Estados Unidos, Rusia, la Unión Europea (UE) y el gobierno interino ucraniano acordaron hoy en Ginebra el desarme de todos los grupos ilegales que operan en Ucrania y la amnistía para aquellos que participaron en los levantamientos pro rusos en el este del país.

Tras una larga reunión a puertas cerradas en Suiza, el canciller ruso, Sergei Lavrov, anunció el acuerdo y adelantó que todas las dependencias públicas tomadas por grupos armados que pedían la independencia de Ucrania y el ingreso a la Federación Rusa en algunas de las principales ciudades del este del país serán desalojadas.

Además, se acordó el envío de una misión de observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) a esa convulsionada región ucraniana.

"Se acuerda que esa misión debe tener un rol preponderante en asistir a las autoridades ucranianas y a las comunidades locales en la implementación de las medidas para rebajar las tensiones allí donde más se necesiten, empezando en los próximos días", explicó el comunicado final aprobado por las cuatro partes.

Por último, el gobierno interino de Ucrania, que asumió el poder a finales de febrero pasado tras el derrocamiento del presidente pro ruso Viktor Yanukovich, se comprometió a comenzar un proceso de reforma constitucional que incluya "las demandas y aspiraciones de todas los ciudadanos del país", como pedía Rusia.

Desde la caída de Yanukovich, Moscú reclama que el nuevo gobierno apruebe una constitucional federalista, que reconozca las comunidades ruso parlantes del este y sur del país, donde en algunas ciudades y distritos representan una amplia mayoría de la población.

Se acordó el envío de una misión de observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa

Al término de la reunión en Ginebra, el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, celebró el acuerdo, adelantó que éste debe "restaurar la seguridad en el país (Ucrania)" y que para conseguir este objetivo, "Rusia debe mostrar su compromiso".

Durante las últimas semanas, manifestantes pro rusos armados se levantaron en algunas ciudades del este ucraniano e intentaron repetir los eventos que terminaron en la independencia y la anexión rusa de la península de Crimea el mes pasado.