Los dos ministros se reunirán a puerta cerrada en la residencia del embajador estadounidense en Londres, en Regent's Park, tras lo cual ofrecerán una rueda de prensa sobre las 13.00 GMT.

Según fuentes oficiales, antes de ese encuentro, considerado crucial de cara al plebiscito de este domingo en Crimea, el jefe de la diplomacia de EE.UU. se reunirá con el primer ministro británico, David Cameron, en la residencia oficial de Downing Street.

Según ha adelantado el propio Kerry, tiene previsto presentar a Lavrov "opciones" para resolver el conflicto, pero ha advertido de que EE.UU. y la Unión Europea (UE) pueden tomar "serios pasos" si finalmente Rusia incorpora Crimea a su territorio.

Los dos ministros han mantenido consultas constantes durante las últimas semanas a medida que se han intensificado las tensiones por la intervención rusa en Crimea y por la intención de esa región de convocar un referéndum para integrarse en territorio ruso.

El Gobierno de Cameron ha condenado la incursión militar rusa en Crimea y ha mostrado su apoyo a la Administración interina de Kiev.

Los miembros del G7 (los grupos más industrializados del mundo) pidieron el miércoles a Rusia que abandone sus intentos de incorporar la península ucraniana de Crimea.

El primer ministro ha advertido de que el posible referéndum de independencia es "ilegal".

Los miembros del G7 (los grupos más industrializados del mundo) pidieron el miércoles a Rusia que abandone sus intentos de incorporar la península ucraniana de Crimea.

También han pedido a Rusia que acepte un diálogo directo con el nuevo gobierno de Kiev, establecido tras la huida a Rusia del presidente prorruso Víktor Yanukóvich.

El ministro británico de Exteriores, William Hague, pidió ayer que se cancele el referéndum en Crimea sobre su inclusión en Rusia y amenazó a Moscú con nuevas medidas europeas si no se producen "avances" en la crisis ucraniana en los próximos días.

El jefe de la diplomacia británica sostuvo que el referéndum en Crimea no sería "ni legal ni legítimo".

La península de Crimea, a orillas del Mar Negro, se prepara para decidir el domingo si se reunifica con Rusia, de la que formó parte hasta 1954.