¿Qué cambio generarías como primer primer mandatario gay?
PR: Sería un avance para institucionalizar los derechos de la comunidad LGTB y se podría alcanzar en lo que falta. Me gustaría reformar la Constitución para sacar el artículo 2 porque creo en la secularización total del Estado de la Iglesia. Que la Iglesia haga sus informes sobre narcotráfico, alimento, pobreza me parece muy bien pero como un actor más de la sociedad civil, no como un ente que quiere dirigir la política pública del Estado. Además, falta la adaptación de la diversidad en la Educación y avocarse a un plan para la comunidad trans.

IN: El 2015 está a la vuelta de la esquina. Michetti, Gastón Ritondo y Larreta son precandidatos para ser el candidato del PRO a jefe de gobierno. ¿Quién te parece el mejor candidato y cómo seguirá tu carrera?
PR: Creo que hay que cumplir con los mandatos de la sociedad y si alguien lo votaron para cumplir el rol de senadora o diputado debe cumplir con lo que la sociedad votó. Creo que Gabriela va a cumplir muy bien el rol de senadora, va a valorar el 40% que la acompañó y hay un candidato natural, merecedor, muy trabajador, que yo apoyo totalmente que es Horacio. Llega a las 7 y se va a la noche, conoce muy bien la Ciudad, pone la cara y enfrentó los problemas. Macri presidente, Vidal gobernadora, Horacio jefe de Gobierno. Yo hoy cumplo un rol en la Ciudad pero tenemos que estar donde Mauricio diga y hay que generar una construcción nacional, por eso me siento con la responsabilidad de abonar en la provincia o la legislatura bonaerense. Si el PRO entiende que tengo que quedarme e ir en la lista de legisladores lo haré.

IN: Tenés fotos con Cristina, Massa, Macri, Facundo Moyano ¿cómo lo llevás en un momento en el que las fotos son problemáticas?
PR: Las fotos me han traído problemas, puteadas hasta dentro del partido, pero creo que hay que debatir con la mayor cantidad de actores posibles, hay que trabajar con otros sectores para armar leyes. Hay que priorizar las demandas de los ciudadanos, trato de normalizar el diálogo entre sectores, si como PRO no teníamos senadores, tengo que hablar con senadores del kirchnerismo. Priorizo poder trabajar en paz y hacer las cosas lo mejor que se pueda, es decir con el apoyo de la mayoría para impulsar cambios.