Bendición es la palabra que aparece en la boca del Padre Gustavo Carrara cuando habla de esta reunión, de esta entrevista que se hizo en el Vaticano y viajó cruzando el Océano Atlántico para transmitirse en exclusiva a los vecinos y vecinas del Bajo Flores.
Bendición, es la que recibe todo el barrio en las palabras de Francisco cuando aparece en esa pantalla gigante que domina la jornada, es la que da Carrara al vientre de una mamá embarazada, la que pide un hombre que hace un año se fue de su casa para recuperarse en el Hogar de Cristo, la que siente Lucy cuando escucha la radio y enciendo una vela a la Virgen de Luján, la que tienen los chicos que detrás del alambrado juegan al fútbol en el Club Madre del Pueblo, la que experimentan los chicos y chicas de la nueva escuela secundaria que lleva el mismo nombre de la parroquia y fue inaugurada recientemente.
 
Abrazos, luces, cantos, risas. Estamos todos. Sonríe el grupo de ancianos que se quedaron viviendo en la parroquia y tienen en su retina al Padre Ricciardelli el día que los recibió y les dijo “ésta es su casa”. Corren y gritan los chicos del Movimiento Infantil Madre del Pueblo, cuyo lema es “a servir a nuestro barrio por Dios y por la Virgen”. Hablan los compañeros de la radio ante decenas de cámaras que preguntan, ¿por qué a ustedes?”. Las manos que siempre se levantan al cielo pidiendo, sienten que hoy reciben. Si hay un paraíso para los que más sufren, esto se debe parecer bastante.
 
“No se equivocaron”. La misa se lleva adelante, se le canta un feliz cumpleaños a Francisco, se presentan las primeras tomas de Bajo Flores TV Comunitaria, se abren las puertas de una pantalla que urge por transmitir las palabras tan esperadas. La energía llega a tal punto de tensión que el micrófono le pega una patada de mula a Eduardo Nájera, coordinador de la FM Bajo Flores, a la hora de presentar las imágenes. Los milagros siguen sucediendo y la vida sigue adelante. Y por fin… habla Francisco… y dice que Carlos Mugica, Rodolfo Ricciardelli y Jorge Vernazza “son hombres que sintieron el llamado de Dios hacia una pastoral cercana a aquellos que estaban marginados en su momento. Son hombres que sufrieron mucho”. Francisco cambia su rostro y valora el trabajo de aquellos que fueran vecinos de las villas de la ciudad. “Su trabajo, su inspiración no estaba equivocada”. El Papa se enorgullece de esos hombres de fe y continúa diciendo: “Esos sacerdotes son sa-cer-do-tes. Hombres que rezaban, hombres que escuchaban al Pueblo de Dios. Hombres que enseñaban el catecismo y que luchaban por la justicia. La justicia es un valor evangélico. No es una ideología. Cuando dicen ‘son curas comunistas’. Éstos no lo eran. Éstos eran grandes, eran sacerdotes que luchaban por la justicia”.
 
Animarse de la mano de la Virgen. A mediados de la entrevista ya nadie habla. Parece que el barrio más ruidoso y acústico de la Ciudad de Buenos Aires ha quedado mudo. No hay cumbia, no hay gritos, no hay acoples de parlantes saturados, no hay bocinas… hasta los bebés parecen hacer dejado de llorar. Francisco habla y todos escuchan. Vale la pena atreverse y decir que se escucha, que se ha hecho silencio porque el mensaje está dirigido al Bajo Flores y a los barrios hermanos en forma exclusiva, que el mensaje sobre la pobreza tiene a los pobres como sujetos y como protagonistas. Se ve que es uno de los pocos sonidos que vienen de más allá de los límites físicos del barrio y que vale la pena escuchar. “Ahora sí nos están hablando a nosotros”, dice el silencio. Y es por eso que la pregunta y la respuesta hablan del amor más grande, el amor a nuestra madre. “Jesús no nos quiso huérfanos de madre. Nos dejó una Madre… Y todos sabemos lo que es dialogar con nuestra Madre, escuchar sus consejos, vivir acompañados por ella. La Virgen no protagoniza, acompaña, como acompañó a Jesús toda la vida. De la mano de la Virgen uno se anima a cualquier cosa”.
 
Francisco: “Quisiera darles la bendición. Pero antes… antes les pido un favor. Antes de que el obispo bendiga al pueblo les pido que ustedes recen al Señor para que me bendiga".
La entrevista va llegando a su fin. Deja en el tendal las reflexiones de Francisco sobre la comunicación comunitaria, sobre los privados de la libertad, sobre el trabajo y la dignidad. El saludo fraterno está dirigido al barrio y a los sacerdotes. “Al Padre Gustavo (Carrara), al Padre Hernán (Morelli) y al Tano (padre Nicolás Angelotti)”. Lo que falta es el saludo final, que afirma: “Sigan trabajando. No pierdan la esperanza. Comuníquense como por este medio. No se dejen robar la esperanza”.
 
La canción interpretada por Los Leales se mezcla con los aplausos y dice. “Cuando las cosas del todo no van bien, cuando me siento vencido por caer, te necesito a mi lado”. Eduardo pregunta si les gusto la entrevista y el “sí” contundente da paso al cierre del Padre Gustavo que cada vez que habla, tal como pasó en el video de la entrevista, es acompañado por el silencio. “Emocionados por este mensaje”, dice Carrara y reza junto a todos los vecinos y vecinas la última oración a la Virgen. Como es costumbre cuando el barrio festeja en serio, suenan los fuegos artificiales, explotan los colores en el cielo y se confunden con las estrellas, y ya nada se apaga.
 
Vida de peregrinos. Desde los medios de comunicación que cubren el evento en vivo piden la entrevista, el material, el crudo, las imágenes. El pacto entre los sacerdotes y la radio se mantiene inalterable: el material completo se irá difundiendo tal como se planeó. La próxima estación será la Universidad Católica Argentina (Alicia Moreau de Justo 1300), el miércoles 19 a las 11 horas. “La integración de las villas de la Ciudad de Buenos Aires es uno de nuestros grandes objetivos. Comenzar en nuestro barrio y continuar en la otra punta de la Ciudad es un símbolo de lo que queremos. Sabemos todo lo que le puede aportar la cultura de nuestros barrios al resto de la Ciudad, creemos que esta entrevista es una de las tantas demostraciones de eso. Es por eso que también dejamos abierta la posibilidad de transmitir este material en otros lugares”, dice el Padre Hernán Morelli.
 
“Nosotros somos peregrinos de la Virgen de Luján desde hace más de 30 años. Y creemos que la vida se trata de peregrinar. Eso estamos haciendo con este material, con este mensaje de Francisco al Pueblo de Dios. Éste es el primer paso de esta suerte de entrevista peregrina”, dice Eduardo Nájera cuando el festejo deja lugar a un nuevo Sol que asoma en el horizonte.
 
El día que Francisco asumió como Papa, dijo: “Quisiera darles la bendición. Pero antes… antes les pido un favor. Antes de que el obispo bendiga al pueblo les pido que ustedes recen al Señor para que me bendiga. La oración del pueblo pidiendo la bendición para su obispo”. La tradición de pedir la bendición es algo que se repite a cada instante en el Bajo Flores, los curas caminan entre vecinos y vecinos que se la solicitan constantemente. Cómo no decir entonces que esta entrevista es una bendición que nos inunda. Cómo no decir una y mil veces gracias por habernos elegido para enviar su mensaje de amor hacia el Pueblo de Dios que lo acompaña desde esta tierra de lucha en donde los milagros siempre amenazan regar el suelo como la lluvia. Y así seguimos, amanecidos de esperanza.
 
*Gustavo García, Radio Comunitaria FM Bajo Flores.