Soy el hijo de Cachi Romano, el secretario privado de Boudou. La verdad que después de la declaración testimonial de mi viejo esperaba ver todas las aclaraciones que, según creo yo, debían publicar los periodistas que siguen este tema.

Durante meses lo ensuciaron poniendo que había tenido llamados cruzados con Vanderbrole y difamado en cuanta nota pudieron, y ahora que se comprobó, ante el juez, que fue todo mentira, que no hay ninguna llamada, no pusieron nada.

No es mi intención decirles a estos periodistas de Clarin y La Nacion cómo deben hacer periodismo, pero por una cuestión de ser un poco persona, lo esperaba.

Mi viejo no está solo, y no lo afecta solo a él, atrás suyo hay una familia, hijos que sufrieron cada vez que lo involucraban en alguna mentira, que por cierto fueron varias.

También se metieron con una de mis hermanas. El periodista Alconada Mon escribió que el novio formaba parte de una sociedad ligada al caso, lo cual es falso. Se confundió con otra persona. NUNCA ESCRIBIO NI UNA PALABRA PARA DECIR QUE ESO ERA MENTIRA.

Para nosotros, no es divertido tener que explicar la situación a todos los conocidos que nos preguntan por qué salen en los medios esto. Digo conocidos, porque los amigos saben la clase de persona que es y no es necesario explicarles absolutamente nada.

Es por eso que espero por lo menos alguna rectificación de estos periodistas que tanto ensuciaron nuestro apellido con lo que escribieron.

Joaquín Romano