Tiempo Argentino

El jefe de Gabinete de la Nación, Jorge Capitanich, criticó el oportunismo político alrededor de los casos de violencia que se dieron en los últimos días en diversos puntos del país, al referirse a quienes luego de haberse opuesto a debatir modificaciones en el ámbito jurídico cuestionan las decisiones tomadas por los magistrados "en el actual marco jurídico".

"Muchas veces hay oposición a las reformas y, en otras cuestiones, se fustigan las acciones que se dan dentro del actual marco jurídico", expresó el jefe de Gabinete en conferencia de prensa, en la Casa de Gobierno, en unas declaraciones que parecen apuntar principalmente a la actitud del Frente Renovador conducido por Sergio Massa, que se opuso a cualquier debate sobre las reformas en el Código Penal.

Las palabras de Capitanich se enmarcan en la discusión que se dio alrededor de los "linchamientos" en los últimos días, y que generaron un nutrido repudio del arco político, a excepción de gran parte del massismo y del macrismo, espacios que de alguna manera justificaron en la "ausencia del Estado" el accionar violento de vecinos contra supuestos delincuentes.

Para el chaqueño, el "caso concreto del linchamiento que se produjo en esta Ciudad" es un ejemplo. Se refiere al hecho que ocurrió en Palermo, Buenos Aires, en el que un joven asaltó a una turista extranjera y tras ser atrapado, el actor Gerardo Romano –que había ayudado en la detención– debió interceder para que los vecinos del barrio no lo siguieran agrediendo. El juez que llevó la causa liberó al detenido a las 12 horas. Al respecto, Capitanich fue claro: "Lo hace invocando el Código Procesal Penal actual."
Por eso, el funcionario pidió "no politizar la cuestión", ya que se trata de "una cuestión compleja que requiere analizar cada uno de los códigos de procedimientos correspondientes". 

El macrismo se negó el jueves a repudiar los casos de agresiones de vecinos

Desde el macrismo, sin embargo, volvieron a la carga contra el gobierno nacional y contra la justicia por la liberación del delincuente. El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, dijo que los llamados linchamientos son "producto de años de abandono" del Estado en materia de seguridad, y culpa "de que los delincuentes entren y salgan en un rato por interpretaciones de las leyes que hacen los jueces". Macri encontró sintonía en su vicejefa de gobierno. "El gobierno nacional se desentiende del tema", dijo María Eugenia Vidal, y la justicia "libera a los delincuentes en pocas horas". Aunque expresó que "los linchamientos no pueden ser la manera de resolver el miedo, la desesperación y la angustia" de la gente, Vidal remarcó que "tampoco se puede vivir en una sociedad con desamparo y donde la justicia libera a los delincuentes en pocas horas".

El macrismo de la Ciudad de Buenos Aires se negó el jueves a repudiar los casos de agresiones de vecinos a los delincuentes, y a raíz de eso la Legislatura porteña consensuó un comunicado leve, marcando una "preocupación" por el tema.

En el kirchnerismo no sólo Capitanich criticó la postura de parte de la oposición. El ministro de Defensa, Agustín Rossi, condenó el declaracionismo de los últimos días de los líderes del PRO y del Frente Renovador, que también había justificado las agresiones de los vecinosos en la supuesta "ausencia" del Estado. "El discurso peligroso de Macri y de Massa es casi justificatorio, es un discurso que condena las situaciones y luego inmediatamente las justifica", aseguró el ex diputado del Frente para la Victoria en radio Milenium. Rossi recordó que "la Iglesia ha sido claramente contundente en contra de estos hechos", así como representantes de organismos de Derechos Humanos, de la justicia y del arco político, porque "sólo merecen una condena". "Creo que la responsabilidad de la dirigencia política es hacer un llamado a la reflexión. Es un fenómeno que merece una atención múltiple", agregó. Y explicó: "La violencia genera violencia y un espiral de violencia en el que, generalmente, el principal perjudicado es el conjunto de la sociedad argentina.”