En el Hospital Materno Infantil Ramón Sardá "no hay médico de piso a partir de las 14 horas". Así lo reconoció la propia directora del nosocomio porteño, Elsa Andina, en el marco de una causa judicial en la que se investiga la muerte de un bebé por nacer, por presunta mala praxis. La madre, con un cuadro de presión arterial, fue estabilizada y enviada "al piso de internación", pero allí sólo la atendieron enfermeras, pues la orden de traslado fue dada a las 17:45 hs, y por entonces ya no había médicos de piso disponibles para su atención, según informó Tiempo Argentino.

"Lo he pedido pero no tengo respuesta hasta el momento, dado que implica un aumento de dotación. Cuando algún paciente internado a partir de ese horario manifiesta algún síntoma o la misma enfermera considera que tiene que ser vista por el médico, en esos casos acude alguno de los obstetras de guardia", explicó la médica Andina al prestar declaración como testigo en la causa 38710/2009, que tramita ante el juzgado de instrucción penal de la Capital Federal número 27, a cargo del juez Alberto Baños.

El expediente está en el paso previo a ser elevado a juicio oral y público por "homicidio culposo" contra los dos médicos que dispusieron el pase de la paciente al "piso de internación".

La dolorosa historia que subyace en la causa indica que la paciente, cuya identidad permanecerá en reserva, "ingresó al Hospital Materno Infantil Ramón Sardá el 26 de julio de 2009 a las 14:30 hs con un embarazo de 39 semanas de gestación, desprendimiento de tapón mucoso, pérdidas y un cuadro de hipertensión arterial: sus valores de presión se encontraban en 150/100". Tras los primeros cuidados, "la presión se habría estabilizado sin necesidad de proveerle medicación y a las 17:45 hs, cuando los valores se ubicaban en 130/80, los médicos dispusieron el pase al piso de internación con controles por enfermería". Allí empezó a morir el bebé.

Sin médicos disponibles, la paciente quedó en manos de la evaluación de las enfermeras. Y del expediente "no surge que personal de enfermería hubiera convocado en ese período a algún médico de la guardia, pese a que los valores de presión se habían incrementado y a que la paciente había manifestado padecer dolencias inusuales, lo que transmitió a una enfermera", explica el expediente. Según una resolución de la Sala Cuarta de la Cámara del Crimen, al analizar el expediente, la paciente fue derivada a la sala de internación "con la sola indicación de ser controlada por personal de enfermería, cuya función no era la de evaluar la evolución del cuadro de hipertensión por el que se había decidido la internación de la paciente".

"No hay médico de piso a partir de las 14 horas, lo he pedido pero no tengo respuesta hasta el momento, dado que implica un aumento de dotación".

Ante la ausencia de médicos de piso, la justicia quiso saber "si alguna de ellas (las médicas de guardia), o en su caso otro médico no identificado en el expediente, tenían a su cargo el control de las personas internadas en el piso al que fue derivada la paciente en dicho horario y hasta el cambio de guardia, y omitieron cumplirlo, incrementando eventualmente de ese modo con su aporte el riesgo ya aumentado". La respuesta es escalofriante: "las probanzas hasta aquí descriptas permiten dar respuesta negativa al interrogante que por entonces se tenía sobre esa cuestión".

Dicho en términos llanos, la paciente estaba "a la buena de Dios".

"Ante un cuadro clínico como el que presentó la paciente a su internación por hallarse en el término de la gestación, la indicación médica adecuada es la interrupción de la gestación en general por medio de una inducción al parto, la que debe realizarse si las condiciones cervicales son favorables a la brevedad posible, controlando estrictamente los parámetros vitales materno fetales. En caso que las condiciones cervicales fueran desfavorables y el cuadro hipertensivo se presentare moderadamente, se podría indicar maduradores cervicales para luego inducir al parto. Mientras se adopten conductas expectantes con la paciente la misma debe recibir controles médicos periódicos frecuentes", sostiene un peritaje científico incorporado a la causa.

Sin embargo, del expediente surge que "no se consignan controles médicos a partir de las 17:45 hs del 26/7 hasta la evaluación del 27/7, realizada sin horario en su resumen del caso, y con horario 10 hs. en el informe manuscrito de ecografía obstétrica, donde se diagnostica la muerte fetal".

El informe concluye que "la falta de controles médicos periódicos podría haber condicionado o influido en el desenlace final". La paciente fue sometida a una cesárea "a las 10 hs de la mañana y reveló el fallecimiento del feto como también un cuadro de preclampsia grave en la paciente". La preclampsia es una de las complicaciones más frecuentes y riesgosas del embarazo. Los médicos recomiendan que debe diagnosticarse y tratarse rápidamente para preservar la vida del feto y de la madre. Y uno de sus rasgos distintivos es, precisamente, el incremento de la tensión arterial.

El bebé murió en el vientre materno y según la autopsia, "el fallecimiento se produjo por anoxia intrauterina y el peritaje posterior revela que la patología de hipertensión arterial detectada en la paciente a su internación tiene idoneidad suficiente para ser causa de muerte fetal intrautero".

"No hay médico de piso a partir de las 14 horas, lo he pedido pero no tengo respuesta hasta el momento, dado que implica un aumento de dotación. Cuando algún paciente internado a partir de ese horario manifiesta algún síntoma o la misma enfermera considera que tiene que ser vista por el médico, en esos casos acude alguno de los obstetras de guardia", dijo textualmente al declarar la causa la directora de la maternidad que depende del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.