Tigre se volvió en los últimos años un municipio caliente en materia política. El municipio se convirtió en el trampolín de Sergio Massa para su carrera como candidato. Sin embargo, tanto en el sciolismo como el PRO saben que ya no es imposible disputarle el trono al actual diputado nacional que tiene a su esposa, Malena Galmarini, comandando el municipio en las sombras. Por caso, desde el oficialismo bonaerense comenzó a sonar el nombre de Nicolás Scioli vicepresidente del Grupo Provincia y hermano menor del Gobernador. Por su parte, el macrismo también parece tener un pie por esos terruños: el rabino y diputado nacional Sergio Bergman, que ya fijó su domicilio en Tigre. Y como si fuera poco, Massa también la tendrá difícil con sus propios correligionarios del Frente Renovador para sucederlo.

El nombre del menor de los Scioli comenzó a sonar en los últimos días en las reuniones naranjas. Se sabe que su principal ventaja es el apellido, así como una prolija labor en la vicepresidencia del Grupo Provincia. Lo ayudan en la contienda Martín Gianella, titular del Anses local y su hermano Carlos, mano derecha del jefe de gabinete Alberto Pérez, ambos muy activos en el PJ local. Sin embargo, sus aspiraciones dependen de cómo se ubique su hermano en las elecciones presidenciales. Por ahora, trabaja en posicionar la mesa “Scioli 2015” en los distritos controlados por la oposición y en levantar su imagen que aún es baja.

En tanto, en el equipo amarillo también sueñan con correr a Sergio Massa de las comarcas de Tigre. La relación luego de las últimas elecciones no quedó en buenos términos y Mauricio Macri parece estar dispuesto a dar la pelea. Por eso Sergio Bergman fue el hombre elegido por el Jefe de Gobierno porteño para jugar en Tigre. “A raíz de la solicitud de Mauricio de que acompañemos a extender la presencia en la Provincia, junto al presidente del Pro bonaerense, Jorge Macri, y de la vicejefa de Gobierno, María Eugenia Vidal, quiero llevar nuestras ideas al municipio”, expresó el diputado nacional. Y agregó: “Hay que crear las estructuras territoriales en Tigre, porque estamos acostumbrados a los políticos que se basan en las candidaturas antes que en el trabajo”. Macri sabe que su carrera presidencial depende de su popularidad en la provincia más grande del país y por ahora, los números no le son favorables.

Massa no sólo deberá hacer frente con los extra partidarios. También deberá enfrentarse a su propio espacio, el Frente Renovador.

Pero Massa no sólo deberá hacer frente con los extra partidarios. También deberá enfrentarse a su propio espacio, el Frente Renovador. Si bien el actual intendente Julio Zamora cuenta con cierta legitimidad y una aceptable imagen positiva, los dirigentes del massismo entienden que es otra persona la que maneja los hilos del municipio: nada menos que Malena Massa, Secretaria de Política Sanitaria y Desarrollo Humano de Tigre. Tanto es su poder, cuentan por los pasillos de la intendencia, que varios funcionarios eligen hablar directamente con ella a la que consideran la principal operadora dentro del territorio y que "hoy en día maneja aproximadamente el 50% del presupuesto municipal", contaron desde adentro. Como consecuencia, los esfuerzos para mantener en silencio la interna dentro del Frente Renovador parecen casi imposibles. Cada vez que pudo, Zamora removió de su cargo a quienes no respondían directamente a él, como fue el caso del ex secretario de Protección Ciudadana, Diego Santillán, un hombre con llegada directa a Massa. A pesar de que la intención del actual intendente es la reelección, su voz y su poder real son prácticamente nulos.

No obstante, existe un denominador común entre los tres bloques. Todos saben que falta mucho tiempo para definiciones precisas, que la carrera hacia 2015 no es de velocidad sino de resistencia y que será a partir de las boletas presidenciales que empezarán a definirse los armados locales. Por ahora sólo existen intenciones, y el juego político está más abierto que nunca.