El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, señaló hoy que es "evidente" que el gobierno de Estados Unidos está buscando el "derrocamiento" de su gobierno a través de las protestas que han ocurrido en el país sudamericano desde febrero.

"Ya es evidente, los Estados Unidos han asumido abiertamente el liderazgo del derrocamiento del gobierno de Venezuela, así es, el gobierno de EEUU en este momento es rehén de las políticas del lobby republicano y de los lobbies de derecha de Miami", dijo Maduro en una rueda de prensa con medios internacionales.

Estas declaraciones se producen en medio de las protestas antigubernamentales que se iniciaron el 12 de febrero que han dejado 28 muertos y más de 300 heridos.

El propio mandatario precisó que se han realizado 1529 detenciones, de los cuales "apenas" 558 son estudiantes y se libraron 105 privativas de libertad "firmes" contra manifestantes que fueron capturados con armas de fuego.

Fustigó que "cada mensaje que envía el gobierno de Estados Unidos es para avivar la llama de la violencia que se apaga cada día", gracias a la labor de los cuerpos policiales y militares.

Sin embargo, el presidente reconoció que han habido "abusos" y "excesos" por los cuales hay 21 efectivos detenidos y enjuiciados, pero destacó en general la actuación "apegada a la ley" de los cuerpos policiales para controlar las manifestaciones violentas.

Previamente, el canciller venezolano, Elías Jaua, acusó hoy a su par estadounidense, John Kerry, de ser "el asesino" que desde hace varias semanas vive el país como parte de un plan del "imperialismo" que buscaría derrocar al gobierno.

"Ya es evidente, los Estados Unidos han asumido abiertamente el liderazgo del derrocamiento del gobierno de Venezuela", dijo Maduro.

"Lo denunciamos a usted como asesino del pueblo venezolano, señor Kerry. No bajaremos el tono a ningún imperio hasta tanto ustedes no le ordenen a sus lacayos en Venezuela cesar la violencia contra el pueblo", recriminó Jaua, quien además calificó al canciller estadounidense como el "principal alentador de la violencia en Venezuela.