Los investigadores del crimen de Marisol Oyhanart trabajan contrarreloj para tratar de hallar vestigios del paso del asesino por la escena del crimen. Además, ayer a la madrugada, la Bonaerense realizó dos allanamientos, vinculados a la búsqueda del hombre cuyas características fisonómicas coincidirían con el identikit del presunto sospechoso. Ese rostro fue elaborado luego de recibir el testimonio de dos jóvenes que vieron a un desconocido merodeando la zona donde la víctima fue vista con vida por última vez.
 
Además, la Policía Científica continúa trabajando para hallar elementos probatorios. Sin embargo, pese al hermetismo con el que se manejan los investigadores, al cierre de esta edición no se habían registrado avances significativos para dar con la identidad del asesino de Marisol, quien apareció muerta el martes en un descampado, a pocos metros de la calle de tierra que solía utilizar para correr y hacer gimnasia.
 
El caso que conmociona a Saladillo y ganó la agenda policial comenzó a escribirse el lunes, con la desaparición de la mujer. Un día después, el cadáver de Marisol fue hallado en un paraje que cuenta con dos casas abandonadas y el pasto crecido por las últimas tormentas. El asesino abandonó el cuerpo boca arriba, y colocó una prenda para cubrirle la cabeza. La ropa era la misma que la víctima había elegido para salir a caminar: calzas negras, buzo gris con flores rojas y zapatillas de lona blancas. El caso provocó una profunda consternación entre los pobladores, que se habían sumado a la búsqueda de la mujer, madre de tres hijos, y casada con Sergio Rachit.
 
El mismo día a la tarde, Rachit fue demorado y tuvo que declarar ante la fiscal Patricia Hortel, que luego de corroborar su coartada, decidió no imputarlo como sospechoso. En este punto es importante destacar que las pericias sobre el cuerpo de Marisol habían arrojado la certeza de que murió luchando, por lo que pudo haber rasguñado al homicida. Pese a ello, su esposo, cuando lo revisaron, tenía intacta la piel del cuerpo. Tampoco se hallaron pruebas en su contra al revisar el vehículo y la vivienda familiar, ni tampoco en el galpón donde funciona su distribuidora de leña y bebidas.
 
El jueves pasado, la población de Saladillo marchó por las principales calles de la ciudad para reclamar justicia.
Sobre la hora del crimen, los resultados de la autopsia realizada en la Asesoría Pericial de La Plata confirmaron que la muerte se produjo entre las 21 hs del lunes y las 2 hs del martes. Otro dato importante que los investigadores no soslayaron es el registro de la llamada telefónica que se produjo entre las 15:45 hs y las 16 hs del lunes en la celda que cubre el área donde apareció el cuerpo de la mujer. Por eso, la obsesión de los policías es encontrar el teléfono celular de la víctima para conocer el destinatario de sus conversaciones.
 
El jueves pasado, la población de Saladillo marchó por las principales calles de la ciudad para reclamar justicia. Los familiares de Marisol, en compañía de sus vecinos, manifestaron frente a la municipalidad y pidieron que los policías aceleren el curso de la investigación porque "hay un asesino suelto".
 
La espiral mediática que tomó el caso provocó además el desembarco del jefe de la Bonaerense, Hugo Matzkin, que se entrevistó con el intendente Carlos Gorosito, y con los hermanos de la víctima, que tras el encuentro se mostraron confiados del trabajo policial, aunque aclararon que de no haber avances en el transcurso de las próxima horas, volverán a manifestarse en las calles.
 
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"El policía tiene que ser el médico de cabecera del vecino. La gente tiene que sentirse atendida. Cuando una persona viene a una comisaría, no viene a transmitir una alegría personal, siempre viene con un problema y es víctima de algo”, dijo Hugo Matzkin.