Atracada frente a La Habana Vieja, la Fragata Libertad recibe los últimos rayos del sol que se pone sobre el Caribe. Arribó el martes, en su primera visita a Cuba en 41 años, y los 310 miembros de la tripulación se mezclaron ayer con el público, atraído por su portentosa figura, mientras las autoridades argentinas, encabezadas por el ministro de Defensa Agustín Rossi, celebraban la apertura de las visitas a la nave insignia junto al vicepresidente primero de Cuba, Miguel Díaz-Canel. "Como marinos nos llena de orgullo que la Fragata sea un símbolo nacional", sonreía el capitán Marcos Henson.

El segundo comandante, Claudio Gardenall, habló de sus vivencias de los últimos dos años a bordo, y señaló la buena convivencia entre los tripulantes de los diferentes países, que se pondrá a prueba este sábado, cuando los argentinos y el único marino de nacionalidad belga vean juntos el partido por los cuartos de final del Mundial, en el comedor de la embarcación. Lejos de 2012, cuando la Fragata fue retenida en Ghana por un recurso de los fondos buitre, Gardenall asegura que en esta gira no hay riesgo de que vuelva a suceder algo similar.

"Quisiera destacar la solidaridad que quedó expresada sobre la posición argentina respecto de los fondos buitre y nuestro agradecimiento al gobierno cubano por su apoyo", señaló Rossi al salir de una fructífera reunión bilateral con su par de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) de Cuba, Leopoldo Cintra Frías, un héroe de la Revolución Cubana, a la que se incorporó con apenas 12 años. "La posición de la Argentina ha recogido una cantidad de adhesiones enormes –agregó Rossi–. La Argentina ha hecho un enorme esfuerzo para la reestructuración de su deuda. No somos ni el gobierno que endeudó ni defaulteó al país; en cambio, somos el gobierno que sacó a la Argentina del defeault y que la desendeudó, por lo que la deuda externa dejó de ser el principal inconveniente para el desarrollo económico del país."

La disputa con los holdouts estuvo presente desde el comienzo de esta travesía. El buque escuela recaló en el puerto de La Habana el martes por la mañana, como primer destino de la segunda etapa de un periplo que comenzó en febrero pasado y recorre exclusivamente países latinoamericanos miembros de la Unasur y la CELAC. Además del apoyo contra los buitres, el ministro agradeció el apoyo cubano al reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, mientras que su par cubano destacó la solidaridad argentina frente al bloqueo económico, comercial y financiero del gobierno de los Estados Unidos.

El encuentro entre los funcionarios –que suscribieron actas de entendimiento en cuatro puntos entrales: salud, emergencias, defensa y formación– se produjo en la localidad de El Cacahual, donde descansan los restos del héroe independentista Antonio Maceo, en cuyo mausoleo Rossi dejó una ofrenda laboral.

Rossi estuvo acompañado por autoridades de las tres armas: el brigadier Mario Callejo, de la Fuerza Aérea; el jefe del Estado Mayor Conjunto, Luis Carena; y el jefe de la Armada, Gastón Erice. La delegación tiene un carácter histórico: es la primera visita militar argentina a Cuba en su historia reciente. "Encontramos un marco de cooperación muy importante. Por ser la primera reunión en muchísimos años, se avanzó demasiado –dijo Rossi–. Si bien las situaciones en relación a la Defensa son muy distintas entre Cuba y Argentina, siempre pueden existir mecanismos de colaboración y complementación."

Un periplo latinoamericano

"Este viaje de la Fragata tiene una señal fuertemente latinoamericana: hay un grupo de guardiamarinas uruguayos que están haciendo su viaje de instrucción y los puertos que hemos tocado tienen una significación política alta, con una clara mirada política de nuestro lugar de pertenencia en el mundo, Latinoamérica", sostuvo Rossi.

La Fragata fue recibida con mucho entusiasmo por los cubanos, que podrán visitarla a partir de hoy. Los guardiamarinas permanecerán aquí hasta el 7 de julio, para luego seguir con su gira. Los próximos destinos son Puerto Príncipe, en Haití, y luego Venezuela, Surinam, Brasil y Chile, para regresar a la Argentina el 1 de noviembre.