Son enormes y, al parecer, casi invencibles. Una plaga de ratas invade por estos días las calles, alcantarillas y casas de una parte de Gran Bretaña. Y no es su tamaño (miden casi lo mismo que un gato) lo que más preocupa a los ingleses, sino que estos animales cuasi mutantes son totalmente inmunes al veneno con el que hasta ahora se ha intentado erradicarlas.

Según recoge el Daily Mirror, varios ciudadanos dieron la voz de alarma después de descubrir ratas de casi sesenta centímetros de longitud corriendo por sus casas. Tras comprobar que los venenos no afectaban a los animales en lo más mínimo, los expertos determinaron que los roedores podrían haber crecido de forma casi sobrenatural después de alimentarse a base de comida basura.

Pero eso no es lo peor. Si el remedio no llega pronto, la plaga podría multiplicarse en pocos días hasta llegar a unos índices preocupantes.

"Cuánto más grandes son, más comen. No es raro ver ratas de este tipo en zonas rurales, pero en la ciudad es algo muy extraño. Urge tomar decisiones y hacer algo", declaró al diario inglés un exterminador. Ante esta alarma, las autoridades locales han comenzado a pedir al Gobierno central un buen cargamento de venenos mucho más efectivos: "A estas ratas no les afecta el veneno porque la gente pone bajas dosis y las ratas aprenden a tolerarlo. Si no se duplica la dosis cada diez ganan resistencia".