Alemania tomó ayer la decisión sin precedentes de pedir al jefe de los servicios secretos de Estados Unidos en Berlín que deje el país, luego de dos casos de presunto espionaje que agravaron el conflicto que ya lleva un año por las escuchas de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), informó Tiempo Argentino. Al mismo tiempo, la canciller alemana, Angela Merkel, calificó las acciones de Washington en suelo alemán como "un desperdicio de fuerzas" como consecuencia de unas "prioridades erróneas".

"El espionaje entre aliados es al final un desperdicio de fuerza", afirmó Merkel durante la rueda de prensa posterior a su encuentro con el primer ministro de Moldavia, Iurie Leanca. La mandataria alemana destacó la necesidad de hacer frente a un gran número de problemas para lo que hay que concentrarse "en lo esencial". En este punto destacó los problemas actuales en Siria o la lucha contra el terrorismo, algo "absolutamente prioritario" para ella, "en lugar del espionaje recíproco entre aliados", y ñadió: "La Guerra Fría ha concluido", las tareas de los servicios secretos en el siglo XXI deben ser otras muy distintas, y lo fundamental es mantener la "confianza" entre aliados que "comparten valores."

La decisión del gobierno alemán refleja una creciente impaciencia de Berlín con lo que funcionarios y diputados alemanes han descripto como una aparente indiferencia y despreocupación de Washington pese a haber sido atrapado "in fraganti" espiando a uno de sus aliados. "Se instó al representante del servicio secreto estadounidense en la Embajada de Estados Unidos a que abandone Alemania", afirmó Steffen Seibert, vocero de Merkel, citado por la agencia de noticias alemana dpa.

La vía de solicitar al responsable de los servicios secretos estadounidense que abandone el país evitaría una solicitud formal de expulsión. En caso contrario, podría ser declarado "persona non grata" para obligarlo a dejar Alemania.

"La solicitud se hizo a la luz de la investigación que realizan fiscales federales así como de las cuestiones planteadas hace meses, y aún no respondidas, sobre las actividades de las agencias de inteligencia de Estados Unidos en Alemania", prosiguió el vocero, que agregó que Berlín "se toma el asunto muy seriamente". Seibert dijo que Alemania sigue buscando una cooperación "estrecha y confiada" con sus aliados de Occidente, "especialmente Estados Unidos".

En Washington, el gobierno estadounidense no quiso hacer comentarios sobre la decisión de Alemania. No obstante, la vocera de la Casa Blanca, Caitlin Hayden, dijo que la relación y cooperación con Berlín en materia de seguridad e inteligencia es muy importante para Estados Unidos. Esta trabajo conjunto "mantiene a salvo a los alemanes y a los estadounidenses. Es esencial que la cooperación continúe en todas las áreas, y vamos a seguir en contacto con el gobierno alemán a través de los canales apropiados", señaló, citada por la cadena CNN.

En casos separados ocurridos en los últimos diez días, un alemán fue detenido y otro fue puesto bajo investigación por sospechas de que trabajaban para un servicio secreto extranjero, según informaron las autoridades, aunque sin dar más detalles. La prensa alemana ha informado que los dos hombres espiaban para Estados Unidos.